EEUU reanuda los ataques contra Irán en el estrecho de Ormuz en vísperas de las elecciones legislativas
EEUU ha llevado a cabo ataques contra algunos objetivos iraníes en el estrecho de Ormuz este lunes. La televisión estatal iraní ha informado de que se oyeron explosiones en la isla de Qeshm, informa AP, que asegura que EEUU había atacado a “iraníes que utilizaban misiles tierra-aire contra activos estadounidenses”.
Los ataques, que parecían ser de alcance limitado —en contraposición a una reanudación total de las hostilidades—, se han producido en vísperas de las cruciales elecciones de mitad de mandato estadounidenses. El presidente de EEUU, Donald Trump, había afirmado que EEUU no lanzaría ataques contra Irán antes de las legislativas.
Según el Wall Street Journal, este ataque sería el último de una serie de ataques limitados que Washington ha llevado a cabo en secreto contra el país en las últimas semanas, mientras el presidente Trump se mostraba optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo diplomático.
La impopular guerra con Irán y el consiguiente impacto en los precios de la gasolina en EEUU y en otros sectores de la economía han supuesto un punto débil para los republicanos en su intento por mantener el control del Congreso.
El vicepresidente de EEUU, JD Vance, ha declarado a los periodistas este lunes por la mañana que acababa de hablar con Trump sobre las negociaciones con Irán. Vance envió una carta al jefe de seguridad de Irán, Mohsen Rezaei, la semana pasada, pero la Casa Blanca ha dado escasos detalles sobre el contenido de dicha correspondencia.
“Hemos mantenido varias conversaciones constructivas con los iraníes”, declaró Vance cuando se le preguntó por la carta: “De hecho, acabo de hablar con el presidente de Estados Unidos hace aproximadamente una hora sobre este tema. Miren, tanto el presidente como yo nos sentimos bastante optimistas respecto a las perspectivas de llegar a un acuerdo negociado. Vamos a seguir trabajando en ello”.
Los comentarios de Vance se producen mientras la región permanece en vilo ante la posibilidad de que Estados Unidos reanude operaciones a gran escala contra Irán. Las gestiones por vías extraoficiales se desarrollan al tiempo que Israel y algunos aliados de Oriente Medio presionan a Trump sobre el camino a seguir en esta guerra que dura ya ocho meses y que ha sacudido los mercados mundiales y ha causado estragos en Irán.
Netanyahu presiona a Trump
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, está presionando para que se lleve a cabo otra oleada de ataques contra Irán tras las elecciones del martes en Estados Unidos, según dos funcionarios de la región y una tercera persona familiarizada con el asunto, informa AP.
Una vuelta a la guerra a gran escala con Irán podría ayudar a Netanyahu a formar un gobierno de emergencia después de que él y sus aliados de extrema derecha perdieran su mayoría parlamentaria en las elecciones de la semana pasada. Trump ha alternado entre amenazar con ataques de gran envergadura y presionar para alcanzar un acuerdo con Irán.
Netanyahu presionó para que se llevaran a cabo ataques durante una llamada el fin de semana con Trump, quien no se comprometió a emprender acciones militares, según una persona que fue informada al respecto.
Otros aliados de EEUU en Oriente Medio advierten contra nuevos ataques, alegando que desestabilizarían la región y podrían llevar a los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, a intensificar sus ataques contra Arabia Saudí y el tráfico marítimo del Mar Rojo, según afirma AP. Las milicias respaldadas por Irán en Irak también podrían verse implicadas.
Netanyahu había presionado para que se reanudaran los ataques incluso antes de las elecciones israelíes, en un intento por destacar sus credenciales en materia de seguridad ante una opinión pública profundamente marcada por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Pero la guerra también ha cobrado gran relevancia para los votantes estadounidenses de cara a las elecciones de mitad de legislatura del martes.
Los precios del petróleo cayeron bruscamente el lunes, al parecer debido a los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra entre EEUU e Irán. El aumento de los precios en las gasolineras, una consecuencia de la guerra, ha supuesto una carga para el Partido Republicano de Trump, que intenta mantener el control de ambas cámaras del Congreso.