De los pueblos más pequeños a los sueños más grandes: el poder transformador de la banca social
Hay días en los que el mundo parece demasiado grande y las distancias —geográficas, económicas, emocionales— se sienten insalvables. Pero luego llegan historias que demuestran lo contrario cuando hay voluntad, capilaridad y compromiso real. El trabajo de CaixaBank, el primer banco de España, no trata solo de cifras o premios, sino de cómo una entidad financiera decide estar presente en todos los rincones – barrios y pueblos pequeños donde otros quizás ya no llegan- para estar cerca de las personas.
“Detrás de nuestros resultados financieros hay realidades sociales muy importantes”, dice Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank. La de la entidad es una manera de entender la banca que pone en el centro la inclusión, financiera y social, y que se propone ofrecer el mejor servicio a los clientes, estén donde estén. Con la mayor red de oficinas de España, con más de 4.200 puntos de servicio y presencia en 3.700 municipios, CaixaBank convierte su capilaridad territorial en una herramienta de cohesión social. No abandona municipios, no cierra puertas. Al contrario: abre posibilidades.
La entidad dispone incluso de un parque de oficinas móviles, bancos sobre ruedas que permiten realizar las operaciones bancarias más habituales en zonas rurales. Los ofimóviles de CaixaBank llegan a 1.400 pequeñas poblaciones en las que viven más de 640.000 personas. Un 70% de los clientes de este servicio son personas mayores, un colectivo que para la entidad financiera es prioritario.
Con más de cuatro millones de clientes mayores de 65 años y una cuota superior al 34% en pensiones domiciliadas, CaixaBank mantiene activo un compromiso de atención prioritaria a las personas mayores. A través de su modelo de banca socialmente responsable, acompaña a sus clientes en todas las etapas de la vida, con soluciones que abarcan desde la planificación financiera hasta los cuidados asistenciales, ocio o formación.
Microcréditos y financiación con impacto social
El emprendimiento es otro pilar para promover la inclusión financiera y social. MicroBank, el banco social de CaixaBank, permite acceder a financiación a colectivos que, por sus condiciones económicas o sociales, pueden tener dificultades de acceso al sistema financiero tradicional, ayudándoles a llevar a cabo su proyecto de negocio y promoviendo la igualdad de oportunidades. MicroBank, consolidado como el primer banco de microcréditos de Europa, cerró 2025 con cerca de 280.000 operaciones por un valor de más de 2.400 millones. En 2024, su actividad contribuyó a crear 32.245 puestos de trabajo y a iniciar 9.541 nuevos negocios.
Asimismo, la entidad cuenta con iniciativas de apoyo específicas para fomentar el emprendimiento tan necesario en el mundo rural, como el programa Tierra de Oportunidades, dirigido a proyectos ubicados en áreas rurales.
Ayuda a colectivos en situación de vulnerabilidad
Otros colectivos con riesgo de exclusión financiera son las personas con discapacidad, personas migrantes o los afectados por la brecha digital. Por eso son necesarias las cuentas de pago básica en condiciones de vulnerabilidad (más de 400.000 clientes las tienen); la eliminación de barreras físicas, cognitivas y sensoriales; y plataformas digitales y cajeros automáticos con información y servicios disponibles para todos acorde a los objetivos de la Ley Europea de Accesibilidad, que utilicen un lenguaje financiero sencillo, con empleados formados y sensibilizados para garantizar una atención inclusiva real.
Para ayudar a clientes con discapacidad auditiva, el banco ha desplegado en toda su red de oficinas el servicio de videointerpretación en lengua de signos SVisual. La iniciativa, pionera y diferencial, además de gratuita, permite a estos clientes recibir información sobre servicios financieros a través de un sistema de videointerpretación simultánea en lengua de signos gracias a un intérprete especializado.
Campañas con impacto en la sociedad
La red de la entidad supone un valioso canal para llevar ayudas a toda la geografía española. Así, CaixaBank canaliza ayudas de la Fundación “la Caixa” a nivel local, que llegan a más de 5.000 entidades beneficiarias a través de cerca de 4.000 oficinas distribuidas por todo el territorio. Con la campaña Ningún Hogar sin Alimentos, impulsada junto a la FESBAL, CaixaBank y la Fundación “la Caixa” suman esfuerzos para ayudar a las familias que más lo necesitan y canalizar las aportaciones de particulares y empresas.
CaixaBank impulsa, también, ReUtilízame, un programa que une economía circular y solidaridad: empresas donan material en buen estado a entidades sociales que lo solicitan para mejorar la vida de personas en situación de vulnerabilidad. Más de cien empresas han donado casi 230.000 objetos a mil asociaciones.
En Navidad, El Árbol de los Sueños hace realidad más de 35.000 deseos: 34.000 de niños en riesgo de vulnerabilidad y, por primera vez en 2025, más de mil ilusiones de personas mayores. A través de la app y la red de CaixaBank se canalizan las cartas y casi 3.500 oficinas hacen posible el reparto de los regalos gracias a la colaboración de 400 entidades sociales. Cada regalo lleva tiempo, atención y cariño.
Talento joven para mejorar el futuro
Los jóvenes también están en el centro de la entidad financiera. Con el Circuito Relife, más de 3.000 estudiantes al año aprenden a prevenir adicciones tradicionales y digitales —redes sociales, apuestas, videojuegos—. Lo hacen a través de testimonios reales, talleres interactivos y la fuerza de un exfutbolista como Julio Alberto Moreno, presidente de la Fundación Relife, que cuenta su propia experiencia en positivo.
La Formación Profesional es otro de los ejes centrales de este compromiso social gracias a CaixaBank Dualiza que ha impulsado 5.000 actividades con centros educativos y ha beneficiado a 8.000 empresas y 60.000 estudiantes. Muchos recuperan la ilusión por estudiar, encuentran vocación y se enganchan al futuro laboral.
Una red por y para personas
El Voluntariado CaixaBank moviliza a casi 23.000 personas —más del 42 % de la plantilla—, especialmente en el Mes Social que se celebra en mayo, pero apoya, también, en emergencias como la DANA, los incendios, o el volcán de La Palma, en actividades de educación o, medioambiente. Además, el banco respalda grandes campañas sociales, como la lucha contra el cáncer y contra el cáncer de mama.
Además, CaixaBank respalda el Plan de Apoyo al Deporte Objetivo Paralímpico (ADOP) y al Comité Olímpico Español y la diversidad con premios como WONNOW, Premio A Profesional Autónoma o Premio Empresaria.
Todo este trabajo no pasa desapercibido: Premio Forbes Best Reputation 2026, certificación AENOR de su modelo de Acción Social y Mejor Banco por su Apoyo a la Sociedad de Global Finance. Pero lo importante no son los galardones, sino el impacto medible en vidas reales.
CaixaBank demuestra que la banca puede ser social y sostenible, con la inclusión como núcleo de la actividad. Que en un país desigual, llegar a todos los rincones —con oficinas móviles, microcréditos o un simple gesto de colaboración— cambia trayectorias.