Algo falló con Dalila
Rosa María Artal
Dalila acudió 4 veces a urgencias en hospitales de la Comunidad de Madrid. Con fiebre que en algunos casos llegó a los 39,5. “No podía ni caminar”, denuncia su afligido e indignado viudo, Mohamed. Dalila era atleta. Corría los 1.500 metros vallas y había participado en campeonatos internacionales. “No padecía previamente asma”, asegura de nuevo Mohamed, dificilmente podría hacer atletismo si sufría esa enfermedad. ¿Ha funcionado todo como debiera?
Nos cansamos de escuchar que España es para la OMS el séptimo mejor sanitario del mundo –superados por Francia, por ejemplo-. Esta alta concepción se basa en la universalidad y gratuidad de nuestros servicios. Es eso lo que inclina la balanza hacia el sobresaliente.
Sin embargo, la privatización de la gestión en la sanidad ha creado profundas diferencias entre Comunidades y Madrid no es la mejor dotada en cuanto a gasto.