La portada de mañana
Acceder
Exclusiva - La CAM ha perdonado 71 millones a Quirón y Ribera Salud
Revelan cómo Epstein se rodeó de científicos con tesis racistas y misóginas
Opinión - La tormenta perfecta del fascismo en España, por Rosa M. Artal

Feijóo engaña con la financiación a los grandes empresarios valencianos y sigue escondiendo el modelo del PP

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, vuelve a jugar a la ambigüedad con la financiación autonómica, uno de los temas clave para el Estado y que tiene a PP y PSOE enfrentados desde hace años. El dirigente conservador ha reconocido este martes en el principal foro empresarial valenciano, la asamblea anual de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), que la Comunitat Valenciana está infrafinanciada, una muestra de complicidad con el lobby empresarial que se queda en una declaración. No ha habido más propuesta que un refrito de declaraciones -documentos- suscritas por lo barones populares y un plan de inversiones del partido presentado hace ya un año.

Ante los grandes patrimonios empresariales, el líder del PP afirmó que en las dos declaraciones suscritas por su partido bajo su mando los barones populares reconocen “dos cosas singulares”. “Un fondo transitorio de nivelación en favor de la Comunitat Valenciana y de una o dos comunidades más y un plan especial para la DANA. Y esto lo ha firmado todo el mundo”, selañó el dirigente, sacando pecho de una supuesta unidad del partido. Feijóo hace referencia a la Declaración de Madrid, suscrita en septiembre de 2024, en rechazo al “cupo independentista”, como se refieren a la condonación de la deuda, y la Declaración de Zaragoza, firmada en enero de 2026, en rechazo al modelo de financiación propuesto por el Ministerio de Hacienda.

Ciertamente, todos los presidentes autonómicos del PP suscribieron estos documentos, en los que no hay menciones a las singularidades de las comunidades. Y mucho menos a la valenciana, salvo la excepción de la dana, que todavía no se ha concretado. En el primer documento, de septiembre de 2024, el partido reclama “Solicitar la creación de un Fondo Transitorio para paliar la infrafinanciación que padecen todas las Comunidades Autónomas y Ciudades Autónomas”. El expresidente Carlos Mazón vendió que el PP había aceptado un fondo de nivelación y reconocido las singularidades valencianas, que nunca se citan en el texto.

En la segunda declaración, mucho más reciente, es aún más ambigüa. No detalla qué variables deben primar en los cálculos -“Todas las particularidades deben ser tenidas en cuenta”- y apunta que se debe garantizar la “financiación necesaria que permita la igualdad en la prestación de los servicios públicos fundamentales en términos homogéneos en calidad y alcance”. Sobre el fondo de nivelación, en este caso, reclama: “un Fondo Transitorio para paliar la infrafinanciación que padecen todas las Comunidades Autónomas y Ciudades Autónomas. Adicionalmente a la financiación que actualmente se recibe, exigimos la creación de un verdadero y eficaz fondo complementario de nivelación financiado con recursos del Estado hasta que se renueve el sistema de financiación, cuya necesidad calificamos de imperiosa”.

La singularidad valenciana llega en este caso con la dana, donde los populares proponen incluir una “excepción específica para la Comunitat Valenciana como consecuencia de la dana”, aunque no concretaron en la cita nada más allá de esta idea. El texto no cuantifica los recursos demandados. No concreta a cuánto debería ascender el fondo de nivelación ni cómo debería repartirse. Tampoco qué volumen de recursos implica reconocer las singularidades de la dana. El presidente valenciano, Juan Francisco Pérez Llorca, firmó este documento, que rechaza un modelo que implica cerca de 3.300 millones más para los valencianos.

El dirigente popular también recicló su propuesta de un plan de inversión de 12.000 millones de euros para los próximos 10 años en Valencia, como consecuencia de los daños de la riada, un plan que ya presentó en enero de 2025 ante los empresarios. Una cifra muy alejada de las estimaciones de daños materiales y un proyecto del que, 12 meses después, tampoco ha actualizado los datos.