El socialista António José Seguro arrasa al ultra André Ventura en las presidenciales de Portugal
António José Seguro se ha impuesto este domingo a André Ventura en las elecciones presidenciales portuguesas y será el nuevo jefe de Estado del país vecino sustituyendo al conservador Marcelo Rebelo de Sousa, quien termina así sus diez años de mandato. Con el 98% de los colegios electorales escrutados, António José Seguro obtiene el 66,6% de los votos y el apoyo en las urnas de más de tres millones de portugueses frente al 33,4% de Ventura.
Seguro, candidato a presidente apoyado por el Partido Socialista de Portugal y quien fuera líder del grupo parlamentario socialista o viceprimer ministro con António Guterres (actual secretario general de la ONU), lograría así infligir una dura derrota al líder de la ultraderecha portuguesa, André Ventura, por segunda vez después de lograr la primera posición en la primera vuelta y gracias a un apoyo mayoritario de los portugueses, que han acudido a las urnas pese a la borrasca Marta en un número similar al del 18 de enero.
El candidato socialista obtiene así más del doble de votos que hace tres semanas y supera en número de votos el resultado histórico de Mário Soares en 1986 cuando recibió 3.010.756 votos para imponerse a Diogo Freitas do Amaral en la única segunda vuelta que se había celebrado hasta ahora en Portugal desde la Revolución de los Claveles.
En declaraciones a los periodistas tras abandonar su vivienda a camino del Centro Cultural y de Congresos de Caldas da Rainha, Seguro ha dicho que esta es una victoria “que tiene un sabor muy especial porque es una elección a presidente de la República”. “El pueblo portugués es el mejor pueblo del mundo. Excelente. Es de una responsabilidad cívica enorme y de un apego a los valores de nuestra democracia”, ha exclamado António José Seguro tras preguntarle los periodistas si esta era “la legitimidad reforzada que buscaba” en esta segunda vuelta.
El candidato perdedor, André Ventura, ha reconocido su contundente derrota y ha señalado que “tenemos diferencias de opiniones, de ideas, tenemos diferencias de forma de vida, tenemos ideas diferentes para Portugal pero, cuando el pueblo habla, el pueblo es soberano”. Y ha añadido que “si el pueblo ha escogido a António José Seguro, es él quien será presidente y espero que sea un buen presidente”.
En los últimos días de campaña ha quedado patente la existencia de un consenso democrático en torno al candidato que venció la primera vuelta. António José Seguro ha sumado apoyos y promesas de voto de casi todo el espectro político, desde el Partido Comunista hasta los más liberales y conservadores. Seguro ha llegado a recibir los apoyos de Ramalho Eanes, primer presidente elegido democráticamente tras la Revolución, o de Cavaco Silva, el jefe de Estado más conservador que ha tenido el país.
De presentar una candidatura sin apoyos en junio de 2025 y pese a las dudas iniciales de su propio partido, el PS, de empujar su salto hacia la presidencia, Seguro ha terminado por aunar en ella los anhelos democráticos del pueblo portugués con una campaña en la que ha defendido su independencia, el consenso democrático o el diálogo frente al populismo ultraderechista de André Ventura.
Entretanto, el tren de borrascas que ha afectado en los últimos días a la península ibérica ha ocupado los últimos momentos de la campaña electoral, con críticas más o menos directas de ambos candidatos a la gestión del Ejecutivo liderado por el conservador Luís Montenegro (PSD - Partido Social Democrata) tras un temporal que deja seis muertos en Portugal.
De hecho, la situación catastrófica en numerosos municipios, algunos aún sin electricidad o agua corriente, ha obligado a postergar la fecha electoral hasta el próximo 15 de febrero en un total de 20 freguesías de ocho concelhos (el equivalente portugués a los municipios en España), entre ellos el de Leiria, uno de los más afectados pero en el que apenas no se ha votado en una freguesía. En total representaban apenas un 0,3% de los electores llamados a las urnas (36.852 personas inscritas) en unas elecciones en las que se han tenido que modificar los lugares de votación para un total de 66 colegios electorales, según ha informado el portavoz de la Comisión Nacional de Elecciones André Wemans esta mañana
El exministro socialista aseguró el viernes en el cierre de campaña que, con él en la presidencia, “no habrá ninguna pregunta sin respuesta” sobre la gestión de los temporales. Señaló además que el Estado portugués “tiene la obligación de estar preparado, dada la información que posee”, y que “sería inaceptable” si no lo estuviera. Pidió también acudir a votar pese a que la mayoría de encuestas auguraban una victoria aplastante de su candidatura sobre la de la ultraderecha.
Por su parte, el líder de Chega André Ventura cerró su campaña recurriendo de nuevo al populismo que le caracteriza desde su etapa como comentarista deportivo y acudió a la localidad de Alcácer do Sal, una de las localidades más afectadas por la borrasca Leonardo y situada en el distrito de Setúbal, donde su partido se ha establecido como el más votado en sustitución del voto tradicional al Partido Comunista de Portugal.
Durante el acto, que fue criticado ampliamente por distintas fuerzas políticas por convertir un reparto de asistencia en un acto de campaña, habló con voluntarios y ayudó a descargar algunas cajas de varios vehículos asegurando que quería “estar al lado de la gente”. Más tarde se desplazó a Camarate en busca de nuevas apariciones públicas junto a los bomberos para aprovechar las últimas horas de campaña.
Pese a la visibilidad que la campaña presidencial ha ofrecido a Ventura, no logró ser el candidato más votado en la primera vuelta, como señalaban la mayoría de encuestas, y tampoco ha logrado imponerse a António José Seguro en esta segunda votación en la que el pueblo portugués vuelve a colocar 20 años después un presidente de izquierdas en el Palacio de Belém.
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