Las playas del sur de València pierden 400.000 metros cúbicos de arena y hasta 10 metros de anchura desde 2015

El alcalde de València, Joan Ribó, ha exigido este miércoles al Ministerio para la Transición Ecológica que se acelere cuanto antes la ejecución del proyecto 'Regeneración de las playas del Saler y Garrofera (Valencia)', el cual prevé una inversión de 28,5 millones de euros.

Como informó eldiario.es, un año después de la exposición pública del proyecto desde el departamento que dirige Teresa Ribera afirman que siguen estudiando las alegaciones y que su ejecución dependerá “de la disponibilidad presupuestaria”.

El objetivo del plan es la “restitución de la línea de orilla actual a su posición en el año 1965 mediante el vertido de 2,4 millones de metros cúbicos de arena procedente de un yacimiento submarino ubicado frente al litoral valenciano y la prolongación de la Gola del Puchol que permitirá el apoyo del material vertido”.

De esta forma, “el ancho de playa seca se verá incrementada hasta en 70 metros en las secciones más comprometidas y por consiguiente supondrá la protección del Parque Natural de la Albufera situado en el trasdós de las playas objeto de la actuación”, en concreto, las del Arbre del Gos, el Saler y la Garrofera.

Ha pasado un año desde que el proyecto, así como su informe ambiental, salió a exposición pública y nada más se ha sabido al respecto.

Ribó ha pedido rapidez en la puesta en marcha del proyecto y lo ha hecho apoyándose en los datos del 'Estudio sobre de los cambios del frente dunar y las playas del sur como consecuencia del temporal Gloria. Actualización de las líneas de costa' que ha presentado junto al vialcalde, Sergi Campillo, y junto al coordinador del informe, el doctor de la Universidad Politécnica de València, Josep Pardo Pascual.

El documento estudia la evolución de los 10 kilómetros de la línea de costa al sur del Puerto de València así como de su sistema dunar entre los años 2015 y 2020.

Según las conclusiones, solo en este periodo se han perdido 427.498 metros cúbicos de arena en todo este frente marino, de los que 168.744 mertros cúbicos corresponden a las dunas, provocando un retroceso en muchos sectores de El Saler y una fuerte bajada a la cota de la playa, por lo que la capacidad de defensa de la playa ha bajado sustancialmente.

En cuanto a la anchura de las playas, la que más metros de arena ha perdido es la Pinedo (entre espigones) con una reducción de 10,10 metros, seguida de la del Recatí (centro), con un retroceso de 7,3 metros, y de la del Saler, que ha perdido 6,6 metros en los últimos cinco años.

Aunque Pardo ha destacado el cambio climático que viene elevando el nivel del mar y que hace que los temporales sean más violentos y frecuentes, también ha reconocido que el efecto barrera que produce el puerto desde hace décadas al paralizar el paso de arena del norte al sur.

El doctor ha advertido que si no se aplican medidas correctoras correrían peligro tanto las playas como los cordones dunares y, en consucuencia, más a largo plazo, el lago de la Albufera.