Sánchez llega a Bruselas blindado con el apoyo de la UE por la crisis migratoria y su apuesta por el diálogo con China
Con la seguridad de que va a ser imposible un acuerdo entre los frugales y los amigos de la cohesión para el próximo presupuesto europeo y que va a haber un cierre de filas total en apoyo a Ucrania, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llega a la cumbre europea que se celebra en Bruselas este jueves y viernes con sólidos argumentos para plantar cara en dos ámbitos que han sido polémicos para España en otros consejos europeos: la inmigración y las relaciones con China.
La crisis de Ceuta ha dado un vuelco a las políticas migratorias de la UE, endurecidas tras los acuerdos entre el PP Europeo y la ultraderecha. En la anterior cumbre europea que se celebró en julio ya hubo un choque entre Sánchez y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, por la inmigración. Un enfrentamiento que se agravó con los sucesos de Ceuta.
Un alto funcionario de la UE apunta que se espera un reconocimiento por parte de los 27 países de la UE de que “lo ocurrido en Ceuta durante el verano fue una crisis que merece la solidaridad de la Unión Europea” y que “está muy claro que el Gobierno español actuó con rapidez” sin que “haya afectado al resto de la Unión Europea”.
“Es positivo que se abra el debate sobre migración, sin restar importancia ni gravedad a estas situaciones, pero también siendo capaces de ponerlas en perspectiva y de evitar reacciones precipitadas en el momento en que se producen”, explican desde las instituciones europeas, haciendo una clara alusión a los comentarios de las dirigentes de Italia y Dinamarca, que atacaron al Gobierno de España tras lo ocurrido en la ciudad española en el norte de África los días 30 y 31 de julio.
Satisfacción por la posición de la UE con Ceuta y Melilla
Fuentes del Gobierno de España admiten su satisfacción por el borrador que están trabajando los diplomáticos europeos en torno al tema migratorio para este cumbre. El borrador de las conclusiones del Consejo Europeo, a la que ha tenido acceso elDiario.es, recoge el reconocimiento de la situación particular de Ceuta y Melilla como fronteras terrestres europeas con África, se subraya la necesaria solidaridad con España por la crisis migratoria de julio y se admite que ambas ciudades, españolas y europeas, en el continente africano exigen un reconocimiento y apoyo operativo y financiero por parte de la Unión.
El viernes por la mañana habrá un desayuno de los países que plantean las políticas más duras contra la inmigración. No se espera que carguen contra España, pero sí una solicitud para que se dediquen fondos europeos a la puesta en marcha de centros de deportación en terceros países, una iniciativa a la que España se va a oponer rotundamente.
Ahora bien, no se descarta que Meloni pueda volver a utilizar la inmigración para atacar a España, más como una estrategia de política interna. Este miércoles, la primera ministra italiana defendió que su Gobierno “ha decidido restablecer temporalmente los controles en sus fronteras aéreas y marítimas internas con España, basándose en una evaluación de seguridad” como “un instrumento de uso habitual”. Desde el inicio de la crisis de Ceuta, Italia intensificó los controles fronterizos con España, pese a que las instituciones europeas han constatado que no ha habido un movimiento de inmigrantes desde la ciudad española al continente europeo. No hay planteada una reunión bilateral entre los líderes español e italiana para tratar de solventar el conflicto diplomático
De todas maneras, con el objetivo de evitar polémicas estériles, Sánchez acudirá a Bruselas con la crisis de Ceuta encarrilada y con datos europeos que marcan que las vías migratorias hacia España han caído un 46%, que las rutas atlánticas y del Mediterráneo occidental suponen el 17% de las llegadas irregulares a la UE mientras que Ceuta solo supone el 0,7% del total o que España, Francia y Alemania suman el 50% de los retornos de migrantes de la UE. Incluso se puede sacar encima de la mesa, si las conversaciones se tensan, que el ciudadano detenido tras el fallido ataque híbrido con un dron en el aeropuerto de Leipzig (Alemania) tenía un visado italiano de turista.
La vía española con China: diálogo con resultados
El otro punto en el que Sánchez puede sacar partido es la estrategia en la relación de la UE con China. El Gobierno de España siempre ha defendido la necesidad de un diálogo con resultados con el gigante oriental, antes de entrar en una guerra comercial que perjudicaría a ambos bloques. La semana pasada el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, volvió triunfante de su viaje a China tras arrancar por primera vez un acuerdo para reducir sus exportaciones de vehículos híbridos e híbridos enchufables a la Unión Europea.
Fuentes diplomáticas de otros países europeos admiten que el acuerdo conseguido la semana pasada es más optimista del que se preveía y ha roto la perspectiva de que el diálogo con China no iba a traer soluciones.
Aunque hay países como Alemania o Francia, que han pedido a la Comisión Europea la puesta en marcha de nuevos instrumentos que agilicen la capacidad de respuesta de la UE para reducir el déficit comercial europeo con el gigante asiático, el Gobierno español respalda la propuesta de ambos países como una vía paralela al diálogo, mientras asume que su vía ha sido respaldada por los hechos.
Fuentes de Moncloa añadieron que en las relaciones comerciales hay que potenciar la capacidad de Europa para incrementar los sectores económicos en los que hay cuotas de importación de productos chinos, abogar más por la diversificación y ampliar los acuerdos comerciales con otros países y tener más instrumentos legales para que la UE pueda responder con mayor agilidad comercial o mediante herramientas defensivas.
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