Entrevista Serigne Mbaye, activista y exdiputado de Podemos
El exdiputado Serigne Mbaye, tras su detención: “Los policías vinieron directamente a nosotros súper agresivos y nos empujaron”
Acababa de meter la llave en la cerradura de la entrada de su vivienda, cuando un coche “frenó muy cerca”. Quienes bajaron del vehículo no iban uniformados, pero el exdiputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, Serigne Mbaye, supo al instante que eran policías de paisano. El activista y secretario de Antirracismo de la formación morada estaba a punto de entrar en su vivienda, donde iba a ayudar a un amigo senegalés a hacer el currículum, pero acabó detenido por un presunto delito de atentado a la autoridad y otro de lesiones, acusado de intentar huir de una identificación policial. La versión de Mbaye y los otros seis detenidos -vecinos que trataron de ayudarle, entre los que se encontraba el periodista de El Salto, Martín Cúneo- es muy diferente.
Las imágenes difundidas por El Salto muestran a Serigne Mbaye tirado en el suelo mientras un agente lo inmoviliza con la rodilla sobre él. Varios vecinos increpan a los agentes y les piden que paren, sin éxito. Según la Delegación del Gobierno, los hechos se iniciaron sobre las 19.45 horas por el aviso del posible robo en un vehículo por parte de dos hombres. En la zona —aseguran— son “habituales” este tipo de sustracciones, por lo que había activado un dispositivo policial específico. Los agentes desplegados en el efectivo trataron de identificar en el lugar a dos individuos (Serigne Mbaye y su amigo) que consideraron sospechosos. Según la versión oficial, uno de ellos lo hizo sin incidentes, mientras que el otro (supuestamente el exdiputado) “se negó reiteradamente, mostró una actitud de enfrentamiento con la Policía y trató de huir, lo que obligó a la intervención para evitar su fuga”.
Serigne Mbaye atiende a elDiario.es horas después de la detención, después de regresar a Urgencias para ser atendido por segunda vez por las lesiones provocadas durante la detención. El exdiputado presenta una versión muy diferente a la oficial. Niega haber huido de la intervención policial y asegura que los agentes actuaron con agresividad desde el primer momento, exigiéndole que se colocase frente a la pared para ser cacheado, “sin explicar los motivos”. No es la primera vez que le ocurre. Ha perdido la cuenta de las veces que ha sido parado por la calle por la Policía mientras hacía cualquier actividad rutinaria, algo que, recuerda, no suele ocurrir a las personas blancas. “Es obvio que es una práctica racista”, zanja el senegalés.
Antes de nada, ¿cómo está? ¿cómo se encuentra, físicamente y emocionalmente, después de la detención?
Emocionalmente estoy jodido. Y, físicamente, también: se ha visto lo que se hizo, la violencia que se utilizó y tengo el cuerpo hecho polvo. Tengo una herida en la frente, tengo dolor fuerte de cuello y en el hombro. He tenido que ir Urgencias otra vez esta mañana y estoy de baja. Estoy jodido también por mi curro, por el hecho de tener que estar de baja por eso.
¿Qué pasó? ¿Cómo se sucedieron los hechos antes de la detención?
Salí del trabajo y pasé por Lavapiés para recoger cosas que me habían mandado de Senegal a través de un amigo que había estado allí. Quería darme las cosas y me pidió ayuda para hacer un currículum. Así que fuimos a mi casa. Cuando llegué al portal, saqué las llaves, metí la llave en la cerradura para abrir y, justo cuando iba a entrar, un coche frenó de golpe cerca de donde estaba. Cuando escuché el frenazo, me giré y, aunque iban de paisano, supe que eran policías. Me quedé mirando para ver qué pasaba.
Yo ya estaba entrando en el portal, pero me impidieron la entrada. Vinieron directamente súper agresivos, nos empujaron, a mí sobre todo porque llevaba una bolsa y me decían que qué llevaba dentro. Con mucha agresividad, me hablaban de un coche y yo no sabía de qué hablaban. Les decía que yo no venía de ningún coche, que venía de mi trabajo. Me decían que si llevaba algo punzante y me dijeron que me pusiese contra la pared que me tenían que registrar. Justo había un vecino, que empezó a decirles a los agentes: “¿Qué pasa aquí? Es un vecino, vive aquí, esta es su casa”, para tratar de decir a los policías que no era un delincuente.
Ahí se pusieron más agresivos y pidieron refuerzos. En ese momento me tiran al suelo. Yo les pregunto: “¿Por qué me tenéis que tirar?”. Y me dijeron que me iban a llevar a comisaría. Mientras, mi vecino llamó a los demás vecinos, que empezaron a bajar, algunos incluso descalzos, para pedir a la policía que me dejasen. Yo les decía que me dejasen en paz.
Llegaron mogollón de policías y la agresividad policial fue tremenda. Detuvieron a otros compañeros. En ese momento, mis llaves estaban colgadas en la puerta y los agentes utilizaron mis propias llaves para meterse dentro entraron en el patio, donde había niños y detuvieron a tres personas.
Según la versión oficial, la Policía recibió un aviso de un posible intento de robo de un coche y su aspecto, supuestamente, encajaba con el vuestro. En ese contexto, la Policía dice que se acercaron a ustedes para identificarles y usted se negó e “intentó huir”. Le iba a preguntar que por qué se había negado pero, según su versión, ¿ni siquiera se produjo esa petición tal?
No fue así. Metí la llave y vinieron como flechas, directamente, hablando de un coche y no sabía nada de qué me hablaban. Si están buscando a alguien, pueden preguntar de una manera decente, dime el motivo de manera legal y tranquila, y yo podría explicarles que venía del trabajo, pero no lo hicieron así. Lo hicieron de una manera muy violenta, llegaron dando por hecho que soy esa supuesta persona. Venían agitadísimos, a liarla, diciendo directamente que me pusiese contra la pared para registrarme. Yo preguntaba que por qué me iban a registrar… Cuando mi vecino apareció, creo que se pusieron nerviosos y me dijeron que me llevaban a comisaría.
Ellos dicen que la descripción de quienes supuestamente intentaban robar el coche correspondía a un hombre negro y uno de origen magrebí. Pero mi amigo no es magrebí, es negro. Tampoco coincide. Con eso ya se veía que no éramos nosotros las personas que buscaban, ¿por qué venían tan decididos? Cuando vi que se ponían agresivos conmigo, le dije a mi amigo que se metiese en mi casa. Era una persona que acababa de volver de Senegal y quería evitar que le detuviesen también a él.
Tampoco intenté huir en ningún momento. ¿De qué iba a huir y a dónde? Si estaba en mi casa. Cuando frenaron el coche, yo ya había metido la llave para entrar. Si hubiese querido huir, podría haber entrado y no me hubiesen alcanzado. Me quedé mirando para ver qué pasaba. No tenía ninguna intención de correr.
No intenté huir en ningún momento. ¿De qué iba a huir y a dónde? Si estaba en mi casa. Cuando frenaron el coche, yo ya había metido la llave para entrar. Si hubiese querido huir, podría haber entrado y no me hubiesen alcanzado. Me quedé mirando para ver qué pasaba. No tenía ninguna intención de correr.
La Policía dice que cinco policías resultaron heridos. ¿Qué sabe de eso? ¿Qué ocurrió?
No es verdad. Se han inventado esas lesiones. Si hay lesión, se han autolesionado. En los vídeos se ve claramente lo que ocurrió. Las imágenes son las imágenes. En ningún momento he hecho nada. No he levantado la mano a ningún policía.
Denuncia que ha sido una actuación policial racista. ¿Por qué?
Si hubiese ocurrido una vez, quizá podríamos llegar a pensar que ha sido casualidad o un error. Pero pasa tantas veces, a mí y a tantas personas negras, que hay un punto en común que lo explica: es racismo estructural. Hay un sesgo racista porque asumen que somos culpables por ser negros.
Vienen a por mí porque, según su versión, supuestamente les han dado el aviso de que otro negro y un hombre magrebí son sospechosos de robar un coche. Cuando, mi amigo no era magrebí sino negro pero, directamente, llegan asumiendo que soy la persona que dicen buscar y actúan con violencia, humillándome.
Si la policía no se da cuenta de que eso no es casual... Cuando hechos como estos pasan tantas a personas de piel diferente, es obvio lo que se denuncia. Es obvio que están son practicas racistas.
¿Hubo algún incidente más en comisaría o durante el trayecto?
Después de que cogiesen nuestra filiación, nos preguntaron quién quería ir al médico. A mí me llevaron al médico. Dos vecinos están en el hospital. Uno recibió golpes dentro de la casa. Al otro le han jodido la rodilla y está en el hospital.
Cuando me detuvieron, tuvimos que caminar, unos 400 metros, hasta meterme en un coche. Había un montón de coches de policía por todas partes y los vecinos miraban. La Policía intentaban que me callase, pero no me iba a callar. Gritaba: “Esto es la prueba total del racismo policial, han venido a la puerta de mi casa, para ponerse violentos y llevarme a comisaría. Mientras lo decía, me iban apretando las esposas, para hacerme daño. Cuando me metieron en el coche, me metieron empujándome y cerraron dando un golpe fuerte, con violencia. En comisaría, me apretaron las esposas de tal manera que, cuando me llevaron al médico, no me podía sentar, no podía hacer movimientos. Pedí que me las quitasen. Cuando me las quitaron, les dio cosa al ver cómo estaban mis muñecas. La policía dijo: ”Podría habernos dicho antes y las aflojábamos. Les dije que lo había dicho varias veces. Y eso se ha reflejado en el parte médico para que se vea claramente la intención de torturar de esa manera.
Serigne, ¿cuántas veces le ha parado la Policía por la calle pidiendo que se identifique (en un contexto que no sea una manifestación o una protesta)?
Solo en este año 2026, en poco más de tres meses, ya van tres. La primera, dejé a mi hija en el colegio y, cuando iba al trabajo, me identificaron y me detuvieron por una acusación de desobediencia y falta de respeto a la policía. Ahí también dijeron que les llamaron, curiosamente, por el robo de un móvil. El perfil que buscaban era el de un africano y correspondía al mio porque, decían, tenía dos móviles. Pero vieron que tenía dos móviles cuando me registraron, no antes. La Delegación del Gobierno me mandó propuesta de sanción de 700 euros. Y recurrí poniendo todo mi historial con la Policía desde 2021 hasta ahora.
Cuando era diputado en la Asamblea de Madrid y me pararon en Madrid varias veces. En la estación de tren de Valencia en un viaje con diputados y eurodiputados me sacaron de la cola del AVE solo a mí, al negro, para identificarme. Todo esto ha quedado registrado ante el Ministerio del Interior y el Defensor del Pueblo.
En 2023, me pararon y me detuvieron en la estación de Atocha.Fui denunciado por desobediencia y resistencia y llevado a la comisaría. Entonces dijeron también que estaban haciendo controles de prevención del hurto.
En esta casa, nada más mudarme, me paso algo similar. Tenía la puerta medio abierta y me sacaron fuera de la calle para identificarme. Fue el 31 de julio de 2023, pero eso quedó en nada.
Son tantas que ni recuerda exactamente el número… Fíjese que a mí, siendo blanca, nunca me ha pasado. ¿Qué curioso, no?
Ese es el tema. Todo lleva un denominador común. Hay quien dice si le paran, que entregue la documentación y ya está. El problema es por qué nos paran. No una, sino tantas y tantas veces. Las personas blancas lo veis todos los días. Gente de todas las edades, hasta de 70 años, que nunca jamás en su vida le ha parado de repente la Policía para pedir la documentación. Nosotros, los negros, encadenamos semanas, meses, de paradas, de vivir bajo la sospecha constante. Que te pare la Policía a ti, y no a tus amigos blancos, para preguntar si llevas marihuana o droga. Eso es por algo. Hay un sesgo racista.
Pero todo eso lo niega el Gobierno. En 2022, desde Podemos preguntamos por ello en el Congreso. El 24 de julio de 2022 nos respondieron que no había controles por perfil étnico y racial, ya que están prohibidos.
Las personas blancas lo veis todos los días. Hay gente de todas las edades, hasta de 70 años, que nunca jamás en su vida le ha parado de repente la Policía para pedir la documentación. Nosotros, los negros, encadenamos semanas, meses, de paradas, de vivir bajo la sospecha constante. Que te pare la Policía a ti, y no a tus amigos blancos, para preguntar si llevas marihuana o droga. Eso es por algo. Hay un sesgo racista.
¿Qué se siente cuando se está por la calle, andando tranquilamente, y la policía se acerca y entre todas las personas que hay, solo le paran a usted?
Violencia. Es tan violento que camines tranquilamente, que te paren, que te registren y ver que, claramente, lo han hecho porque tienes una piel diferente. Cuando ocurre, la gente te mira y pensará: “Habrá hecho algo”. Es una sensación tan triste y dolorosa que te afecta psicológicamente.
Los últimos casos que denuncia han ocurrido cuando era diputado en la Asamblea de Madrid o posteriormente, cuando ya era una persona que sale en los medios, que forma parte de una formación política y que ha tenido un cargo público. ¿Cuando no era conocido o cuando no tenía papeles era aún más frecuente?
Muchos amigos y compañeros españoles me han dicho que yo soy activista porque la Policía me ha hecho ser así. Me paraban tantísimo... Antes de tener los papeles, pero también cuando los tuve e iba a trabajar. Era constante. Estás sacando dinero en un cajero y, mientras sacas, te das la vuelta, y escuchas “caballero documentación”. Y tener que decirles que se alejen porque estaba sacando dinero de mi cuenta. Que hagan eso y que te quiten la cartera para registrarte. Todo eso me ha pasado a mí.
Durante un montón de meses, cada vez que pasaba por Nuevos Ministerios para ir a trabajar, siempre estaban y siempre me paraban. Había momentos que, cuando me acercaba, tenía el NIE en el bolsillo y me lo pegaba en la frente con saliva. Hasta se reían. He llegado tarde al trabajo por eso muchísimos días. Todo eso lo hemos vivido y lo seguimos sufriendo. No me pueden decir que no ocurre.
Cuántas veces he llegado al trabajo diez minutos tarde mientras ves que tus compañeros blancos llegan puntuales. No un día, muchos. Y tener que despertarte todos los días 10 minutos antes para evitarlo, porque tenemos que pagar ese precio por ser lo que somos.
Oigo de fondo a su hija pequeña. ¿Cómo se le explica a una hija que la policía para a su padre sin haber cometido ningún delito?
Mi hija pequeña lo ve todo. Es muy difícil, porque hay cosas que no queremos que vivan, pero ayer lo tuvieron que vivir. Tenemos que hablarlo con ellas, tienen que saber que la Policía hace un trabajo selectivo y discriminatorio. Se lo decimos porque mi hija tiene que ser consciente de que eso pasa, que es por esa razón por la que han parado tantas veces a su padre, y no otra. Le explicamos cómo tiene que reaccionar si algún día le pasa cuando crezca o por si lo presencia.
Cuando murió Mame Mbaye, yo estaba allí y tenía a mi hija en brazos. Estaba hablando con la policía, el cuerpo de Mame detrás y la gente gritando. Eso se le quedó en la cabeza y fue muy difícil explicárselo entonces pero, poco a poco, cuando va creciendo, se lo vamos explicando.
En su colegio a veces van policías para dar talleres. Está bien para enseñarles cómo cruzar o no, pero es complicado cuando les dicen que la policía es buena porque para a los delincuentes. Entonces, tiene que saber que a mí me paran sin haber hecho nada. Que a muchas personas negras les paran sin haber hecho nada, solo por ser negras. Lo tiene que saber porque no queremos que piense que hay algo malo en ella, en nosotros, por nuestro color de piel, Tiene que saber que es el sistema el que falla, que es culpa del racismo estructural.