La Societat Coral y la Companyia de Teatre Micalet rompen su relación por la insostenibilidad económica de la sala

elDiariocv

València —
26 de enero de 2026 13:24 h

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La histórica relación entre la Societat Coral el Micalet y la Companyia de Teatre Micalet ha llegado a su fin tras treinta y un años de trayectoria conjunta. El conflicto ha estallado públicamente debido a la imposibilidad de alcanzar un acuerdo sobre el modelo de gestión y la viabilidad financiera del espacio escénico, lo que ha derivado en versiones contrapuestas sobre el cese de la actividad de la compañía en el edificio de la calle Guillem de Castro.

Desde la Societat Coral el Micalet, entidad propietaria del inmueble, se argumenta que el modelo de gestión vigente hasta ahora era económicamente inviable. Según la institución, el alquiler que abonaba la compañía no cubría los gastos básicos de mantenimiento, tales como seguros, climatización y suministros, resultando insuficiente incluso para sufragar el coste eléctrico de la sala. Además, la propiedad denuncia que la compañía explotaba el espacio cediéndolo a terceros y obteniendo beneficios de los que la Sociedad Coral no participaba, a pesar de seguir asumiendo los costes estructurales.

Por el contrario, la Companyia de Teatre Micalet defiende que su labor ha convertido el espacio en un referente cultural indiscutible, manteniendo la programación a pesar de las diversas coyunturas económicas. Para la formación teatral, el desmantelamiento de este proyecto sólido empobrece el sistema cultural valenciano y rompe una relación de confianza construida durante décadas con el público.

Negociaciones fallidas y fin del contrato

El desencadenante final de la ruptura ha sido la falta de acuerdo para la renovación contractual. El contrato original finalizó en agosto de 2025, aunque se establecieron prórrogas hasta el 15 de enero de 2026 para permitir a la compañía percibir subvenciones asignadas y completar la programación prevista.

Durante este periodo, la Societat Coral propuso un nuevo contrato para transformar el teatro en una sala multiusos que permitiera compatibilizar el teatro con actividades propias y otros usos culturales, buscando así la sostenibilidad de la entidad. La compañía rechazó esta propuesta al considerar que un espacio escénico estable exige continuidad y no puede someterse a una gestión improvisada. Al no presentarse alternativas, la relación contractual se dio por extinguida el pasado 15 de enero, momento en el que la propiedad recuperó la gestión de las llaves.

“Desahucio” frente a finalización de contrato

La terminología utilizada por ambas partes refleja la profundidad del conflicto. La compañía ha denunciado públicamente un “desahucio” y una “expulsión” de la que ha sido su casa, lamentando que la actual Junta Directiva haya cambiado incluso el pomo de la puerta. En cambio, la Sociedad Coral califica estas afirmaciones de falsas, asegurando que se trata de una recuperación ordinaria de la gestión tras el fin del contrato y que el objetivo no es reducir la actividad cultural, sino multiplicarla a través de un nuevo modelo de sala.

El futuro del espacio se decidirá el próximo 6 de febrero en una Junta General Extraordinaria convocada a iniciativa de los socios de la Societat Coral el Micalet. En esta asamblea se detallará la situación económica y se tomarán decisiones sobre la gestión definitiva de la sala.