Leire Martínez se declara inmortal en Bilbao con un canto al amor y contra la violencia machista
No importaba que fuera domingo ni que al día siguiente hubiera que trabajar. Al sonar los primeros acordes de 'El último vals' con decenas de fotografías ordenadas cronológicamente de Leire Martínez, desde sus primeros pasos -en la vida y en la música- hasta hoy, el público a rebosar de la Sala Santana de Bilbao ha empezado a vibrar. Ha sido el primer y único concierto por el momento de la que fuera cantante de La Oreja de Van Gogh en Euskadi, su tierra, y lo ha celebrado con sus nuevos éxitos como 'Mi nombre', 'No se me da bien odiarte', o 'Tonto por ti', y con los himnos de siempre, como 'La niña que llora en tus fiestas', 'El primer día del resto de mi vida', o 'Cometas por el cielo'.
Durante las más de dos horas en las que no ha dejado ni un segundo de cantar, Leire ha sido capaz de emocionar al público, de alegría primero y de tristeza y melancolía después, cuando, acompañada de una banda dirigida por Víctor Elías, quien ha creado arte al piano, ha cantado 'Jueves', la canción dedicada a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, mientras en la pantalla se mostraban los ojos sonrientes de personas distintas, una tras otra, mientras Leire ha lanzado un mensaje en contra de la guerra y a favor de las personas sea cual sea su género, raza u orientación sexual.
La emoción palpitaba en el ambiente y en un público que no paraba de corear el nombre de Leire mientras ella, visiblemente emocionada y extasiada de alegría, abrazaba cada grito. Hasta que dos palabras se le han escapado de la boca, casi sin querer. “Estoy enamorada”, ha confesado ante miles de personas que se han emocionado con ellas. Y después, su pareja, el saxofonista Miguel Sueiras, ha entrado en escena y le ha dedicado un 'solo' para después acompañarla en los compases de 'Mírame', canción que Leire canta con Andrés Suárez. Así, ella le ha dedicado su amor en cada letra. “Quédate con quien te mire como lo hago yo, cuando despierto y, a mi lado, tú haces de todo nuestro mundo casa, aunque no haya playa, tú, cuando dibujas nuestro corazón, solo adivinas el futuro, ven, vamos juntos de la mano, siempre juntos”. Y tras la canción, un beso entre ambos ha avivado a las miles de almas que han latido al unísono de la sala bilbaína.
A pesar del canto al amor, Leire Martínez no ha perdido la ocasión para lanzar un mensaje contundente a su público, en concreto, y a la humanidad, en genera, contra la violencia machista. Lo ha hecho primero en euskera y después en castellano. “No nos podemos permitir como sociedad que la violencia machista siga formando parte de nuestro día a día. No podemos normalizarlo hasta el punto de que ya no nos duela, de que ya no nos importe. Tenemos que seguir hablando de este tema, tenemos que seguir poniéndolo sobre la mesa porque insisto, como sociedad, no nos lo podemos permitir. Parece que nos cuesta hablar sobre feminismo y, sin embargo, frente a la palabra igualdad no parece haber dudas. Quizá haya que cambiarle el nombre, pero empecemos a sentir, a interiorizar esa igualdad de una manera profunda, de verdad”, ha manifestado en un absoluto silencio que se ha roto entre aplausos y gritos de apoyo a sus palabras.
Lejos de la polémica que le lleva persiguiendo desde que saltó la noticia del 'adiós' a la banda donostiarra, la cantante ha hablado en términos generales de “dejar atrás el rencor”, de atreverse a “abandonar la zona de confort” y de no de “señalar al de al lado” para así lograr ser más feliz. “Yo llevo tiempo intentándolo”, ha señalado haciendo un guiño que el público ha entendido sin necesidad de aclaraciones como una alusión a su salida de La Oreja de Van Gogh. Tras esas palabras ha cantado 'El ruido', canción que canta con el icónico dúo de pop argentino Miranda! y 'Cabeza de ratón', en la que lanza un dardo rescatando el refrán de “Más vale ser cabeza de ratón que cola de león”, para sostener que es mejor liderar un proyecto pequeño pero propio que ser una 'marioneta' en uno grande.
No han faltado los clásicos de La Oreja como 'Muñeca de trapo', 'Puedes contar conmigo', 'La playa' o 'Rosas', en la que desde el público han hecho entrega de un ramo de rosas a Leire Martínez. Tras dar por acabada la actuación, pero con varios gritos de “beste bat” (“otra”, en euskera) la de Errenteria y su banda han vuelto para poner la guinda al pastel y cantar 'Inmortal'. Y con las palabras “volveremos pronto, Bilbo. Prometido, hasta siempre”, Leire Martínez, sin necesidad de nadie más, pero muy bien acompañada, se ha declarado inmortal en Bilbao, en Euskadi y en el mundo entero.