La mujer mujer
En un mundo donde el euro se cambia a dólar y medio, Aznar da clases de ética y el PNV sirve de socio para aprobar unos presupuestos “progresistas”, ya no hay nada que sorprenda. ¿Una mujer machista en el Parlamento en el año 2009? Como ésta: “Rajoy se esforzó para no ser agresivo (con Elena Salgado) porque hubiera quedado como cuando un chico le pega a una chica en el colegio”, explicó esta mañana María Dolores de Cospedal. Es una derivación nada evolucionada de un comportamiento clásico del patriarcado, que compensa la sumisión y el desprecio con los buenos modales. Machismo sí, pero con educación, que hay que respetar la propiedad ajena y la mujer siempre es madre, esposa o hija de algún otro caballero. “Si no fueses mujer te daba dos”, sentenciaba Manuel Fraga hace unos años. O dicho de otra manera: el macho español se puede dar de hostias con otro señor, que para eso es libre, pero ante una mujer el máximo permitido es el piropo soez o el pellizco en el culo. O el bolígrafo en el escote, como hizo Aznar con Marta Nebot.
“¿Lo ha entendido todo, señorita Salgado?”, le repetía constantemente un profesor a la actual vicepresidenta cuando era la única mujer en la Facultad de Ingeniería Industrial. Con esa misma displicencia trató Rajoy en el debate presupuestario a Salgado, que además de ingeniera es licenciada en Economía. Al líder de la oposición sólo le faltó preguntar a la vicepresidenta si podía hablar con el hombre de la casa. ¿Qué hacer ante estas actitudes? Ana Botella tiene la respuesta: “La Cenicienta es un ejemplo para nuestra vida por los valores que representa. Recibe los malos tratos sin rechistar”.