Soldadito español
Está claro que a José Bono le gusta el cargo. Me lo puedo imaginar de niño, arrodillado en el suelo, recreando grandes batallas de la historia con muñequitos de plomo mientras imita efectos especiales bélicos con la voz (pum, pam, taj-taj-taj-taj). El ministro de Defensa, en vez de jamón y vino, regala por Navidad este bonito cascanueces imposible: el uniforme es de 1906 y la bandera tiene apenas dos décadas. Ideal para ponerlo encima de la tele al lado de la sevillana de plástico, el toro de Osborne y el acueducto de Segovia. Bono es pop.