El Parlamento británico acuerda la ley para prohibir la venta de tabaco a todos los nacidos a partir del 1 de enero de 2009
El Parlamento británico acordó este lunes la versión final de la ley que prohibirá vender tabaco a cualquier persona nacida después de 2008 para promocionar una nueva generación libre de nicotina y prohibir progresivamente los cigarrillos. A falta del último paso legislativo – la firma del rey, habitualmente automática–, el Reino Unido tendrá una nueva ley después de años de esfuerzos que empezaron con el Gobierno conservador de Rishi Sunak y han culminado con el del laborista Keir Starmer.
Así desde abril del año próximo, si la ley entra en vigor como está previsto, cualquier persona nacida el 1 de enero de 2009 o después no podrá comprar de manera legal tabaco. La obligación, y, por tanto, los posibles castigos, pesa sobre las empresas productoras y comercializadoras de cigarrillos, no sobre los individuos. El objetivo es que las personas que tienen ahora 17 años o menos no se enganchen al hábito. La edad legal para comprar tabaco en el Reino Unido es ahora 18 años.
El objetivo es combatir la adicción al tabaco y sus efectos nocivos para el entorno de los fumadores, los espacios de trabajo y la sanidad pública, según han razonado los gobiernos conservador y laborista que han defendido la ley. Uno de los principales argumentos ha sido el coste en enfermedades que se pueden prevenir para la sanidad pública británica.
Alivio para la sanidad pública
“Éste es un momento histórico para la salud de la nación… Los niños del Reino Unido serán parte de la primera generación libre de humo, protegiéndolos de una vida de adicción y daños”, dijo el ministro de Sanidad británica, Wes Streeting, este lunes. “Prevenir es mejor que curar. Esta reforma salva vidas, alivia la presión para el Servicio Nacional de Salud y construye un Reino Unido más saludable”.
La ley también incluye limitaciones al vapeo, por ejemplo con nuevas prohibiciones de este consumo en vehículos que transporten menores o en espacios al aire libre cercanos a escuelas u hospitales. El humo en espacios públicos cerrados ya está prohibido en el Reino Unido desde 2007, venga de los cigarrillos tradicionales o del vapeo.
El Reino Unido ya aplica otras medidas para combatir la adicción al tabaco, incluidos programas de desintoxicación progresiva y desincentivos económicos con impuestos más altos que en otros países europeos, incluido España. De hecho, el 90% del precio del tabaco y otros productos de nicotina viene de los impuestos, y el precio sube con inflación.