Entrevista

Tanxugueiras: “Llevar el gallego a Eurovisión repararía el episodio de Serrat y lo ocurrido con las lenguas cooficiales”

Beatriz Muñoz

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Fue el pasado verano cuando el festival de Eurovisión se coló entre los proyectos de Tanxugeiras, un grupo de música “de raíz” que bebe de las piezas populares gallegas. Aida Tarrío y a las hermanas Olaia y Sabela Maneiro, las tres componentes, se llevaron una sorpresa a principios de septiembre, cuando resultaron ser las más votadas en La Elección Interna 2022, una encuesta anual entre los lectores y socios del portal eurovision-spain.com. No sabían ni que existía tal consulta entre los aficionados al certamen y les pareció que aquello era “lo más bonito” que les podía pasar porque se lo tomaron “un premio” a su trabajo de los últimos años, materializado en dos discos, varios singles y conciertos por todo el mundo. Semanas después recogieron el guante y se presentaron candidatas con un tema inédito -como marcan las normas-, Terra. RTVE las ha preseleccionado y en enero estarán en el Benidorm Fest para defender su propuesta frente a las otras 13 que han llegado a esta fase.

Baiuca: "El gallego está vivo, es exportable y se pueden dar conciertos en nuestra lengua en todas las partes del mundo"

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Tienen presente lo que ocurrió en 1968, cuando Joan Manuel Serrat quiso cantar en catalán en la edición de Eurovisión de aquel año, pero RTVE no se lo permitió. La representante española fue finalmente Massiel, que ganó con el La, la, la. Sabela Maneiro contesta a las preguntas de este periódico y asegura que para ellas el hecho de que una canción en gallego tenga la posibilidad de competir en el festival europeo es una forma de “resarcirse” por lo que ocurrió con Serrat y por “todos los episodios que se fueron creando con las lenguas cooficiales”.

¿Cómo os tomasteis ser favoritas de los fans para Eurovisión?

¿Cómo se toma algo que no sabes ni que existe? Nosotras decíamos 'pero, ¿qué está pasando?'. Cuando sacamos Figa o Midas -sus dos últimos singles-, había personas que nos decían que teníamos que ir a Eurovisión. Cuando nos enteramos de los de la encuesta estábamos muy contentas porque no es algo a lo que nosotras nos hubiésemos apuntado, sino algo que la gente quiso así y es lo más bonito que te puede pasar: que la gente valore tu trabajo. Fue un premio enorme a un trabajo y un esfuerzo de años.

Os votaron con una propuesta musical que reivindica una figura de la música gallega que se ha dejado durante años en un segundo plano, la de las pandeireteiras, y por una canción en gallego.

Es muy agradable. Sabemos que hay mucha gente gallega que está muy orgullosa de nuestra cultura, de nuestra tradición, de nuestra lengua, pero que de repente esto esté cabiando un poco más y que la gente esté cada vez más orgullosa... para nosotras es el premio más grande. Este trabajo viene de mucho atrás, incluso de antes de que nosotras nos dedicásemos a esto, de muchas asociaciones y grupos dedicados a esto que han hecho una lucha enorme. Nosotras vimos el camino abierto y estamos encantadas de estar ahí para abrir un poco más el hueco. ¡Y que empiecen a salir de debajo de las piedras miles y miles de grupos que apuesten por nuestra música y que nos adelanten por la derecha!

¿A que atribuís este apoyo espontáneo de la gente?

No sabemos por qué es. Mi punto de vista es que las músicas de raíz y las músicas del pueblo son para el pueblo y llegan directamente al corazón.

Si Tanxugueiras representan a España en Eurovisión será la primera vez que la propuesta sea una canción en una lengua cooficial. ¿Qué significaría esto para España?

Representa la unidad y, por una vez en la vida, ser personas normales y decir 'las lenguas existen, son preciosas y es normal que cada pueblo, cada comunidad autónoma que tenga una lengua propia esté orgullosa de ella'; que nos podamos comunicar todos con un vínculo como es el castellano, pero que al mismo tiempo se respete. Eso nos da alimento como pueblo. Tenemos que agarrarnos todos de la mano y decir 'no pasa nada, no hay ningún tipo de caos por que esto suceda'. Estaremos muy contentas si es la lengua gallega la primera y hace historia.

Cualquier persona que vea algo negativo es que hay un problema de base. No me quiero meter con nadie, pero al final las lenguas son lenguas, no muerden. Si la utilizas para insultar, sí que muerde, pero como todas las lenguas. La gallega es una lengua más del Estado español y ¿por qué no puede representar no solo a los gallegos, sino a todas las comunidades, a todas las comunidades que tienen una lengua propia, incluso a aquellas lenguas que se consideran dialecto y que para mí no lo son, sino que son lenguas, como el asturiano?. Estamos encantadísimas de que esto suceda y cambiar el chip y que haya controversia porque tiene que haber un diálogo para decir cada cual lo que opina, pero sin enfadarnos.

En 1968 iba a ser Serrat el representante de España en Eurovisión y quería cantar en catalán, pero no se le permitió y acabó yendo Massiel. ¿El hecho de que ahora haya la posibilidad de que vaya una canción en gallego es una forma de resarcirse?

Fue un episodio en los tiempos que fue. Serrat fue una persona muy valiente y que tenía muy claro lo que quería. Los tiempos de ahora, aunque haya mucho que cambiar, no son los de antes. Es resarcirse de ese episodio y resarcirse de todos los episodios que se fueron creando con las lenguas cooficiales. Creemos que la mentalidad de la gente está cambiando. Siempre hay quien no está de acuerdo, pero creemos que es algo posititivo para todos que haya una unión. Nosotras no creemos en las fronteras. Simplemente te tocó vivir en un sitio en el que hay una lengua. Nosotras no decidimos nacer en Galicia, simplemente tuvimos esa suerte, como cualquier persona que esté orgullosa de su sitio.

Hay una encuesta reciente de Ao son da nosa música que concluye que el 40% de los jóvenes en Galicia no saben citar un grupo que cante en gallego y que el 80% no escucha habitualmente productos musicales en esta lengua. ¿Es preocupante?

Es preocupante, pero lo es desde siempre. ¿Cómo va a haber jóvenes que escuchen música en gallego si no había grupos y a los que había no se les daba el altavoz en los medios? Hay que cambiarlo poco a poco y todos a una. Y no hay que criticar a los jóvenes que hablan en castellano y que no consumen música en gallego. Los chavales son esponjas y si se les inculca que el gallego no vale para nada, no lo van a hablar. Ellos y ellas no son los culpables, hay un trabajo mal hecho de muchos años del que todos somos responsables en alguna medida.

¿De dónde viene el nombre de Tanxugueiras?

Teníamos que escoger un nombre para ir a los seráns y las foliadas -reuniones para celebrar en las que se canta y baila-. Hay que anotarse y necesitábamos un nombre más corto para no poner los de las tres. Olaia y yo somos de Teo y Aida es de Ribeira. Pensamos que si elegíamos un nombre de nuestras zonas iba a ser un 'por qué eliges de un lado y no de otro'. Tenemos unos amigos de Fumaces, en Riós, Ourense. Les dijimos que nos gustaba cómo se habla en esa zona y les pedimos que nos pasasen nombres de sitios o fincas de allí. Cuando llegamos a Tanxugueiras, nos gustó por la sonoridad. Al final nosotras somos raíz, somos tierra y decidimos elegir un nombre de una toponimia de unas fincas de allí. Supongo que viene de que en vez de teixugo -tejón- dicen tanxugo.

¿Cómo decidisteis montar el grupo?

Aida vino a estudiar a Santiago. Quería seguir tocando la pandereta y vino a la asociación en la que estábamos Olaia y yo en Teo. Cuando empezamos a cantar juntas fue amor a primera vista.

¿Y la decisión de dedicaros a esto a tiempo completo?

La gente se fue quedando con nostras y nos empezaron a contratar en salas y festivales. Fueron saliendo más y más conciertos y llegó un momento en el que no podíamos tener un trabajo y a la vez Tanxugeiras. Fue una decisión muy difícil porque ni nos daba para vivir ni podíamos tener otro trabajo. Pero decidimos que el tren pasa una vez en la vida (bueno, a veces tienes la suerte de que pasa varias veces) y nos arriesgamos. Tomamos la decisión sabiendo que había pros y contras y sabiendo que tenemos dos manos para trabajar.

¿Se está volviendo más la mirada en los últimos años hacia la música tradicional y de raíz y está llegando a más público?

Nosotras siempre decimos que esto es cíclico, aunque ojalá dure mucho tiempo. Hubo grupos, como Berrogüetto, que lo petaron. O Milladoiro, Mercedes Peón, Leilía... Son grupos que mantuvieron eso vivo y hubo un resurgir. Ahora tenemos la suerte de tener plataformas digitales, a las que es muy fácil subir un tema y que se escuche. Y hay otra forma de consumir música. Escuchamos de todo y nosotras dedicimos hacer nuestra interpretación de lo que nos gustaría oir. A través de eso sí que puedes llegar a públicos más jóvenes. Teníamos claro que, si queríamos llegar a ese público teníamos que hablar el mismo idioma. Y me refiero al musical. A nivel estatal está habiendo ya un cambio muy grande y hay muchos grupos que están apostando por una sonoridad de raíz. Vienen tiempos muy buenos para la música de raíz y la música en gallego.

En vuestra música hay un mensaje feminista. También en la reivindicación de las pandeireteiras, que no eran la figura más valorada al hacer música, sino que lo era el gaiteiro. ¿Cómo afrontáis las letras machistas que os encontráis?

No, las pandeireteiras no eran para nada el músico guay... Cuando nos encontramos letras machistas primero nos echamos las manos a la cabeza. Ojalá todo el mundo pudiera ver esto cuando dicen que el machismo no existe. Después pensamos cómo tratarlo. Las tres sabemos que las piezas se recogieron así, pero no queremos seguir transmitiendo ese mensaje, así que les hacemos un cambio o hacemos nuestras letras. Desechamos las que no hay por dónde cogerlas, tanto machistas como homófobas o racistas, que hay muchas.

Y, sin embargo, las mujeres son las que han conservado las piezas tradicionales.

Claro. Y nosotras somos mujeres y tenemos una responsabilidad con quienes nos escuchan porque tenemos un altavoz. También sabemos perfectamente lo que se sufre por el mero hecho de ser mujer y de que no se te tenga el mismo respeto que a un hombre. Creemos en el feminismo y lo primero que decimos en todos los conciertos es que somos feministas. Eso se tiene que reflejar en nuestas creaciones, porque al final la música es lo que sientes. Nosotras somos tres mujeres que nos tuvimos que ir empoderando poco a poco porque, si no, te comen. No porque esté de moda estar empoderada. Ojalá no tuviera que estar de moda estar empoderada y que fuese lo más normal del mundo.

Fue el pasado verano cuando el festival de Eurovisión se coló entre los proyectos de Tanxugeiras, un grupo de música “de raíz” que bebe de las piezas populares gallegas. Aida Tarrío y a las hermanas Olaia y Sabela Maneiro, las tres componentes, se llevaron una sorpresa a principios de septiembre, cuando resultaron ser las más votadas en La Elección Interna 2022, una encuesta anual entre los lectores y socios del portal eurovision-spain.com. No sabían ni que existía tal consulta entre los aficionados al certamen y les pareció que aquello era “lo más bonito” que les podía pasar porque se lo tomaron “un premio” a su trabajo de los últimos años, materializado en dos discos, varios singles y conciertos por todo el mundo. Semanas después recogieron el guante y se presentaron candidatas con un tema inédito -como marcan las normas-, Terra. RTVE las ha preseleccionado y en enero estarán en el Benidorm Fest para defender su propuesta frente a las otras 13 que han llegado a esta fase.

Baiuca: "El gallego está vivo, es exportable y se pueden dar conciertos en nuestra lengua en todas las partes del mundo"

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Tienen presente lo que ocurrió en 1968, cuando Joan Manuel Serrat quiso cantar en catalán en la edición de Eurovisión de aquel año, pero RTVE no se lo permitió. La representante española fue finalmente Massiel, que ganó con el La, la, la. Sabela Maneiro contesta a las preguntas de este periódico y asegura que para ellas el hecho de que una canción en gallego tenga la posibilidad de competir en el festival europeo es una forma de “resarcirse” por lo que ocurrió con Serrat y por “todos los episodios que se fueron creando con las lenguas cooficiales”.

¿Cómo os tomasteis ser favoritas de los fans para Eurovisión?

¿Cómo se toma algo que no sabes ni que existe? Nosotras decíamos 'pero, ¿qué está pasando?'. Cuando sacamos Figa o Midas -sus dos últimos singles-, había personas que nos decían que teníamos que ir a Eurovisión. Cuando nos enteramos de los de la encuesta estábamos muy contentas porque no es algo a lo que nosotras nos hubiésemos apuntado, sino algo que la gente quiso así y es lo más bonito que te puede pasar: que la gente valore tu trabajo. Fue un premio enorme a un trabajo y un esfuerzo de años.

Os votaron con una propuesta musical que reivindica una figura de la música gallega que se ha dejado durante años en un segundo plano, la de las pandeireteiras, y por una canción en gallego.

Es muy agradable. Sabemos que hay mucha gente gallega que está muy orgullosa de nuestra cultura, de nuestra tradición, de nuestra lengua, pero que de repente esto esté cabiando un poco más y que la gente esté cada vez más orgullosa... para nosotras es el premio más grande. Este trabajo viene de mucho atrás, incluso de antes de que nosotras nos dedicásemos a esto, de muchas asociaciones y grupos dedicados a esto que han hecho una lucha enorme. Nosotras vimos el camino abierto y estamos encantadas de estar ahí para abrir un poco más el hueco. ¡Y que empiecen a salir de debajo de las piedras miles y miles de grupos que apuesten por nuestra música y que nos adelanten por la derecha!

¿A que atribuís este apoyo espontáneo de la gente?

No sabemos por qué es. Mi punto de vista es que las músicas de raíz y las músicas del pueblo son para el pueblo y llegan directamente al corazón.

Si Tanxugueiras representan a España en Eurovisión será la primera vez que la propuesta sea una canción en una lengua cooficial. ¿Qué significaría esto para España?

Representa la unidad y, por una vez en la vida, ser personas normales y decir 'las lenguas existen, son preciosas y es normal que cada pueblo, cada comunidad autónoma que tenga una lengua propia esté orgullosa de ella'; que nos podamos comunicar todos con un vínculo como es el castellano, pero que al mismo tiempo se respete. Eso nos da alimento como pueblo. Tenemos que agarrarnos todos de la mano y decir 'no pasa nada, no hay ningún tipo de caos por que esto suceda'. Estaremos muy contentas si es la lengua gallega la primera y hace historia.

Cualquier persona que vea algo negativo es que hay un problema de base. No me quiero meter con nadie, pero al final las lenguas son lenguas, no muerden. Si la utilizas para insultar, sí que muerde, pero como todas las lenguas. La gallega es una lengua más del Estado español y ¿por qué no puede representar no solo a los gallegos, sino a todas las comunidades, a todas las comunidades que tienen una lengua propia, incluso a aquellas lenguas que se consideran dialecto y que para mí no lo son, sino que son lenguas, como el asturiano?. Estamos encantadísimas de que esto suceda y cambiar el chip y que haya controversia porque tiene que haber un diálogo para decir cada cual lo que opina, pero sin enfadarnos.

En 1968 iba a ser Serrat el representante de España en Eurovisión y quería cantar en catalán, pero no se le permitió y acabó yendo Massiel. ¿El hecho de que ahora haya la posibilidad de que vaya una canción en gallego es una forma de resarcirse?

Fue un episodio en los tiempos que fue. Serrat fue una persona muy valiente y que tenía muy claro lo que quería. Los tiempos de ahora, aunque haya mucho que cambiar, no son los de antes. Es resarcirse de ese episodio y resarcirse de todos los episodios que se fueron creando con las lenguas cooficiales. Creemos que la mentalidad de la gente está cambiando. Siempre hay quien no está de acuerdo, pero creemos que es algo posititivo para todos que haya una unión. Nosotras no creemos en las fronteras. Simplemente te tocó vivir en un sitio en el que hay una lengua. Nosotras no decidimos nacer en Galicia, simplemente tuvimos esa suerte, como cualquier persona que esté orgullosa de su sitio.

Hay una encuesta reciente de Ao son da nosa música que concluye que el 40% de los jóvenes en Galicia no saben citar un grupo que cante en gallego y que el 80% no escucha habitualmente productos musicales en esta lengua. ¿Es preocupante?

Es preocupante, pero lo es desde siempre. ¿Cómo va a haber jóvenes que escuchen música en gallego si no había grupos y a los que había no se les daba el altavoz en los medios? Hay que cambiarlo poco a poco y todos a una. Y no hay que criticar a los jóvenes que hablan en castellano y que no consumen música en gallego. Los chavales son esponjas y si se les inculca que el gallego no vale para nada, no lo van a hablar. Ellos y ellas no son los culpables, hay un trabajo mal hecho de muchos años del que todos somos responsables en alguna medida.

¿De dónde viene el nombre de Tanxugueiras?

Teníamos que escoger un nombre para ir a los seráns y las foliadas -reuniones para celebrar en las que se canta y baila-. Hay que anotarse y necesitábamos un nombre más corto para no poner los de las tres. Olaia y yo somos de Teo y Aida es de Ribeira. Pensamos que si elegíamos un nombre de nuestras zonas iba a ser un 'por qué eliges de un lado y no de otro'. Tenemos unos amigos de Fumaces, en Riós, Ourense. Les dijimos que nos gustaba cómo se habla en esa zona y les pedimos que nos pasasen nombres de sitios o fincas de allí. Cuando llegamos a Tanxugueiras, nos gustó por la sonoridad. Al final nosotras somos raíz, somos tierra y decidimos elegir un nombre de una toponimia de unas fincas de allí. Supongo que viene de que en vez de teixugo -tejón- dicen tanxugo.

¿Cómo decidisteis montar el grupo?

Aida vino a estudiar a Santiago. Quería seguir tocando la pandereta y vino a la asociación en la que estábamos Olaia y yo en Teo. Cuando empezamos a cantar juntas fue amor a primera vista.

¿Y la decisión de dedicaros a esto a tiempo completo?

La gente se fue quedando con nostras y nos empezaron a contratar en salas y festivales. Fueron saliendo más y más conciertos y llegó un momento en el que no podíamos tener un trabajo y a la vez Tanxugeiras. Fue una decisión muy difícil porque ni nos daba para vivir ni podíamos tener otro trabajo. Pero decidimos que el tren pasa una vez en la vida (bueno, a veces tienes la suerte de que pasa varias veces) y nos arriesgamos. Tomamos la decisión sabiendo que había pros y contras y sabiendo que tenemos dos manos para trabajar.

¿Se está volviendo más la mirada en los últimos años hacia la música tradicional y de raíz y está llegando a más público?

Nosotras siempre decimos que esto es cíclico, aunque ojalá dure mucho tiempo. Hubo grupos, como Berrogüetto, que lo petaron. O Milladoiro, Mercedes Peón, Leilía... Son grupos que mantuvieron eso vivo y hubo un resurgir. Ahora tenemos la suerte de tener plataformas digitales, a las que es muy fácil subir un tema y que se escuche. Y hay otra forma de consumir música. Escuchamos de todo y nosotras dedicimos hacer nuestra interpretación de lo que nos gustaría oir. A través de eso sí que puedes llegar a públicos más jóvenes. Teníamos claro que, si queríamos llegar a ese público teníamos que hablar el mismo idioma. Y me refiero al musical. A nivel estatal está habiendo ya un cambio muy grande y hay muchos grupos que están apostando por una sonoridad de raíz. Vienen tiempos muy buenos para la música de raíz y la música en gallego.

En vuestra música hay un mensaje feminista. También en la reivindicación de las pandeireteiras, que no eran la figura más valorada al hacer música, sino que lo era el gaiteiro. ¿Cómo afrontáis las letras machistas que os encontráis?

No, las pandeireteiras no eran para nada el músico guay... Cuando nos encontramos letras machistas primero nos echamos las manos a la cabeza. Ojalá todo el mundo pudiera ver esto cuando dicen que el machismo no existe. Después pensamos cómo tratarlo. Las tres sabemos que las piezas se recogieron así, pero no queremos seguir transmitiendo ese mensaje, así que les hacemos un cambio o hacemos nuestras letras. Desechamos las que no hay por dónde cogerlas, tanto machistas como homófobas o racistas, que hay muchas.

Y, sin embargo, las mujeres son las que han conservado las piezas tradicionales.

Claro. Y nosotras somos mujeres y tenemos una responsabilidad con quienes nos escuchan porque tenemos un altavoz. También sabemos perfectamente lo que se sufre por el mero hecho de ser mujer y de que no se te tenga el mismo respeto que a un hombre. Creemos en el feminismo y lo primero que decimos en todos los conciertos es que somos feministas. Eso se tiene que reflejar en nuestas creaciones, porque al final la música es lo que sientes. Nosotras somos tres mujeres que nos tuvimos que ir empoderando poco a poco porque, si no, te comen. No porque esté de moda estar empoderada. Ojalá no tuviera que estar de moda estar empoderada y que fuese lo más normal del mundo.

Fue el pasado verano cuando el festival de Eurovisión se coló entre los proyectos de Tanxugeiras, un grupo de música “de raíz” que bebe de las piezas populares gallegas. Aida Tarrío y a las hermanas Olaia y Sabela Maneiro, las tres componentes, se llevaron una sorpresa a principios de septiembre, cuando resultaron ser las más votadas en La Elección Interna 2022, una encuesta anual entre los lectores y socios del portal eurovision-spain.com. No sabían ni que existía tal consulta entre los aficionados al certamen y les pareció que aquello era “lo más bonito” que les podía pasar porque se lo tomaron “un premio” a su trabajo de los últimos años, materializado en dos discos, varios singles y conciertos por todo el mundo. Semanas después recogieron el guante y se presentaron candidatas con un tema inédito -como marcan las normas-, Terra. RTVE las ha preseleccionado y en enero estarán en el Benidorm Fest para defender su propuesta frente a las otras 13 que han llegado a esta fase.

Baiuca: "El gallego está vivo, es exportable y se pueden dar conciertos en nuestra lengua en todas las partes del mundo"

Saber más

Tienen presente lo que ocurrió en 1968, cuando Joan Manuel Serrat quiso cantar en catalán en la edición de Eurovisión de aquel año, pero RTVE no se lo permitió. La representante española fue finalmente Massiel, que ganó con el La, la, la. Sabela Maneiro contesta a las preguntas de este periódico y asegura que para ellas el hecho de que una canción en gallego tenga la posibilidad de competir en el festival europeo es una forma de “resarcirse” por lo que ocurrió con Serrat y por “todos los episodios que se fueron creando con las lenguas cooficiales”.