Álava y Gipuzkoa aprueban ya el nuevo impuesto turístico y Bizkaia ultima el articulado

Los plenos de las Juntas Generales de Álava y de Gipuzkoa han aprobado este miércoles el nuevo impuesto a las estancias turísticas. Bizkaia lo tiene ya ultimado, porque perfiló el articulado en comisión este lunes, aunque lo ratificará próximamente en sesión plenaria. Se trata de un texto propuesto por los partidos del Gobierno en los tres territorios, PNV y PSE-EE, ajustado con enmiendas de Podemos y al que EH Bildu no se ha opuesto. Ahora, la pelota pasa al tejado de los municipios, que tienen que desarrollar las ordenanzas. Se estima que entre en vigor en enero de 2027.

En el caso de Álava, sólo ha contado con la negativa de PP y Vox. La diputada de Hacienda, Finanzas y Presupuestos, Itziar Gonzalo, del PNV, ha destacado que esta iniciativa responde “al crecimiento de la actividad turística y su impacto directo en los servicios públicos, la convivencia y la sostenibilidad de nuestros municipios”. “La actividad turística genera riqueza y proyección exterior, pero también supone un uso intensivo de infraestructuras, servicios y recursos públicos que sostenemos entre todas y todos. Por ello, esta norma no nace para limitar el turismo, sino para garantizar que esa actividad contribuya de forma equilibrada al interés general, reforzando el principio de corresponsabilidad”, ha argumentado.

En Gipuzkoa, la diputada de Hacienda y Finanzas, Itziar Agirre, también del PNV, ha destacado que se trata de una medida “flexible” que propiciará “un turismo más sostenible y equilibrado”, ya que cada municipio “decidirá la tasa en función de sus necesidades”. Asimismo, ha señalado que el objetivo es “responder de manera proporcionada a las consecuencias de esta actividad y dar herramientas” a las distintas localidades.

Las medidas

La norma introduce, como novedad en relación a la propuesta inicial, el concepto de “intensidad turística”, la relación entre el número de plazas turísticas y la población, para dar mayores opciones a los municipios que más sufren las cargas del turismo o para liberar de la carga burocrática de la implantación del impuesto a aquellos ayuntamientos con una intensidad turística muy baja.

Entre las medidas que se han incorporado se contempla la exención a las personas con un grado de discapacidad extensible a las personas acompañantes, que se aplicará tanto a quienes acrediten un grado de discapacidad igual o superior al 65% o una situación de dependencia de grado II o III, como a la persona que las acompaña, con un máximo de un acompañante por cada persona beneficiaria.

Otra de las medidas ajustadas con las enmiendas son las tarifas más amplías y se gravará más intensamente las viviendas de uso turístico y los cruceros. La tabla definitiva establece tarifas en los establecimientos hoteleros de 5 estrellas o categoría equivalente entre 4,50-6,50 euros; de 4 estrellas o categoría equivalente entre 3,50-5,50; de 3 estrellas o categoría equivalente entre 1,50-3,50; de 2 estrellas o categoría equivalente entre 1,00- 2,50; y de 1 estrella o categoría equivalente 0,75-1,75.

En las pensiones será entre 0,75-1,75 euros; en apartamentos turísticos entre 1,50-3,50 euros; en Campings y otras modalidades de acampada entre 0,75-1,75 euros; en Agroturismos entre 0,50-1,25 euros: en Casas rurales y en Albergues entre 0,75-1,75 euros. En las viviendas para uso turístico cedidas enteras y en las viviendas particulares para uso turístico cedidas por habitaciones la tarifa será de entre 4,50-6,50 euros; y en las embarcaciones de crucero turístico será de entre 6,00-7,00 euros. Asimismo, será de seis el número máximo de días sujetos al impuesto para adaptarlo a la realidad del modelo turístico actual.

Además, se amplían los supuestos en los que los ayuntamientos pueden aplicar una bonificación de hasta el 100% del impuesto, incorporando no sólo el número de plazas alojativas, sino también el nivel de intensidad turística. En concreto, esta bonificación podrá aplicarse tanto en municipios con hasta 25 plazas como en aquellos con menos de un 1% de intensidad turística y hasta 75 plazas alojativas.

Las medidas también contemplan la ampliación de los supuestos en los que los ayuntamientos pueden aplicar un recargo de hasta el 50% sobre la cuota del impuesto, incorporando no sólo el número de plazas alojativas, sino también el nivel de intensidad turística. En concreto, este recargo podrá aplicarse en municipios con más de 750 plazas alojativas, así como en aquellos con más de 5.000 habitantes cuando la intensidad turística sea igual o superior al 10%, informa Europa Press.

Reacción en Donostia

El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha celebrado la aprobación del impuesto turístico como “una victoria de los donostiarras”, ya que se trata de “una reivindicación histórica y sostenida en el tiempo que responde a la necesidad de dotar a la ciudad de más recursos para gestionar mejor su realidad turística”. Insausti, en un comunicado, ha subrayado que con este instrumento “gana Donostia y ganan los donostiarras”. “Creemos en el desarrollo turístico que revierte en la mejora de la calidad de vida local”, alega.

El regidor donostiarra ha recordado que este impuesto “es fruto de años de trabajo y de una apuesta clara” de la capital guipuzcoana, al tiempo que ha subrayado que “Donostia ha empujado para que este instrumento exista”. “Tiene sentido que quienes se alojan y disfrutan de la ciudad contribuyan también a mejorarla. Donostia es una ciudad para compartir, pero ante todo tiene que ser una ciudad para vivir”, ha afirmado.