Un brote de legionela en un polideportivo de Eibar tuvo las duchas cerradas durante dos meses
Las duchas del polideportivo Orbea de Eibar permanecieron cerradas durante dos meses, entre el 23 de febrero y el 21 de abril, después de que se detectara la presencia de legionela en niveles de riesgo. Tras la obtención de unas muestras que arrojaron resultados elevados, se llevaron a cabo la instalación de un nuevo intercambiador, una hipercloración del sistema y una limpieza y desinfección, según se desprende de una respuesta escrita del consejero de Salud del Gobierno vasco, Alberto Martínez, a una pregunta de Rebeka Ubera, parlamentaria de EH Bildu. Admite en la respuesta que existía un “riesgo potencial” para los usuarios de las duchas.
La cronología arranca el 23 de febrero, con la toma de muestras en tres puntos. Las de la ducha del vestuario femenino y la del retorno de agua caliente sanitaria no eran concluyentes, pero la del acumulador arrojó 60.000 ufc/l, una medida que indica el número de unidades formadoras de colonias por litro. Los valores que se consideran aceptables son de 100. A partir de ahí, se requiere revisión y mantenimiento, mientas que, si se superan las 1.000, ya se requiere de desinfección y limpieza.
En la respuesta del consejero, se indica que para recuentos de ese calibre “debe realizarse una revisión inmediata del Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL) con el fin de identificar y aplicar las medidas correctoras necesarias, entre las que se incluye la limpieza y desinfección del sistema”. La normativa, además, “establece la obligación de efectuar una nueva toma de muestra entre los 15 y 30 días posteriores a la desinfección para verificar la eficacia de la actuación”.
Indica el consejero Martínez que, obtenidos esos resultados, se hizo un requerimiento con cuatro puntos al polideportivo: debía “proceder a la parada de la instalación, dada la existencia de un riesgo potencial para los usuarios”, “informar a todos los usuarios sobre dicha situación”, “realizar de manera inmediata la limpieza y desinfección del sistema de [agua caliente sanitaria]” y, una vez acometida la desinfección, “verificar la eficacia de la medida mediante nueva analítica, conforme a los plazos establecidos en la normativa vigente”.
Según recoge la cronología esbozada por el consejero en su respuesta, se instaló un nuevo intercambiador y el 20 de marzo se ejecutó una hipercloración del sistema. “Pasados los 15 días obligatorios, el 7 de abril, se tomaron muestras en distintos puntos de la red; recibidos los resultados el 21 de abril se permitió la reapertura de las duchas”, abunda.
Subraya el consejero que el riesgo asociado a la presencia de esta bacteria “no afecta a la población general, sino únicamente a los usuarios del polideportivo expuestos a los puntos terminales (duchas y grifos)”. Aun así, aclara, “al haberse procedido al cierre de dichos puntos terminales y mantenerse fuera de uso hasta confirmar analíticamente la ausencia de 'Legionella spp.' en el circuito, se considera que no existe riesgo para los usuarios durante este periodo”.
EH Bildu se quejó ya en marzo de que el Ayuntamiento de Eibar no había ofrecido explicaciones sobre el estado de las duchas y exigió aclaraciones “urgentes”. Acusó, asimismo, al Gobierno municipal, liderado por el socialista Jon Iraola, de “convertir los problemas de mantenimiento de los polideportivos en actuaciones disfrazadas de inversiones y modernización”.