El subdirector de Emergencias dijo ante la jueza de la dana que Pradas rebajó el texto del Es-Alert a uno “más suave”
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Salomé Pradas optó por un texto del Es-Alert para avisar a la población ante la dana con un tono menos “imperativo” y un “tiempo verbal más suave” respecto al que le propuso el principal técnico de la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos. Así lo afirmó ante la jueza instructora el pasado 4 de mayo, durante su segunda testifical, Jorge Suárez, subdirector general de Emergencias, según consta en el acta de su declaración, a la que ha tenido acceso elDiario.es.
Si bien Suárez, el más alto funcionario de Emergencias, propuso que el texto aludiera a que la población permaneciera en sus viviendas, la entonces consellera tuvo dudas de naturaleza jurídica —pensaba que “no tenía cobertura legal”— y, finalmente, el mensaje definitivo simplemente solicitaba suspender posibles desplazamientos.
“Indiqué que, desde mi punto de vista, evidentemente que la Ley de Emergencias sí que permite dictar medidas en ese sentido”, manifestó Jorge Suárez.
El testigo, uno de los más relevantes de la causa que instruye la magistrada Nuria Ruiz Tobarra, describió cómo Pradas “entraba y salía varias veces” de la sala en la que se reunía el Cecopi para hablar por teléfono. Aunque también adujo que no podía “conectar” una de las llamadas en concreto con el “cambio de actitud”.
Por otro lado, el testigo describió el Es-Alert como una “herramienta muy útil para transmitir información a la población afectada” por una eventual emergencia como la dana.
Un Cecopi “tenso”
Salomé Pradas, principal investigada en la causa, hizo consultas a una “fuente externa”. Sobre este particular, el testigo apostilló: “Yo, desde mi punto de vista, no veo ningún problema”. Sin embargo, en otro momento de su declaración, Suárez detalló los muchos “frentes abiertos” que tenían que enfrentar, a medida que avanzaba aquella catastrófica tarde, los técnicos de Emergencias y deslizó: “No se queda toda una sala de emergencias esperando (...). Quedó parado el envío del Es-Alert”.
En todo caso, a Pradas “el uso del imperativo no le pareció correcto. (...) Era algo que no le gustaba”. El testigo rememoró la reunión como un Cecopi “tenso”.
“En todo momento hubo una prevencioÌn con cualquier medida imperativa de restriccioÌn de movilidad. (...) La percepcioÌn es que siempre hubo dudas en cualquier mandato de restringir movilidad”, dijo Suárez.
El funcionario reconoció que la reunión telemática fallida con los alcaldes para avisarles del envío del Es-Alert y de la delicada situación (que propició la primera pausa del Cecopi) fue “un factor más que retrasó” el envío de la alerta automática a los móviles. “No lo cuantifico”, contestó en referencia al lapso temporal al que aludía uno de los letrados de las acusaciones populares.
El subdirector general de Emergencias también desveló que, a partir de las 19.00, cuando se reanudó la sesión tras la fallida videoconferencia con los alcaldes, los participantes del Cecopi conocieron la afección de la emergencia en localidades de la comarca de l'Horta Sud, por lo que la reunión ya no se centraba exclusivamente en la posible catástrofe en las zonas situadas aguas abajo de la presa de Forata, que había monopolizado su primera fase.
El whatsapp de las 19.16
La situación de la rambla del Poyo se conoció por “conexiones externas con diferentes municipios”. Jorge Suárez consultó durante su testifical los mensajes de WhatsApp que le llegaron a su teléfono: a las 18.04, le avisaron de un tornado en Alginet y, a las 18.59, de “problemas” en la cuenca del río Magro.
A las 19.16 fue alertado por parte de un analista meteorológico de Algemesí, una suerte de consultor externo del Centro de Emergencias, de que había “problemas” en localidades como Massanassa, Paiporta, Riba-roja y Torrent. El testigo matizó que desconocía cuándo leyó exactamente aquellos mensajes.
A Suárez le cuadraba y le resultaba “perfectamente coherente” que, tal como declaró el pasado 5 de marzo Salvador Romo, comandante de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que participaba en aquel Cecopi, se conocía la situación en la zona del barranco del Poyo por los mensajes recibidos “a título particular”.
La “decisión última” del Es-Alert
Suárez reiteró, tal como han manifestado varios testigos del Centro de Coordinación de Emergencias, que el “texto definitivo” del Es-Alert “siempre fue validado” en última instancia por la consellera. Y es que la dirección de la emergencia “correspondía siempre a la señora Pradas”. También refrendó que la consellera pidió que no se enviara el Es-Alert hasta que no diera su “visto bueno”.
El abogado Armando Galán, que representa a la acusación popular que ejerce Compromís, planteó al testigo la cuestión, quizá, más trascendental de cara al meollo de la instrucción de la causa.
—¿Usted cree que los cargos poliÌticos complicaron la gestioÌn de esa alerta ese diÌa?
—Creo que no debo contestar, no seÌ.
La jueza Nuria Ruiz Tobarra intervino: “Es una valoracioÌn, hombre, por su experiencia teÌcnica y teniendo en cuenta que usted estaba alliÌ, puede contestar, siÌ”.
El letrado volvió a la carga, más suave:
—Contextualizo. Usted dice esto, y luego dice que la demora en el enviÌo de esa alerta hasta las 20.11 no obedece a cuestiones teÌcnicas. Eso es asiÌ.
—SiÌ, es asiÌ.
—Si no obedece a cuestiones teÌcnicas, obedece a cuestiones de responsables poliÌticos.
—La decisioÌn uÌltima es siempre de la direccioÌn del plan.
—Por tanto, se siente con esta reflexioÌn capacitado a contestar si los cargos poliÌticos, la direccioÌn del plan o las confirmaciones con alcaldes [y las] necesidades de refrendar externamente complicaron el enviÌo de esa alerta desde las 17.15 [hora de inicio del Cecopi], cuanto menos, desde las 17.38 hasta las 20:11.
—Evidentemente, siÌ, que hasta que no se tuvo su conformidad no se enviÌa.
Mazón se convirtió en “el jefe” del Cecopi
Por otro lado, Suárez también relató la llegada nocturna al Centro de Emergencias del entonces president Carlos Mazón, quien había alargado aquella aciaga tarde su comida y posterior sobremesa con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro. El subdirector de Emergencias, siempre según su propia “percepción”, interpretó que Mazón se convirtió en “el jefe en ese momento”.
“No habiÌa un acto formal, pero el presidente era el presidente de la Generalitat, pero evidentemente no era un miembro maÌs del Cecopi”, declaró Suárez.