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La plantilla de Adif ha crecido un 10% desde la liberalización, con el tráfico disparado y en pleno relevo generacional

La plantilla del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha crecido apenas un 10% con la liberalización del sector, en unos años en los que los trayectos y circulaciones anuales en la red de alta velocidad superaron los 106.000 anuales, con un aumento aproximado del 46% desde 2019, y en un proceso de relevo generacional acelerado en Adif para tratar de atajar el grave problema de envejecimiento del personal.

Tras los dos trágicos accidentes mortales de Urda (Toledo) y Adamuz (Córdoba) en solo nueve meses, la alta velocidad ferroviaria ha pasado de ser la joya de la corona del transporte español a estar cuestionada, hasta el punto que el propio Pedro Sánchez reconoce que se ha quebrado la confianza en ella. Este miércoles, el hasta ahora presidente de Adif, Luis Marco de la Peña, presentó su dimisión al vicepresidente Carlos Cuerpo, nuevo responsable de la cartera de Transportes tras la dimisión de Puente.

Indignados por el señalamiento de Puente al hablar desde el primer día de un error “inexplicable” en el puesto de mando de Atocha que autorizó la marcha del AVE que colisionó con el Iryo en Urda, la plantilla y los sindicatos de Adif han advertido del aumento de presión y de la carga de trabajo en el control de la circulación en la empresa pública y de la falta de un relevo generacional adecuado. En 2019, el año previo a la pandemia, la plantilla de Adif y de Adif Alta Velocidad (Adif AV) ascendía a 12.310 efectivos. En 2025 eran 13.566, con un incremento acumulado del 10% y un perfil de experiencia muy diferente al de hace unos años, como consecuencia de un proceso de renovación acelerada de un personal muy envejecido.

El pasado martes, en la comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados en la que acabaría anunciando su dimisión como ministro, Puente se comprometió a “mejorar las condiciones laborales de los controladores y a reforzar las plantillas” de Adif, “siguiendo la dirección de los últimos años”, con medidas como adecuar el desarrollo de los descansos de los reguladores de tráfico, “adaptándolos a los picos de mayor exigencia”, y extender los protocolos de control de fatiga, “actualmente avanzados para los maquinistas”, a otros perfiles críticos como el personal de seguridad en obras ferroviarias.

Puente explicó que Transportes va a ampliar los mecanismos de formación continua de los controladores con la introducción de mentorías, nuevas acreditaciones y simulacros regulares que entrenen la gestión de situaciones no habituales, dentro de las medidas que “ayudarán a robustecer el sistema y recuperar la confianza de la ciudadanía en la alta velocidad”.

El pasado febrero, tras la tragedia de Adamuz, y en el contexto de una huelga ferroviaria tras ese siniestro y el de Gelida (Barcelona), Transportes alcanzó un acuerdo con los sindicatos del sector para incrementar la inversión en mantenimiento en 1.800 millones, crear 3.650 nuevos empleos en Renfe y Adif y reforzar la seguridad del ferrocarril público dotando de nuevos recursos las áreas de conducción, estaciones, mantenimiento y operaciones.

En el caso de Adif, se acordó aumentar su plantilla en 2.400 plazas en el período 2026-2030, lo que supone un incremento anual de alrededor de 480 efectivos por ejercicio, e incluir en las próximas Leyes de Presupuestos Generales del Estado una tasa de reposición no inferior al 115%. 

Ya en diciembre de 2020, el Gobierno de Pedro Sánchez advertía en alguna respuesta parlamentaria de “la previsión de bajas masivas de personal” en Adif en los siguientes años a causa de la elevada edad media de la plantilla de la empresa pública, que entonces era de 53,89 años y en 2021 alcanzó un pico de 54,94 años. 

Esa edad media se ha ido reduciendo de manera notable tras las medidas de rejuvenecimiento emprendidas en los últimos años, como las sucesivas ofertas de empleo público (OPE) realizadas desde entonces. En 2025 la plantilla de Adif tenía una edad media de 48,05 años, según recoge su última memoria anual. Pese a ese paulatino rejuvenecimiento, sigue siendo superior a la de la gran empresa cotizada bajo el control del Ministerio de Transportes, el operador aeroportuario AENA, cuya plantilla tiene una edad media de 45,4 años.

El Ejecutivo cifraba ya a finales de 2020 en “más de un 14%” la pérdida neta de empleo en Adif desde la creación de esa empresa pública en 2005, con la escisión de la antigua Renfe, en un modelo que ahora cuestionan los principales sindicatos y algunas formaciones de izquierda. 

“Grave problema estructural”

Hace casi seis años, el Gobierno atribuía esa pérdida de empleo a que entre 2012 y 2019 no se habían producido ingresos de personal en Adif a través de las citadas ofertas de empleo público, “al no tener autorizado este instrumento”, en un contexto de recortes presupuestarios tras la anterior crisis financiera, y con el consiguiente empeoramiento del “grave problema estructural de envejecimiento de plantilla” del que Adif lleva años advirtiendo en sus memorias anuales.

Para tratar de corregir esa situación en Adif y Adif Alta Velocidad, la empresa pública, cuya fuerza laboral no se compone de funcionarios, sino de personal laboral, anunció en 2021 cerca de 6.200 nuevas contrataciones en cuatro años para cubrir la nueva demanda de AVE y las jubilaciones de la plantilla, cuya edad superaba entonces los 50 años en más de un 80%. 

Durante su comparecencia del pasado martes en el Congreso, y horas antes de anunciar su dimisión como ministro, Óscar Puente explicó que la oferta de empleo de Adif y Adif AV para 2026 asciende a 1.531 plazas, frente a las 1.048 de 2025, con un aumento de 531 efectivos “en un solo año”.

Una de las vías para rejuvenecer la plantilla en los últimos años han sido los sucesivos planes de jubilaciones parciales en Adif, a los que se han acogido más de 6.800 efectivos entre 2020 y 2025, y que se vinculan al ingreso de personas con contrato de relevo indefinido a tiempo completo.

La empresa tiene un plan de jubilación parcial que contempla acogerse a esta posibilidad a sus trabajadores más veteranos con una reducción de jornada del 75%, salvo que el acceso se anticipe más de dos años respecto de la edad ordinaria, en cuyo caso será del 33% hasta que resten dos años para el cumplimiento de la edad ordinaria de jubilación y del 75% a partir de entonces.

Fue en 2024 cuando el colectivo de personas trabajadoras en Adif con una antigüedad media de 11 años o menos en la empresa se convirtió en el más numeroso de la plantilla. Es una situación diametralmente opuesta a la de 2020. Ese año apenas había 871 personas con ese rango de antigüedad en la empresa pública.

El pasado ejercicio, había ya 7.383 efectivos de Adif con 11 años de antigüedad o menos: más de la mitad de la plantilla total de la empresa. Mientras, los empleados que llevaban más de 35 años trabajando en la entidad pública se habían reducido el año pasado hasta 4.504, frente a los más de 6.600 de 2021. El porcentaje de asalariados de Adif con más de 50 años ha pasado de superar el 78% en 2019 a representar poco más de 42% en 2025. 

En el año 2025 se produjeron 1.207 incorporaciones a Adif procedentes de la OEP 2024 de las 1.324 plazas convocadas. Las sucesivas convocatorias han permitido incorporar a más de 4.100 nuevos efectivos en los ejercicios 2023-2025.

Además, y en el marco del Plan de relevo generacional de la empresa pública, en noviembre de 2024 se publicaron convocatorias de movilidad interna cuya resolución definitiva se publicó en julio de 2025 y permitieron adjudicar 3.317 plazas de personal operativo, 642 de supervisores, 357 de cuadros técnicos y 373 de técnicos.