El Gobierno de España sigue con preocupación la situación en Irán, donde el Gobierno está reprimiendo las protestas pacíficas, ha dejado sin comunicaciones a la población, y amenaza con represalias si EEUU ataca. “Irán es un país donde confluyen muchos mundos, muchas tensiones y donde están convergiendo distintos grandes poderes del mundo. Irán no necesita ningún tipo de fuerza externa”, ha dicho el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ante la nueva amenaza de Donald Trump. El ministro considera que el uso de la fuerza sólo conduciría “a más caos”.
En un desayuno en El Ateneo de Madrid, el jefe de la diplomacia española ha indicado que lo que está ocurriendo en Irán es “uno de esos puntos donde se está transformando el orden mundial”. “En estos momentos todo está conectado, absolutamente todo”, ha dicho el ministro en un momento en el que Trump ha llevado a cabo una intervención ilegal en Venezuela y que amenaza con hacerlo “por las buenas o por las malas” en Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, que es un país miembro de la OTAN.
“La presión sobre Groenladia tiene que terminar”, ha afirmado Albares, que ha insistido en que el futuro de ese territorio lo tienen que decidir daneses y groenlandeses. “Si algún miembro de la OTAN tiene serias dudas o información sobre algo que pueda afectar a la seguridad nada menos que en una parte del territorio de un país miembro de la Unión Europea, no hay problema en abordar esa situación de seguridad”, ha agregado el ministro, que se ha abierto a explorar el aumento de tropas aliadas en la isla del Ártico, como ha planteado el Gobierno danés. “Todos lo podríamos analizar y si hay que reforzar la seguridad, se reforzaría”, ha añadido en declaraciones a los periodistas después.
Sobre la represión en Irán, donde han muerto más de 500 personas, Albares ha exigido al Gobierno iraní que “tiene que respetar la libertad de manifestación y la libertad de expresión de todos los iraníes y de todas las iraníes. ”Tiene que cesar la violencia contra los manifestantes, las detenciones arbitrarias, tiene que restablecer sin ninguna duda el contacto de la comunicación y, muy especialmente, el contacto por Internet“, ha dicho el ministro, que ha recordado que el derecho a una comunicación libre” es también un derecho fundamental de todo ser humano“.
Para Albares, una injerencia externa en Irán no es la solución. “Lo que necesita Irán y los europeos llevamos solicitándolo hace mucho es que regresen a la mesa de negociación que en un primer momento se estableció para todo el programa nuclear iraní, pero que tiene que ir mucho más allá porque así lo está pidiendo el pueblo iraní en estos momentos”, ha señalado el ministro, que ha puesto especial énfasis en la “valentía” de las mujeres en las protestas que se están produciendo en ese país.
Exculpa al CEO de Repsol por su aplauso a Trump
Buena parte de la conversación ha girado en torno a la situación en Venezuela. El ministro, crítico con la injerencia de EEUU, ha insistido en que la solución tiene que ser “pacífica, democrática y dialogada” y producirse entre venezolanos. El contacto del Gobierno se realiza a través de Edmundo González, que fue el candidato opositor en las elecciones cuyo resultado no reconoció la mayor parte de la comunidad internacional. “No tengo ningún problema en hablar con María Corina Machado”, ha respondido el ministro, que considera que debe ser una de las líderes que forme parte “de ese diálogo en Venezuela”.
El ministro ha evitado criticar al CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, por aplaudir la intervención en Venezuela. “Gracias por abrir la puerta a una Venezuela mejor”, dijo tras una reunión con Trump en la que dijo que la empresa española está en condiciones de triplicar los 45.000 barriles diarios que produce en ese país. “Es una situación muy complicada. Una empresa privada es una empresa privada. No añadamos más peso en sus espaldas”, ha resumudo el ministro, que considera que un empresario “no es diplomático ni ministro”: “Tiene que salvaguardar sus intereses”.
Confía en el archivo de la querella contra Zapatero
Albares ha reiterado que Zapatero “no actúa ni en nombre ni con mandato del Gobierno” en Venezuela, aunque ha asegurado que “el Gobierno aprecia y valora toda esa labor que él está haciendo en Venezuela”, aunque no la ha concretado más allá de la mediación para la liberación de presos, desde Leopoldo López hasta los últimos cinco que salieron la semana pasada del país (se espera la salida de un sexto en los próximos días).
“Zapatero es un ciudadano privado y se le juzga como si fuera un miembro activo del Gobierno”, ha expresado Albares, que considera que las críticas de PP y Vox para “enfangar su figura” responden a que es el único expresidente que defiende al Ejecutivo de Pedro Sánchez. El ministro ha defendido, además, que los expresidentes merecen “un respeto superior a cualquier ciudadano” porque representaron a España en el pasado.
Sobre la querella de la organización ultraderechista Hazte Oír contra el expresidente, el ministro ha asegurado que le parece “ridícula, insultante y una tomadura de pelo”. “Espero que se archive”.