El Gobierno de Meloni quiere desplegar soldados en las calles de Milán tras los disturbios del pasado fin de semana
El ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha confirmado este martes el plan de reforzar la seguridad en la ciudad de Milán con el despliegue de 500 militares con competencias policiales para prevenir disturbios como los del pasado fin de semana.
La medida será aprobada en un Consejo de Ministros esta tarde de martes, según ha confirmado el también vicepresidente en un foro económico en Roma. “La respuesta del Gobierno será firme para garantizar el libre comercio”, ha declarado el político, en alusión a los saqueos de tiendas en el centro de Milán el pasado fin de semana.
El envío de militares fue anunciado la pasada noche por el otro vicepresidente y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini.
La idea, según adelantan algunos medios, pasaría por reforzar la llamada 'Operación Calles Seguras', que desde 2008 mantiene soldados desplegados en los puntos calientes o más turísticos de todo el país para prevenir la criminalidad.
Tras las palabras de Salvini, el ministro de Defensa, Guido Crosetto, afeó que “es fácil anunciar más militares sin afrontar el problema de qué deberán hacer y cómo podrán hacerlo”. “Para que tenga sentido necesitamos que el Consejo de Ministros apruebe normas que les permitan actuar como fuerzas policiales únicamente durante el tiempo necesario para prestar apoyo a los Carabineros y la Policía (es decir, durante tres meses), ante fenómenos como los que hemos presenciado”, precisó Crosetto. El subsecretario de Defensa, Matteo Perego di Cremnago, ha sido el encargado de estudiar la legislación para permitir el despliegue.
La decisión de mandar más militares a Milán ha sido criticada por los partidos de la oposición de centroizquierda, que ven la medida como un intento de “militarizar” la ciudad.
El sindicato policial SIAP ha avisado que dotar a los militares de funciones de policía judicial “requiere una formación específica, experiencia y organización”.
Los disturbios del pasado fin de semana se produjeron al margen de una protesta por el encarecimiento de la calidad de vida en Italia y se saldaron con importantes destrozos en el centro de Milán.
Un total de 270 personas fueron identificadas, de los que casi todos, 220, eran menores de edad.
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