El alcalde de Manchester gana el escaño que le permite desafiar a Starmer como primer ministro del Reino Unido

María Ramírez

Oxford (Reino Unido) —
19 de junio de 2026 04:18 h

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El alcalde de Manchester, Andy Burnham, ganó este jueves el escaño en el Parlamento nacional que le permitirá retar a Keir Starmer para sustituirlo como primer ministro del Reino Unido. El laborista venció por 20 puntos a su rival de extrema derecha en unas disputadas elecciones que han sido la antesala de las primarias contra Starmer.

Burnham venció en Makerfield, un antiguo distrito minero y tradicionalmente laborista del norte de Inglaterra, contra Robert Keynton, concejal y fontanero local del emergente Reform, el partido de extrema derecha de Nigel Farage. Makerfield ha estado representado por un laborista desde la creación del distrito en 1983, pero la impopularidad del primer ministro y la pujanza de Reform dificultaban la carrera ahora para cualquier laborista. En las elecciones locales de mayo, Reform había ganado a los laboristas 24 de los 25 sitios en juego en el ayuntamiento de Wigan, la ciudad más grande de la zona. 

Este jueves, Burnham ganó con el 54% de los votos frente al 34% de Reform y el 7% de Restore Britain, otro partido de ultraderecha. Los demás sacaron el 2% o menos.

Para el alcalde de Manchester, era importante demostrar que puede ganar de manera contundente a la extrema derecha, una de sus principales bazas para justificar su intención de lanzar unas primarias para cambiar al líder de su partido y del país antes de las elecciones generales, previstas para 2029. 

En su discurso tras la victoria, Burnham dijo ésta puede ser “la última oportunidad de cambiar” para los laboristas, en un mensaje que apuntaba ya hacia el puesto de Starmer. “No habrá una segunda oportunidad, pero este resultado esta noche es una oportunidad de construir una nueva política basada en la unidad y la esperanza, que le dé la espalda al camino que nos lleva a la política de división que hemos visto en Estados Unidos”, dijo esta madrugada.

Cambio de líder

El Partido Laborista goza de una mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, pero los partidos en el Reino Unido tienen el poder de cambiar al líder del Gobierno en cualquier momento, según una tradición que se ha repetido especialmente en la última década. El Partido Conservador tuvo tres líderes y primeros ministros distintos entre 2022 y 2024, cuando el partido sufrió contra Starmer la peor derrota de su historia.

El mal resultado de los laboristas en las elecciones locales del 7 de mayo desató la carrera para reemplazar a Starmer, que es ahora tan impopular como sus predecesores Rishi Sunak y Boris Johnson, entre otras cosas por el escaso cambio en la marcha de la economía, los servicios públicos y la desigualdad entre Londres y el resto del país, especialmente Inglaterra, en declive. En ese contexto, el partido de Farage es el primero en intención de voto ten las encuestas, con casi diez puntos de ventaja sobre laboristas y conservadores.

Burnham es más popular entre los votantes laboristas que Starmer, que lleva gobernando dos años y ha pasado por varias crisis por dar marcha atrás en algunas medidas o nombrar a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos (ahora investigado por su relación con Jeffrey Epstein).

Las ideas de Burnham

Las ideas de Burnham son parecidas a las del actual primer ministro, aunque él se presenta ahora como una alternativa más a la izquierda, alguien más dispuesto a subir los impuestos a empresas y a renacionalizar todos los servicios públicos, como el agua, e intervenir en el mercado de la vivienda. La principal diferencia es que Burnham es conocido por su don de gentes y viene del norte de Inglaterra, donde se concentran los laboristas más quejosos con la falta de recursos y la presencia de extranjeros en (mayoritariamente) otras partes del país. 

Wes Streeting, el exministro de Sanidad de Starmer, más centrista y europeísta, también ha asegurado que se presentará contra el actual primer ministro. Fue el primero en anunciar sus intenciones este mayo, pero decidió esperar a que Burnham pudiera ser candidato como miembro del Parlamento para, según él, tener el máximo número posible de aspirantes con talento.

En caso de unas primarias contra él, Starmer sería candidato de manera automática a no ser que se retire. El primer ministro lleva semanas diciendo que no abandonará y cumplirá con el mandato que le dieron los votantes en julio de 2024. Algunos en su partido le animan a que establezca él mismo un calendario de salida, pero Starmer ha repetido que seguirá en su puesto mientras pueda. 

¿Y ahora qué?

Cualquier diputado que quiera lanzar un desafío formal a Starmer necesita el apoyo de 81 parlamentarios, es decir el 20% del actual grupo parlamentario. Los aspirantes deben tener también el respaldo de los sindicatos y someterse a la votación de los militantes del Partido Laborista, que tienen la decisión final. El ritmo del proceso depende de si Starmer se quiere enfrentar a sus rivales o no.

Streeting ha indicado que lanzará el proceso de primarias contra Starmer la semana próxima si el primer ministro no da un paso atrás, y los aliados de Burnham le animan a hacerlo “lo antes posible”. Si el primer ministro actual se retira y solo hubiera un aspirante, el proceso se podría resolver en cuestión de días, probablemente en julio. Si hay múltiples contendientes y Starmer decide plantar cara, la elección se alargaría todo el verano.

El calendario depende del Partido Laborista: las primarias en las que Starmer fue elegido como líder del partido en 2020, cuando estaba en la oposición, duraron tres meses; la sustitución de Angela Rayner como número dos del partido tras su dimisión el año pasado se resolvió en mes y medio.

Starmer ha asegurado que hablará este fin de semana con Burnham. El primer ministro sugería el miércoles en una entrevista que le podría ofrecer un cargo dentro de su Gobierno, tal vez con la esperanza de desarticular el golpe interno contra él.

“Andy es una gran baza para nuestro partido y nuestro movimiento”, dijo Starmer. Según él, Burnham podría “jugar un gran papel en el Gobierno laborista”. También destacó que han trabajado muy bien juntos y que él mismo estuvo en su equipo cuando Burnham se presentó al liderazgo del partido en 2015 (perdió contra Jeremy Corbyn).

Starmer apoyó a Burnham cuando se presentó a líder de partido, pero el alcalde de Manchester no hizo lo mismo con el actual primer ministro en 2020. Según el biógrafo de Starmer, Burnham le dijo que tenía que apoyar a otras candidatas del norte de Inglaterra, y su relación no volvió a ser la misma.

Pese a la presión, el actual primer ministro repite que el Partido Laborista no debería meterse en la carrera para sustituirlo: “La historia, y en particular la del anterior Gobierno, nos enseña que no es manera exitosa de comportarse para un Gobierno”, dijo este miércoles.