La alcaldesa de Lugo impide al Gobierno acceder a O Vello Cárcere para celebrar su declaración como Lugar de Memoria
El Gobierno de España ha dado un nuevo paso en las políticas de recuperación de la memoria histórica con el inicio del procedimiento para declarar la antigua Cárcel Provincial de Lugo, actualmente conocido como O Vello Cárcere, como Lugar de Memoria Democrática. El Boletín Oficial del Estado (BOE) de este viernes publica la resolución que da validez a la distinción coincidiendo con otra celebración histórica en la ciudad, el Arde Lucus.
Según recoge Europa Press, el documento fundamenta esta distinción en el valor histórico, simbólico y memorial de un espacio que desempeñó un papel central en la represión franquista en Galicia durante la Guerra de España y los años posteriores de la dictadura.
El anuncio ha sido celebrado este viernes durante una visita institucional a Lugo por el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, quien ha estado acompañado por el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco; la subdelegada del Gobierno en Lugo, Olimpia Rodríguez; el diputado provincial y exalcalde de la ciudad, Miguel Fernández, y representantes de diversas asociaciones memorialistas gallegas.
En la calle y sin la alcaldesa
El acto no ha estado exento de polémica, ya que tuvo que celebrarse finalmente en el exterior del edificio, después de que el gobierno local no cediera las instalaciones municipales para su desarrollo. Los socialistas aseguran que el Ayuntamiento les indicó que el inmueble se encontraba plenamente ocupado debido a la intensa programación vinculada a la celebración del Arde Lucus.
La alcaldesa de Lugo, Elena Candia, no asistió al acto institucional. En ese momento participaba en una visita al puesto avanzado móvil del dispositivo de seguridad del Arde Lucus instalado en el barrio de A Ponte. Sí estuvo presente en representación del Gobierno municipal el concejal Agustín Gallego.
Durante su intervención, Fernando Martínez ha destacado que el antiguo penal lucense constituye “uno de los principales espacios de represión franquista en Galicia durante la Guerra de España y la posguerra”, subrayando la importancia de preservar y difundir la memoria de quienes sufrieron persecución, encarcelamiento y violencia por defender los valores democráticos y la legalidad republicana.
Símbolo de represión franquista
También ha hecho un recorrido por la historia de este penal, inaugurado en 1887 y que fue durante décadas un símbolo de la represión ejercida por el régimen franquista. Tras el golpe militar de julio de 1936, sus dependencias albergaron a centenares de personas detenidas por motivos políticos e ideológicos. Entre los reclusos se encontraban cargos públicos, representantes políticos, sindicalistas, activistas sociales y ciudadanos “represaliados por su compromiso con la democracia o simplemente por sus convicciones personales”.
El secretario de Estado ha recordado las difíciles condiciones que soportaron los presos, marcadas por el hacinamiento y las carencias materiales, y ha destacado el papel que desempeñó la prisión dentro de la estructura represiva del franquismo. Asimismo, ha puesto el foco en la situación de las mujeres encarceladas por razones políticas, “una realidad frecuentemente invisibilizada en los relatos”, ha explicado.
En este sentido, ha hecho una mención especial a Consuelo Alonso González, conocida popularmente como “A Comunista”, quien fue la única mujer ejecutada oficialmente en la provincia de Lugo durante la represión franquista. Su figura ha sido evocada “como símbolo de todas aquellas mujeres que sufrieron persecución, prisión y violencia por sus ideas políticas”.
Otro de los aspectos destacados durante la presentación ha sido la utilización de mano de obra forzada procedente de presos políticos, explicando que numerosos reclusos participaron en obras públicas desarrolladas en la ciudad dentro del denominado sistema de redención de penas por el trabajo, una práctica impulsada por la dictadura que permitía reducir condenas a cambio de realizar trabajos forzosos en beneficio de las administraciones y organismos del régimen.
El secretario de Estado ha terminado su intervención con unas emotivas palabras: “Todos aquellos que defendían la libertad, que defendían la justicia, eran lo mejor de España. No podemos olvidarlos y hoy venimos a refrendar esta cárcel como lugar de Memoria, para que nunca, nunca, nunca se olvide”.
En el acto también ha intervenido el exalcalde socialista Miguel Fernández, quien ha agradecido la distinción del Gobierno de España, y ha recordado es simbolismo que tiene para Lugo, en la línea de la intervención que realizó la pasada semana cuando avanzó la inminencia de la declaración. “Es un gran día para la ciudad y es un gran día para los demócratas”, ha sentenciado.
También tuvo una intervención Guillerme Yeyo, de la Fundación Luis Tilve, entidad memorialista, que ha agradecido que se siga avanzando en este tipo de reconocimientos y ha recordado que “Galicia fue un sitio de represión sin guerra”. También ha querido subrayar que actos como estos son un ejemplo “para que la juventud tenga conocimiento de lo que pasó y no sean ellos los que vayan a perder todos estos avances”.
Un procedimiento definitivo
Con la incoación del expediente, O Vello Cárcere queda inscrito de manera provisional en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática y pasa a contar con las medidas de protección previstas en la Ley de Memoria Democrática.
Este reconocimiento supone un primer paso hacia su declaración definitiva en el plazo de unos meses y garantiza la preservación de los valores históricos asociados al inmueble. El proceso se inició hace más de un año y el Secretario de Estado visitó el Vello Cárcere poco después, comprometiéndose ya en aquel momento al nombramiento.
Desde el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática se enmarca esta actuación “dentro del compromiso del Ejecutivo con los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición”. Martínez ha añadido que el objetivo es contribuir a la conservación de aquellos espacios que permiten comprender las consecuencias de la represión y transmitir a las nuevas generaciones la importancia de la defensa de los derechos y libertades democráticas.
La iniciativa se suma a otros procedimientos ya iniciados en Galicia que continúan pendientes de su declaración definitiva como Lugares de Memoria Democrática. Entre ellos figuran el antiguo penal de las islas de San Simón y San Antón, la ciudad de Ferrol y el Pazo de Meirás, enclaves todos ellos estrechamente vinculados a la historia de la Guerra Civil, la dictadura franquista y la lucha por la recuperación de la memoria democrática.
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