El Gobierno responde a Trump que tendrá que “respetar” la legalidad internacional y los acuerdos con la UE si rompe con España
El Gobierno no ve tan fácil una ruptura comercial como amenaza Donald Trump por el rechazo de Pedro Sánchez a la guerra en Irán y considera que tienen que darse una serie de circunstancias para que la relación cambie. “Si la administración norteamericana quiere revisar [la relación comercial] deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EEUU”, señalan fuentes de Moncloa tras las palabras del presidente de EEUU, que ha amenazado con embargos a España ante la negativa a permitir que se usen las bases de Rota y Morón para los ataques en Oriente Medio. Sánchez comparecerá este miércoles a primera hora para responder a Trump y exponer la postura del Gobierno respecto a la guerra desatada a raíz de los ataques de EEUU e Israel contra Irán.
“España es un miembro clave de la OTAN, que cumple con sus compromisos y contribuye de forma destacada a la defensa del territorio europeo. También es una potencia exportadora de la UE y un socio comercial fiable para 195 países del mundo, entre ellos EEUU, con quien mantenemos una relación comercial histórica y mutuamente beneficiosa”, expresan esas fuentes.
No es la primera vez que Trump amenaza con represalias comerciales a España. Lo deslizó también tras la cumbre de La Haya en la que Sánchez se plantó contra el 5% del PIB para defensa. Sin embargo, no hubo entonces ninguna consecuencia. La respuesta de la UE entonces fue que respondería conjuntamente a cualquier medida tomada en contra de uno de los estados miembros.
Mensaje de tranquilidad respecto a las consecuencias económicas
El segundo mensaje que emite Moncloa es de tranquilidad para los ciudadanos españoles ante las repercusiones económicas que pudiera tener una decisión de ese tipo por parte de Washington. “Nuestro país cuenta con los recursos necesarios para contener posibles impactos, ayudar a los sectores que pudieran verse afectados, y diversificar cadenas de suministro”, aseguran esas fuentes.
En ese sentido, el Gobierno apela a la “prudencia” ante los problemas económicos que se puedan derivar de la guerra en Oriente Medio, que ha provocado ya subidas en el gas natural o la gasolina. “Es pronto, pero el Gobierno está valorando el efecto de estas subidas sobre el bolsillo de consumidores, sobre la situación de industrias y empresas”, ha explicado la portavoz, Elma Saiz, que ha asegurado que “la exposición directa de España es baja” tanto por la diversificación del mix energético como por las fuentes de abastecimiento en materia de crudo y de gas. “Probablemente el impacto va a depender de la duración de la situación y estamos monitorizando permanentemente”, ha apuntalado.
En cuanto a las represalias comerciales de Trump, Moncloa asegura que “la voluntad del Gobierno de España es y será siempre trabajar por el libre comercio y la cooperación económica entre países, desde el respeto mutuo y el cumplimiento de la legalidad internacional”. “Lo que la ciudadanía pide y merece es más prosperidad, no más problemas”, agregan.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, había descartado represalias por parte de EEUU. “Las bases de uso conjunto con Estados Unidos son bases de soberanía española que tienen un marco dentro del tratado con los Estados Unidos y es dentro de esa premisa, de nuestra soberanía y del marco de tratado, en el cual pueden ser utilizadas. Por lo tanto, no hay nada extraño ni sorprendente y no esperamos en absoluto ninguna consecuencia”, ha aseverado.
El Gobierno no lo esperaba
Albares había asegurado, además, que no se había producido ninguna conversación con la Administración norteamericana. “Ninguna queja”, ha dicho. También ha afirmado que no se había producido ninguna petición de autorización para usar las bases de Rota y Morón en el ataque a Irán. “No he tenido ninguna conversación con ningún representante norteamericano ni ninguna solicitud al respecto”, ha respondido.
La negativa de España a prestar esas bases como punto de asistencia para la guerra contra Irán, sin embargo, ha revuelto al presidente estadounidense: “España dijo que no podemos usar sus bases. Y eso está bien. Podríamos usar su base si quisiéramos. Podríamos simplemente volar allí y usarla. Nadie nos va a decir que no la usemos. Pero no tenemos por qué hacerlo. Pero ellos fueron antipáticos”. “Algunos países europeos han sido de gran ayuda, y otros han dejado de colaborar”, ha dicho Trump en declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca ante el canciller alemán, Friedrich Merz, que ha permanecido callado. Alemania es uno de los países que ha prestado sus instalaciones a los aviones de EEUU.
No obstante, la ira de Trump no sólo se ha desatado por la decisión sobre las bases sino que ha situado en el 'no' de Sánchez a disparar el gasto militar al 5% del PIB. “Todo comenzó cuando todos los países europeos aceptaron mi petición de aportar el 5% que les correspondía. Todos se mostraron entusiasmados con la idea, Alemania, todos, menos España, y ahora dicen que no podemos usar las bases, es terrible”, ha señalado.
Sánchez también se opuso a la intervención ilegal de Trump en Venezuela, que acabó con la captura de Nicolás Maduro para controlar el país a través de Delcy Rodríguez, y ahora ha sido muy crítico con el ataque a Irán, que ha tachado de un “atropello a la legalidad internacional” al tiempo que ha condenado la reacción de Irán, con ataques a los países de la región. El Gobierno censuraba, además, al régimen de los ayatolás por la represión, especialmente de las mujeres, y la vulneración de los derechos humanos, que supuso la imposición de sanciones por parte de la UE. De hecho, Exteriores convocó al embajador iraní y no se ha planteado hacer lo mismo con el estadounidense.