Promotores taurinos proponen a Ayuso una plaza de toros cubierta en la Casa de Campo y carpas para bodas o capeas
Una parte de la Casa de Campo va camino de convertirse en un centro de eventos taurinos. Lo está preparando el Gobierno de Ayuso en su reforma de la protección de este entorno como Bien de Interés Cultural (BIC), que tramita desde hace unas semanas, y lo piden los empresarios y asociaciones taurinas, que reclaman mejorar las instalaciones de la Venta del Batán, un espacio utilizado hasta ahora para guardar los toros bravos camino de Las Ventas y que también funcionaba como escuela de novilleros.
Los cambios en el BIC adelantados por Somos Madrid hace unos días parecen responder a buena parte de las ideas que enviaron a la Comunidad de Madrid un grupo de empresarios y asociaciones con intereses taurinos, convocados hace un año por el Centro de Asuntos Taurinos creado por Ayuso dentro de una consulta preliminar de mercado, que sirviera para diseñar futuras obras y la explotación comercial de la Venta del Batán. La Consejería de Medio Ambiente, de la que depende la entidad taurina, aseguró entonces que servirían “como punto de partida para afrontar la futura licitación de este servicio”.
Este periódico ha tenido acceso al contenido de las propuestas, formuladas por varias empresas (Las Ventas Tour, L35, Eventos Palacio Vistalegre), asociaciones (Ganaderos de Lidia de la Región de Madrid, El Toro de Madrid, Chenel y Oro), Radio España, la Federación Taurina de la Comunidad de Madrid y por la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia, a las que se preguntó sobre qué hacer con los corrales, la plaza, con la escuela de tauromaquia José Cubero Yiyo y cómo hacer rentable una posible gestión del recinto.
La gran mayoría propone ampliar y cubrir el actual coso taurino existente y que se cambie su categoría de plaza de tientas a un futuro uso como plaza de toros, el que permite celebrar corridas con muerte de las reses. La idea es que la plaza pase de sus tres filas de asientos a una más grande con aforo de unas 1.500 personas, que sirva como eje de un complejo donde habrá otras instalaciones como zonas museísticas y un espacio ampliado para la actual escuela taurina y también carpas efímeras “que sean alquiladas para eventos como bodas, comuniones o eventos de empresas para rentabilizar el espacio”.
La empresa que gestiona el Palacio Vistalegre propone que la Venta del Batán se convierta en “un centro de interpretación del toro bravo”, con un recorrido turístico por las instalaciones en el que la plaza sería uno de los lugares destacados. La idea sería cubrir de manera retráctil con una cúpula traslúcida, al estilo del recinto que gestiona en el distrito de Carabanchel.
La Federación Taurina de la Comunidad de Madrid se suma a la petición de carpas y a la monetización de estas instalaciones mediante la celebración de eventos como “bodas, comuniones, fiestas de baile o capeas”. Uno de los proyectos más elaborados es el de la empresa que explota la plaza de Las Ventas, que denomina El Batán. El Parque del Toro de Madrid y propone la creación de un Centro de interpretación del toro bravo y la dehesa ibérica, con exposición permanente y recursos audiovisuales, maquetas, hologramas y experiencias inmersivas, “con un enfoque pedagógico para público general y escolar”, explica en la propuesta.
También plantea crear un espectáculo estable de gran formato “que combine escenografía histórica sobre el origen del toreo y el arte flamenco, con actores, caballos, toreros y bailaores en un espectáculo nocturno envolvente, con música, iluminación y proyecciones 360°”. La intención de Las Ventas Tour -la compañía consultada- es “convertir la Venta del Batán en un polo de atracción turística y cultural” a través de esta y otras representaciones temáticas, con funciones semanales y aforo estable durante todo el año. Incluso pide abrir un “hotel boutique para experiencias VIP”.
Otro de los espacios centrales de las ideas es el bar-restaurante, que sería ampliado para aumentar su aforo y luminosidad, con terrazas y posibilidad de cerramiento invernal traslúcido. La Asociación de Ganaderos de Lidia de la Región de Madrid propone instalar acristalamientos con vistas a los establos “que permitan a los clientes ver a los animales en los cercados mientras disfrutan de su comida”. También estudian la celebración de actividades y talleres taurinos para niños, además de crear un espacio expositivo que muestre la historia y la cultura de las ganaderías de la Comunidad de Madrid a través de un recorrido museístico “que culmine en la exhibición de animales vivos de diferentes razas y edades”.
Algunas organizaciones invitadas añaden notas de color como la construcción de El Toro de España, una gran estructura metálica en forma de este bóvido, “que sería visible a decenas de kilómetros de distancia y, sobre todo, desde los aviones comerciales que aterrizan y despegan del aeropuerto de Madrid-Barajas”, una iniciativa que defiende Radio España. “Este enorme potencial de visualización sería, de por sí, la mejor campaña promocional de la Tauromaquia y de España, de manera permanente, como lo es la Torre Eiffel para Francia”, añaden. Calculan que pueda ocupar al menos 33.000 m2 de las instalaciones, la mitad del terreno disponible. “La obra se concibe como una atracción turística que permitiría al público poder subir a la cúspide (los cuernos) y contemplar panorámicamente todo Madrid”, prosiguen en la descripción de este elemento, que incluiría en sus plantas intermedias cafeterías, miradores o salas de exposiciones. Calculan que sus ingresos podrían ser similares a los del icono parisino, en torno a “100 millones de euros anuales”.
Demoler la Nave de Prácticas para dotarla de más usos
Varias de las propuestas pasan por demoler la actual Nave de Prácticas y que su nueva construcción contemple otros usos más comerciales, “desde convenciones empresariales o ferias a eventos familiares”, además de albergar la Escuela de Tauromaquia. Aunque muchas de las ideas lanzadas no fijan un periodo mínimo de explotación, dos de ellas citan que la Venta del Batán debería ser privatizada al menos 20 años para asegurar la rentabilidad de la operación.
La mayoría de propuestas contrastan con las que hace la Asociación El Toro de Madrid, que exige un uso limitado de todas las instalaciones, renovándolas, pero manteniendo su función actual y proponiendo que albergue novilladas. Este colectivo pide reservar la plaza para su labor actual y que el restaurante quede supeditado “a la función principal que históricamente ha definido este espacio: el descanso, aclimatación y exposición pública de las reses que serán lidiadas en la Plaza de Las Ventas”. También añade que “cualquier actividad comercial deberá evitar convertir la Venta del Batán en un parque temático”.
Los planes de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia son también de tono conservador, con “un espacio expositivo, divulgativo y educativo” como elemento más destacado, “que acerque al visitante, de forma rigurosa y atractiva, al conocimiento integral del toro de lidia, su crianza, su entorno natural y su papel en la historia, la cultura y la economía rural de España”.
La Comunidad de Madrid aún no ha decidido cuáles de estas ideas intentará plasmar en una posible concesión de las instalaciones. Y no lo hará en lo que queda de legislatura, informan fuentes de la Consejería de Medio Ambiente a este periódico. La licitación para esta explotación y el formato se decidirá por el Gobierno que salga de las urnas el próximo mes de mayo. De momento, la modificación BIC en tramitación apunta a cambios de uso en la plaza para permitir corridas de toros, así como la apertura de ferias y el permiso para negocios de restauración. También se indican posibles usos residenciales, aunque estos quedan restringidos a “la custodia de toros, fomento del toreo y reses bravas, o a la vigilancia y mantenimiento del recinto”.
La Venta del Batán fue inaugurada en mayo del año 1950 para la exhibición de las reses bravas destinadas a las ferias taurinas, bajo gestión del Ayuntamiento de Madrid. Su actividad cesó durante la alcaldía de Manuela Carmena, pero una cesión temporal en 2021 a la Comunidad que se convirtió en indefinida en el año 2025 ha puesto de nuevo el espacio en marcha, primero con la escuela de tauromaquia y ahora con los usos que quiera darle el Gobierno regional. “La Comunidad de Madrid preparará un contrato de cesión administrativa a la empresa que presente el mejor proyecto, contribuyendo a dar una nueva vida a este espacio histórico para la tauromaquia madrileña”, aseguró hace un año sobre sus intenciones con este recinto.
0