“No somos guarderías”: el grito de las educadoras de 0 a 3 años contra las ratios “abusivas” de la Junta de Extremadura

Unas 300 personas, en su mayoría educadoras infantiles, junto a representantes sindicales y del PSOE y Unidas Por Extremadura, se han concentrado este jueves ante la Consejería de Educación y Formación Profesional, en Mérida, para reivindicar mejoras en su trabajo, el mismo tratamiento que para otras etapas educativas y dejar claro que “no son guarderías”.

Así lo ha manifestado Laura Gordón González, en nombre de la Asociación de Educadores Infantiles de Extremadura (ASEDINEX), con motivo de protesta organizada dentro de la huelga general convocada a nivel nacional por la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO.

Gordón González, que ha destacado el respaldo a sus demandas por parte de CCOO, UGT, CSIF y SGTEx, ha incidido en que “la gota que ha colmado el vaso” es que en la última ley educativa se hayan bajado las ratios a todas las etapas educativas, incluida el segundo ciclo de Infantil, pero se haya excluido al de 0-3. A su juicio, la actuales ratios “son abusivas”, ya que, por ejemplo, para 0-1 años, una sola persona debe encargarse de 8 bebés “a los que dar de comer, mover cunas y darles el cariño y atención que necesitan”, de 1-2 años es una persona por cada 13 niños y 18 niños para el tramo 2-3.

La representante de la asociación ha precisado que hay niños con con necesidades educativas especiales, que antiguamente contaban como dos plazas y ahora como una, y ha acusado a la Consejería de Educación de que “les importa la cantidad, no la calidad, cuanto más niños hayas por metro cuadrado mejor”. También ha hecho un llamamiento a que se tenga en cuenta que educan “desde los cimientos” y que “enseñar no solo es escribir y aprender a leer, también es enseñar rutinas, autonomía y a socializar”

Laura Gordón también se ha referido a la cuestión salarial y a la necesidad de que se iguale el calendario, ya que estos niños son más pequeños “y tienen el mismo derecho que el resto a tener las mismas vacaciones” y no estar 11 meses metidos en el centro, soportando, a veces, las altas temperaturas del mes de julio. Asimismo, se demanda a la Junta la negociación del quinto convenio colectivo “que lleva desfasado desde 2018” y se necesita reclasificar categorías y más apoyo en las clases, fundamentalmente la “pareja educativa”.

Por todo ello, ha instado a la Consejería de Educación a que atienda sus peticiones de reunión para abordar los problemas de esta etapa que “está totalmente olvidada” y corregir “el desconocimiento total que se tiene de la profesión”.

“No somos guarderías, somos escuelas infantiles, los jardines de infancia antiguos de nuestras abuelas y nuestras madres ya dejaron de existir, ya pasaron. Nosotros somos educadoras, tenemos formación y por eso estamos aquí, para exigir todos nuestros derechos y hacernos visibles”, ha concluido.

Por parte de CCOO, Manuel Nicolás ha hecho hincapié en que el principal problema es clarificar en Extremadura cual es el modelo educativo 0-3 años que se quiere, lo que obliga a competir y abarata los costes.

Según ha indicado este sindicato, en Extremadura hay 82 aulas de 0-3 años en colegios públicos y algunos de ellos ni tienen esa línea, con lo que es insuficiente para prestar este servicio, y la Junta “ha optado por externalizar y privatizar este servicio” y con los conocidos “cheques” con los que pagar parte del coste de estas guardería. Han añadido que ese no es el modelo por el que apuesta CCOO, que debe ser de gestión directa y pública para todo los ciudadanos que lo necesiten.

Al acto ha asistido la portavoz de Educación del Grupo Socialista en la Asamblea de Extremadura, Lara Garlito, que ha rechazado el “modelo de negocio” que, a juicio del PSOE, está impulsando María Guardiola en la región, y la coordinadora de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, que ha pedido “un vuelco” en este tramo de edad “porque no son guarderías donde dejar aparcados a los niños”.