Los sindicatos advierten a la Junta de que no negociarán los sueldos por separado y amenazan con una huelga el 11 de noviembre
Más de un centenar de representantes de CSIF, UGT y CCOO se han concentrado este jueves ante las puertas de la Asamblea de Extremadura para exigir una equiparación salarial que alcance a la totalidad de los empleados públicos autonómicos. Bajo proclamas dirigidas al Ejecutivo regional, las tres organizaciones sindicales han lanzado un pulso directo a la Junta: si no se convoca la Mesa General para abordar un acuerdo global para todo el colectivo, integrado por unos 35.000 trabajadores, convocarán una huelga general el próximo 11 de noviembre.
El núcleo de la discordia reside en la intención de la consejera de Hacienda y Administración Pública, Elena Manzano, de fragmentar las conversaciones en mesas sectoriales independientes. Los sindicatos se niegan de forma tajante a esta vía y han advertido de que no habrá negociación por separado. Desde UGT Servicios Públicos, Manuel Fernández ha acusado a la Junta de buscar el enfrentamiento entre empleados públicos al postergar al personal sanitario, mientras que el presidente autonómico de CSIF, Benito Román, ha denunciado que las retribuciones de la región figuran entre las más bajas de España y que la propuesta del Gobierno carece de concreción presupuestaria.
Por su parte, Elena Manzano ha defendido la conveniencia de avanzar de forma prioritaria por sectores, tomando como referencia el camino recorrido con el colectivo docente. La titular de Hacienda sostiene que la Junta ya se ha sentado a negociar con cifras concretas para la Administración General y reitera su voluntad de extender paulatinamente las mejoras al Servicio Extremeño de Salud, una gradualidad que las centrales sindicales rechazan de plano antes de la cita de noviembre.
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