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OPINIÓN | 'No en nuestro nombre', por Olga Rodríguez

El Gobierno valenciano se consolida como el segundo con más mujeres en España

La remodelación del Consell de la Generalitat Valenciana también implica un cambio en los equilibrios de género. El Gobierno valenciano del Pacto del Botánico, paritario en su composición desde 2015, es desde este lunes el segundo Ejecutivo autonómico con más proporción de mujeres que de hombres, con siete conselleras, cuatro consellers y el presidente de la Generalitat. Por delante solo está la Junta de Extremadura, con siete mujeres y tres hombres, presidente incluido, mientras que en Cataluña, casi a la par, hay ocho mujeres y siete hombres. En Navarra la composición es estrictamente paritaria, con siete mujeres y siete hombres.

Los cinco nuevos consellers han tomado posesión este lunes, en una fotografía que el máximo dirigente valenciano, Ximo Puig, ha calificado como simbólica. “El siglo XXI tiene dos utopías posibles y necesarias: una es la igualdad real de hombres y mujeres y la otra es el respeto al planeta”, ha manifestado Puig en el Saló de Corts del Palau de la Generalitat, sede del autogobierno valenciano. El dirigente autonómico hacía mención a la consolidación de la apuesta por la igualdad en el Ejecutivo, empezando por aumentar la representación femenina en los puestos de poder. Puig aludió a los ocho siglos de historia del autogobierno valenciano reflejados el mural que homenajea a los primeros diputados en el Saló de Corts, donde se celebró el acto de toma de posesión. En los murales solo hay una mujer en un papel secundario entre un centenar de varones. Desde este lunes ya son siete, más de la mitad del Ejecutivo, las que forman parte de su gobierno.

El presidente valenciano, que llevaba dos semanas trabajando en la remodelación del Consell para sacarle el máximo partido, apuesta por perfiles técnicos, conocedores de la gestión de sus carteras y, salvo por el titular de Sanidad, experimentados en el Gobierno autonómico. Puig argumenta los cambios en que la pandemia y la situación derivada de la guerra de Ucrania lo han cambiado todo y cree que el Gobierno del Botánico necesita “actualizar” el proyecto iniciado en 2015 y ratificado en 2020 con una “directriz clara”: afrontar una transición energética justa como “obligación ética” y “oportunidad” para un empleo sostenible.

El presidente valenciano encomienda a los nuevos consellers “relanzar” la gestión en un año clave para su supervicencia política. Así, al economista Arcadi España, titular de Hacienda, le encarga optimizar la captación de fondos europeos e intensificar la batalla por la financiación autonómica -partido que se juega con el Gobierno de España, los gobiernos autonómicos divididos y el Congreso de los Diputados. A la profesora Raquel Tamarit, responsable de Educación, Cultura y Deporte, le pide potenciar y adaptar la Formación Profesional a las demandas de Bruselas. A la titular de Obras Públicas, la abogada Rebeca Torró, que jugó un papel clave en la compra de material sanitario y en el proyecto de Volkswagen en Sagunt, le encomienda trasladar esa eficiencia en la gestión a su departamento, “acelerando las energías renovables como prioridad máxima, potenciando la movilidad sostenible y activando la obra pública para dinamizar la economía”.

Para la única incorporación que no conoce el laberinto del Pacto del Botánico, el médico Miguel Mínguez, el president opta por un perfil más conciliador con el personal sanitario, con el trabajo de “de dar una salto modernizador en la sanidad pública valenciana, desde el conocimiento profesional y la empatía con el sector”. Mientras que a la catedrática Josefina Bueno, que toma la cartera de Innovación y Universidades, la insta a impulsar el hub de innovación en Alicante y las relaciones con las universidades públicas “para hacer una sociedad crítica, democrática y avanzada”.

Los puentes del Pacto del Botánico se difuminan

Los últimos cambios van encaminados a impulsar la gestión del Gobierno, pero la onda expansiva provoca daños colaterales. Pese a que el presidente de la Generalitat y dirigente de los socialistas valencianos ha remarcado que “este tiempo requiere un liderazgo negociador, fuerte y, a la vez, dialogante”, el Pacto del Botánico, que integran el PSPV-PSOE, Compromís y Unides Podem, pierde a sus perfiles más dialogantes en clave interna. Las caras que desde hace siete años han negociado las cuentas autonómicas, los proyectos legislativos, y han ejercido de puente en momentos de máxima tensión han ido desapareciendo. El exconseller de Hacienda, el socialista Vicent Soler, el exconseller de Educación Vicent Marzà, de Compromís, y el exportavoz del PSPV Manolo Mata eran, como han reconocido sus compañeros, parte fundamental para limar asperezas y conseguir sacar adelante acuerdos. No es de extrañar que los consellers de Compromís y Unides Podem, incluida la vicepresidenta, Mónica Oltra, que ha tenido con Soler más de un choque sonoro, derramaran algunas lágrimas al despedirse del titular de Hacienda y del de Educación durante el fin de semana y este lunes, tras la toma de posesión.

La remodelación del Consell de la Generalitat Valenciana también implica un cambio en los equilibrios de género. El Gobierno valenciano del Pacto del Botánico, paritario en su composición desde 2015, es desde este lunes el segundo Ejecutivo autonómico con más proporción de mujeres que de hombres, con siete conselleras, cuatro consellers y el presidente de la Generalitat. Por delante solo está la Junta de Extremadura, con siete mujeres y tres hombres, presidente incluido, mientras que en Cataluña, casi a la par, hay ocho mujeres y siete hombres. En Navarra la composición es estrictamente paritaria, con siete mujeres y siete hombres.

Los cinco nuevos consellers han tomado posesión este lunes, en una fotografía que el máximo dirigente valenciano, Ximo Puig, ha calificado como simbólica. “El siglo XXI tiene dos utopías posibles y necesarias: una es la igualdad real de hombres y mujeres y la otra es el respeto al planeta”, ha manifestado Puig en el Saló de Corts del Palau de la Generalitat, sede del autogobierno valenciano. El dirigente autonómico hacía mención a la consolidación de la apuesta por la igualdad en el Ejecutivo, empezando por aumentar la representación femenina en los puestos de poder. Puig aludió a los ocho siglos de historia del autogobierno valenciano reflejados el mural que homenajea a los primeros diputados en el Saló de Corts, donde se celebró el acto de toma de posesión. En los murales solo hay una mujer en un papel secundario entre un centenar de varones. Desde este lunes ya son siete, más de la mitad del Ejecutivo, las que forman parte de su gobierno.

El presidente valenciano, que llevaba dos semanas trabajando en la remodelación del Consell para sacarle el máximo partido, apuesta por perfiles técnicos, conocedores de la gestión de sus carteras y, salvo por el titular de Sanidad, experimentados en el Gobierno autonómico. Puig argumenta los cambios en que la pandemia y la situación derivada de la guerra de Ucrania lo han cambiado todo y cree que el Gobierno del Botánico necesita “actualizar” el proyecto iniciado en 2015 y ratificado en 2020 con una “directriz clara”: afrontar una transición energética justa como “obligación ética” y “oportunidad” para un empleo sostenible.

El presidente valenciano encomienda a los nuevos consellers “relanzar” la gestión en un año clave para su supervicencia política. Así, al economista Arcadi España, titular de Hacienda, le encarga optimizar la captación de fondos europeos e intensificar la batalla por la financiación autonómica -partido que se juega con el Gobierno de España, los gobiernos autonómicos divididos y el Congreso de los Diputados. A la profesora Raquel Tamarit, responsable de Educación, Cultura y Deporte, le pide potenciar y adaptar la Formación Profesional a las demandas de Bruselas. A la titular de Obras Públicas, la abogada Rebeca Torró, que jugó un papel clave en la compra de material sanitario y en el proyecto de Volkswagen en Sagunt, le encomienda trasladar esa eficiencia en la gestión a su departamento, “acelerando las energías renovables como prioridad máxima, potenciando la movilidad sostenible y activando la obra pública para dinamizar la economía”.

Para la única incorporación que no conoce el laberinto del Pacto del Botánico, el médico Miguel Mínguez, el president opta por un perfil más conciliador con el personal sanitario, con el trabajo de “de dar una salto modernizador en la sanidad pública valenciana, desde el conocimiento profesional y la empatía con el sector”. Mientras que a la catedrática Josefina Bueno, que toma la cartera de Innovación y Universidades, la insta a impulsar el hub de innovación en Alicante y las relaciones con las universidades públicas “para hacer una sociedad crítica, democrática y avanzada”.

Los puentes del Pacto del Botánico se difuminan

Los últimos cambios van encaminados a impulsar la gestión del Gobierno, pero la onda expansiva provoca daños colaterales. Pese a que el presidente de la Generalitat y dirigente de los socialistas valencianos ha remarcado que “este tiempo requiere un liderazgo negociador, fuerte y, a la vez, dialogante”, el Pacto del Botánico, que integran el PSPV-PSOE, Compromís y Unides Podem, pierde a sus perfiles más dialogantes en clave interna. Las caras que desde hace siete años han negociado las cuentas autonómicas, los proyectos legislativos, y han ejercido de puente en momentos de máxima tensión han ido desapareciendo. El exconseller de Hacienda, el socialista Vicent Soler, el exconseller de Educación Vicent Marzà, de Compromís, y el exportavoz del PSPV Manolo Mata eran, como han reconocido sus compañeros, parte fundamental para limar asperezas y conseguir sacar adelante acuerdos. No es de extrañar que los consellers de Compromís y Unides Podem, incluida la vicepresidenta, Mónica Oltra, que ha tenido con Soler más de un choque sonoro, derramaran algunas lágrimas al despedirse del titular de Hacienda y del de Educación durante el fin de semana y este lunes, tras la toma de posesión.

La remodelación del Consell de la Generalitat Valenciana también implica un cambio en los equilibrios de género. El Gobierno valenciano del Pacto del Botánico, paritario en su composición desde 2015, es desde este lunes el segundo Ejecutivo autonómico con más proporción de mujeres que de hombres, con siete conselleras, cuatro consellers y el presidente de la Generalitat. Por delante solo está la Junta de Extremadura, con siete mujeres y tres hombres, presidente incluido, mientras que en Cataluña, casi a la par, hay ocho mujeres y siete hombres. En Navarra la composición es estrictamente paritaria, con siete mujeres y siete hombres.

Los cinco nuevos consellers han tomado posesión este lunes, en una fotografía que el máximo dirigente valenciano, Ximo Puig, ha calificado como simbólica. “El siglo XXI tiene dos utopías posibles y necesarias: una es la igualdad real de hombres y mujeres y la otra es el respeto al planeta”, ha manifestado Puig en el Saló de Corts del Palau de la Generalitat, sede del autogobierno valenciano. El dirigente autonómico hacía mención a la consolidación de la apuesta por la igualdad en el Ejecutivo, empezando por aumentar la representación femenina en los puestos de poder. Puig aludió a los ocho siglos de historia del autogobierno valenciano reflejados el mural que homenajea a los primeros diputados en el Saló de Corts, donde se celebró el acto de toma de posesión. En los murales solo hay una mujer en un papel secundario entre un centenar de varones. Desde este lunes ya son siete, más de la mitad del Ejecutivo, las que forman parte de su gobierno.