Euskadi despide con todos los honores al lehendakari Garaikoetxea: “Pasa a formar parte de la historia”

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
6 de mayo de 2026 12:13 h

0

Ajuria Enea ha abierto de par en par su portón principal a las 10.00 horas de este miércoles para regalar un último adiós, con todos los honores, a quien fuera su primer inquilino, Carlos Garaikoetxea, lehendakari entre 1980 y 1985 y fallecido este lunes a los 87 años. En el vestíbulo principal del palacio presidencial se ha instalado la capilla ardiente flanqueada por cuatro ertzainas con uniforme verde de gran gala y sables y donde el actual lehendakari, Imanol Pradales, la viuda, Sagrario Mina, y los tres hijos y otros familiares han ido saludando a las decenas de personas que han ido pasando por allí durante cuatro horas a presentar sus respetos a una figura muy considerada y que pasará a la historia de la política vasca.

El velatorio, con el féretro descubierto salvo una pequeña parte tapada por una ikurriña, estaba lleno de simbolismo. Junto al cuerpo, orientado mirando al ejemplar del árbol de Gernika, estaba la 'makila' de lehendakari y dos medallas apoyadas en una pequeña almohada de terciopelo. A su izquierda, perfectamente visible y observando la escena estaba el busto del lehendakari en la Guerra Civil, José Antonio de Aguirre, al lado de una ikurriña.

El ceremonial ha arrancado unos minutos antes de las 10.00 horas. Hacia las 9.00 horas, seis ertzainas con uniforme rojo de gala, el que conserva la 'txapela', ensayaban cómo trasladar el féretro desde el jardín principal, escaleras arriba, hasta el vestíbulo de Ajuria Enea mientras los medios de comunicación se apelotonaban ya en el lugar. Las banderas de Euskadi, España y Europa ondean a media asta: el país completa tres días de luto oficial en memoria de Garaikoetxea, considerado el arquitécto de la Euskadi moderna como gestor de los primeros años tras la aprobación del Estatuto y la recuperación de las libertades después del largo túnel de la dictadura. De aquella época son la Ertzaintza, EiTB, la recuperación del Concierto Económico y otros pilares de la comunidad autónoma.

En dos vehículos, han llegado con tiempo los familiares de Garaikoetxea y han sido recibidos por Pradales. Más tarde, en un Mercedes-Benz fúnebre que llevaba inscrito en un lateral 'Cada vida, una historia para honrar' y que ha venido escoltado por una patrulla de la Policía de Vitoria, por otra de la Ertzaintza y por cuatro motoristas, ha llegado también el féretro, acompañado de una corona de flores a la que se le ha caído una. El Gobierno conserva el Peugeot 604 que usaba Garaikoetxea.

Un grupo de txistularis, entre ellos el parlamentario del PNV Garikoitz Mendizabal, han interpretado el himno, 'Euzko abendaren ereserkia', mientras los seis agentes del ensayo movían los restos mortales hacia el palacio en perfecta coordinación. Otra compañía de agentes de gran gala y otra línea en formación con los jefes de división de la Ertzaintza, incluido el máximo mando, Josu Bujanda, y el intendente Alfonso Garaikoetxea, sobrino del lehendakari, se han cuadrado.

La directora del cuerpo, Victoria Landa, de paisano pero con abrigo rojo, ha supervisado todo el operativo 'in situ', al igual que el equipo de protocolo de la Presidencia vasca, en el que queda una asesora que ya lo era con Garaikoetxea y que ha vivido los mandatos de todos los lehendakaris. El Gobierno actual, casi en pleno por la sola ausencia de la vicelehendakari Ibone Bengoetxea, de viaje oficial en Venecia, y del consejero de Salud, Alberto Martínez, ha acompañado también en formación a Garaikoetxea.

EA y el PNV

Ha sido el gabinete, precisamente, el primero en pasar al velatorio. La mayoría llevaban ropas oscuras. Después, ya abierto a la ciudadanía, lo ha hecho una representación del Parlamento Vasco, con su presidenta Bakartxo Tejeria al frente. La vicepresidenta de la Cámara, Eva Blanco, es también la secretaria general de EA. Garaikoetxea fue lehendakari por el PNV, pero rompió con su partido, dimitió y a las elecciones de 1986 se presentó ya como líder de una nueva formación de corte socialdemócrata, EA, que desde 2011 forma parte de la coalición ahora llamada EH Bildu. Las heridas de aquella dolorosa escisión ya se han restañado y ahora ambas familias reivindican el legado de Garaikoetxea.

“Nos deja un gran legado. Pasa a formar parte de la historia de este país”, ha expuesto Blanco a los medios de comunicación. Ha puesto a Garaikoetxea como ejemplo de “construcción nacional” y “acuerdos entre diferentes”. Pocos minutos después ha acudido una gran representación de EA, con personas de todas las sensibilidades internas unidas. Estaban los exlíderes Pello Urizar o Unai Ziarreta, los críticos Maiorga Ramírez e Iratxe López de Aberasturi, la senadora Idurre Bideguren o el histórico colaborador de Garaikoetxea Rafa Larreina. En los últimos años, una parte de EA ha denunciado que el partido ha quedado fagocitado por la izquierda abertzale tradicional, que controla EH Bildu. Garaikoetxea fue el principal referente de los críticos en los últimos años.

Precisamente, el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha dicho tras presentar sus respetos al lehendakari que “de alguna manera” Garaikoetxea “empujó” la coalición. El dirigente de la izquierda abertzale no ha ocultado las “grandes diferencias” que mantuvieron en el pasado, pero ha querido destacar el “reencuentro” que supuso la primera Bildu, luego Amaiur y desde 2012 ya EH Bildu. Otegi ha agradecido expresamente al PNV que apostara por un navarro como primer lehendakari porque, tras el final del franquismo, el país quedó “dividido” en dos comunidades autónomas y fue un gesto de mucho simbolismo. Era un “independentista íntegro” y “un buen patriota”, ha agregado en declaraciones a los medios de comunicación. En Ajuria Enea han estado el líder de Sortu, Xabier Iraola, el portavoz parlamentario, Pello Otxandiano, del alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, y de otros cargos de EH Bildu y de sus formaciones integrantes.

Sobre las 12.30 ha llegado una amplia representación del PNV, encabezada por Aitor Esteban. Ha indicado que para una formación nacionalista “todos” los lehendakaris son una figura de primer orden y ha agregado que la de Garaikoetxea tiene singular relevancia porque puos “las primeras piedras” del autogobierno. Ahora bien, ha indicado que tuvo oposición tanto fuera como dentro de Euskadi, en velada referencia a la izquierda abertzale que cuestionaba las nuevas instituciones “vascongadillas”, ha ironizado.

Los otros lehendakaris

En la primera hora de la capilla ardiente han pasado por allí los tres lehendakaris vivos, los únicos ante los cuales los agentes de gran gala se han cuadrado. José Antonio Ardanza (1985-1999), el más longevo, falleció ya en abril de 2024 y tuvo una despedida, en cuanto a protocolo, muy similar a la que se ha tributado a Garaikoetxea. Los dos del PNV, Iñigo Urkullu (2012-2024) y Juan José Ibarretxe (1999-2009) han acudido juntos. El primero ha puesto en valor las “firmes creencias y valores” de Garaikoetxea, que fue un “eslabón” que fue forjando una cadena que él mismo, según ha dicho, heredó años después. El segundo ha dicho del finado que fue “referente”, “inspiración” y “amigo”. Ha destacado su apuesta por recuperar la “identidad” del pueblo vasco y su lengua, el euskera, y ha agradecido a su esposa, Mina, el apoyo que le dieron a él y a su mujer, la fallecida Begoña Arregi, para sobrellevar las dificultades de la vida en Ajuria Enea.

Urkullu e Ibarretxe han coincidido brevemente con Andoni Ortuzar, expresidente del PNV, que ha llegado solo. Se han saludado y pronto se les ha unido al grupo Jordi Turrull, secretario general de Junts. La formación nacionalista catalana ha señalado, en castellano, que la de Garaikoetxea era una figura “muy querida en Catalunya”. A su lado, Gorka Knörr, ahora en Junts pero antes colaborador del lehendakari en Ajuria Enea. Muy “emocionado”, según ha trasladado, ha dicho que fue un “honor” trabajar para él. Turull se ha llevado de Ibarretxe el encargo de que saludara afectuosamente a Carles Puigdemont. Ibarretxe también ha departido muy afectuosamente con la representación de EH Bildu.

Por el velatorio han pasado tres consejeros de aquella época que siguen vivos, Ángel Larrañaga, Pedro Miguel Echenique y Pedro Luis Uriarte. “Fueron años apasionantes”, ha dicho el segundo. Sin ánimo exhaustivo, de 1980 a 1985 se produjo el golpe de Estado en España, se registraron las grandes inundaciones de 1983, la tragedia de Ortuella y fueron los años de plomo de ETA y de aparición de los GAL.

Minutos más tarde ha llegado el lehendakari Patxi López (2009-2012). Para el único presidente vasco no abertzale, Garaikoetxea fue el “hacedor” de la Euskadi actual. “Es un político de los que harían mucha falta hoy”, ha señalado el actual portavoz del PSOE en el Congreso, que ha glosado la “gran educación”, oratoria y dotes negociadoras del primer lehendakari en democracia.

A lo largo de la mañana han pasado igualmente otras autoridades y líderes políticos, como el presidente del PNV, Aitor Esteban, cargos de PSE-EE, PP, PCE/IU, Sumar o Podemos, los alcaldes de las capitales, diputados o senadores. También han estado los obispos de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, y Donostia, Fernando Prado, y un rato más tarde el de Bilbao, Joseba Segura. Pasadas las 13.00 horas han acudido juntos los tres diputados generales, Ramiro González, Elixabete Etxanobe y Eider Mendoza, el líder de ELA y otras personalidades.

Entre las coronas de flores, a diferencia de lo sucedido con Ardanza, no había ninguna de la Casa Real. Tampoco ha enviado nada el Gobierno de España, aunque Pedro Sánchez sí se despidió de Garaikoetxea en X. Sí estaban los ramos de EA y EH Bildu, el del PNV y el de muchas instituciones vascas, así como de Junts, con un mensaje en euskera. Turull también ha dejado un pequeño texto en catalán en el libro de condolencias instalado a la salida de la capilla ardiente.

Hacia las 12.00 horas, una ambulancia de Osakidetza ha acudido a atender a la viuda, que se ha sentido indispuesta. Ha habido un pequeño receso en el que no ha podido entrar nadie al velatorio -incluido Esteban, por ejemplo- aunquey el problema médico no ha ido a mayores y después se ha reanudado el homenaje con normalidad.

Aunque este miércoles no ha tomado la palabra, Pradales ha considerado estos días que Euskadi ha perdido “un referente”. “[Garaikoetxea fue] Un demócrata y firme defensor de la dignidad y la vida de las personas, los derechos humanos y la justicia social. Euskadi ha perdido al arquitecto de nuestro autogobierno”, ha solemnizado. El luto oficial se completará este miércoles por la tarde en su Pamplona natal con un funeral religioso.