Ecologistas rechazan el plan de Iberdrola y Naturgy para bombear 75.000 litros por segundo en la Ribeira Sacra
La asociación ecologista Adega rechaza el proyecto presentado por Iberdrola y Naturgy -a través de una sociedad conjunta denominada A Senra Infraestructuras S.L.- para crear una central de bombeo en la Ribeira Sacra, para el que pide la concesión para bombear hasta 75.000 litros por segundo entre el embalse de Santo Estevo y el de Edrada-Mao. La solicitud de estas dos empresas eléctricas abrió un trámite de competencia de proyectos al que pueden concurrir otras propuestas. Una de ellas es la de Adega, que solicita ese mismo volumen de agua, pero para darle usos ambientales.
La asociación ha recurrido a esta vía para oponerse al plan de A Senra Infraestructuras, dado a conocer hace un mes y del que no se conocen los detalles, más allá de los dos embalses que quiere conectar para que funcionen como un recurso de almacenamiento energético -en este tipo de centrales, se bombea agua desde la presa inferior para conservarla en la superior y liberarla a las turbinas cuando haya un aumento de la demanda- y de la cantidad de agua que llegaría a bombear. Al pedir la concesión esta empresa, se abrió el proceso para que otras iniciativas puedan concurrir, de modo que no se concretaría la propuesta hasta más adelante.
Adega considera que esta cuenca tiene ya demasiadas infraestructuras de explotación hidroeléctrica. El informe del Icomos, órgano asesor de la Unesco, fue desfavorable a la declaración de la Ribeira Sacra como Patrimonio Mundial y uno de los impactos que citaba era el de las presas construidas en la zona. La candidatura fue devuelta el pasado mes de julio. La asociación ecologista hace alusión a esa candidatura y recalca la cantidad de aprovechamientos grandes y pequeños del área.
Además, Adega indica que el agua del embalse de Santo Estevo, en el río Sil, forma parte de la Red Natura y de la Reserva de la Biosfera de la Ribeira Sacra y Serras do Oribio e Courel. El de Edrada-Mao también se integra en esa Reserva de la Biosfera, añade. Y expone que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 señala que las actuaciones en masas de agua como los proyectos de bombeo y almacenamiento deben “cumplir con lo dispuesto en el plan hidrológico y, en todo caso, se situarán fuera de la Red Natura y espacios protegidos”.
El volumen de agua para el que se pide la concesión (esos hasta 75.000 litros por segundo) “modificará sustancialmente el balance hídrico de las cuencas del Sil y Edrada-Mao, afectará a la ZEC (zona de especial conservación) Cañón del Sil y dificultará la consecución de los objetivos de conservación para este espacio”, argumenta Adega.
Mantener los ecosistemas acuáticos en buen estado es clave para mitigar los efectos del cambio climático y su deterioro no compensa, según esta asociación, los beneficios aportados, que, además, son “mayoritariamente para el oligopolio eléctrico”. Adega pone el foco también en que la empresa podría pedir un plazo de concesión de 75 años para el aprovechamiento, mientras que el embalse de Santo Estevo, de Iberdrola, tiene permiso vigente hasta 2051 y el de Edrada-Mao, de Naturgy, hasta 2053.
Adega añade que, si se da la concesión para el bombeo, habría que alargar la permanencia de estas dos presas y “mantener cortocircuitados ambos sistemas fluviales como mínimo hasta 2101, lo que resulta inaceptable” porque va contra la legislación de aguas vigente.
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