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La historia de la Ertzaintza se puede repasar también con la de sus vehículos. Una Lambretta eibarresa y un Talbot Horizon en cuyo rótulo aparece “Ertzaina” y no “Ertzaintza” y en cuyo escudo aparece también el de Navarra fueron ejemplos del primer despliegue. Al inicio, llevaban matrículas ordinarias de Vitoria, de Bilbao o de San Sebastián (VI, BI y SS) pero más tarde se autorizó una placa especial con una 'E' gótica y cuatro dígitos. Además de los coches-patrullas, la Policía vasca ha tenido motocicletas, todoterrenos, furgonetas de diferentes tipos, barcos, helicópteros y toda una serie de vehículos especiales desde un 'botijo' -un lanzador de agua para la unidad antidisturbios que casi nunca se ha sacado a la calle- hasta un Hummer. El cuerpo de Miñones, la Policía Foral de Álava ahora integrada en la Ertzaintza, tiene vehículos con diseño similar pero en los que cambia el azul por el rojo. Para la historia quedará una partida de patrullas del modelo Seat Altea ya rotuladas que quedaron bloquedas y que nunca se llegaron a entregar por tener motores trucados de la polémica del 'dieselgate' de Volkswagen. Puedes leer aquí un reportaje sobre la historia de la Ertzaintza.