Ricardo Altaba i Planuch, el hombre de ERC en el Gobierno de Euzkadi cuando tuvo su sede en Barcelona en 1937
En el otoño de 1937, el Gobierno de Euzkadi, creado un año atrás, ya en plena Guerra Civil, se reorganizó en un palacio del 60 del paseo de Gracia de Barcelona, entonces conocido como calle de Pi i Margall. Aquel Ejecutivo era una coalición del PNV con las fuerzas del Frente Popular, los nacionalistas de ANV, los comunistas del PCE, los partidos republicanos IR y UR y, sobre todo, el PSOE. Sin embargo, el secretario general de aquella “Delegación del Gobierno de Euzkadi en Cataluña” era de otro partido más, de ERC. Se llamaba Ricard Altaba i Planuch.
Altaba i Planuch, que había sido teniente de alcalde de la ciudad en la II República y que pudo salvar la vida en un exilio que le llevó a Francia y México tras ser condenado a muerte por el franquismo, falleció en 1994 pero, antes de hacerlo, donó al histórico dirigente del PNV Iñaki Anasagasti abundante material de aquellos años. El material incluye fotografías y, sobre todo, un directorio con personal al servicio del Gobierno de Euzkadi allí instalado. El documento sale a la luz coincidiendo con el inminente nonagésimo aniversario del Ejecutivo autonómico. Se pueden leer aquí las biografías de todos sus integrantes.
¿Cómo llegó el Ejecutivo a Barcelona? El Gobierno de Euzkadi nació el 7 de octubre de 1936. En junio del año siguiente, los sublevados conquistaron Bilbao y, después, controlaron ya todo el territorio vasco. El lehendakari, José Antonio de Aguirre, y muchos de sus consejeros pasaron a Francia pero regresaron a España para continuar con su actividad en Catalunya, aún bajo control republicano.
El historiador Ludger Mees explica que la delegación, inicialmente, empleó un piso de la calle de Valencia que ya era usado por el denominado “secretariado vasco”, una verdadera delegación preexistente. Había sido cedido por la Generalitat, que mantenía muy buenas relaciones con la nueva autonomía vasca. Pero la nueva “delegación” era más que eso y necesitó más espacio. Es cuando se fue a una mansión al paseo de Pi i Margall, una de las principales arterias de Barcelona.
El gabinete ya no llegó al completo a Barcelona. Alfredo Espinosa, republicano y consejero de Sanidad, había sido fusilado. Partidos como el PCE, IR e incipientemente también el PSOE empezaban a cuestionar la hegemonía del PNV en aquella coalición. El directorio de Altaba i Planuch es de septiembre de 1937, es decir, justo de un mes antes de la llegada de Aguirre. Figura como delegado general Luis de Areitioaurtena, que tenía un salario de 2.500 pesetas. Su secretario se llamaba Guillermo Ruiz Alegría. Había también un representante comunista, José González Maroto, y otro socialista, Manuel Enjuto Rubio. Altaba i Planuch percibía 1.250 pesetas.
Una de sus ayudantes era una mujer, Maritxu Zagala. También había otras dos auxiliares en la delegación de Asistencia Social, Rosalía Gumma y Rosario Cuevas Ametller, dos en el Departamento de “Guerra”, Ramona Tellería y Juana Dañobeitia, y otra en Hacienda, Carmen Radua. Dañobeitia era la persona con el sueldo más bajo de toda la delegación, 300 pesetas. El resto cobraba 450 o 500, en la zona baja de las nóminas.
El Gobierno de Euzkadi se mantuvo en Catalunya hasta febrero de 1939, cuando Aguirre, en compañía del 'president' catalán Lluís Companys, con quien había tenido un trato continuo, cruzó la frontera francesa. Iban a hacerlo también los máximos dirigentes republicanos, Manuel Azaña y Juan Negrín, pero se adelantaron finalmente. El Ejecutivo vasco pasó entonces a París, al conocido palacio del 11 de la avenida de Marceau que había sido comprado por el PNV mediante testaferros.
La Filmoteca España conserva unas películas que recogen actos de Aguirre en Catalunya. Están en catalán y forman parte ahora del archivo de RTVE. En ellas aparece un festival de danzas catalanas y vascas en Montjuic, una visita a Montserrat y también un encuentro con las milicias vascas —con ikurriñas en sus boinas— que seguían combatiendo en la Guerra Civil contra los sublevados, aunque el grueso de los pelotones del PNV se habían rendido en Santoña ante la Italia fascista. Se pueden ver aquí los vídeos.
En Catalunya hubo también hospitales vascos, llamados Euzkadi, Gernika y Otxandiano. Aquel primer Gobierno de Euzkadi emitió pesetas propias, monedas de 1 y 2 y una tirada de billetes de banco. Tuvieron una mínima circulación en el territorio vasco, principalmente en Bizkaia, pero algunos de ellos fueron introducidos en Catalunya dada la escasez de efectivo en plena Guerra Civil. Esas pesetas vascas llevaban un sello que ponía “Delegación de Hacienda del Gobierno de Euzkadi en Cataluña” y adquieren actualmente un gran valor entre coleccionistas.