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Cómo son los Shahed, los drones iraníes que utiliza Teherán para responder al ataque de EEUU e Israel

Dan Sabbagh

3 de marzo de 2026 23:19 h

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Los ruidosos drones Shahed 136 fabricados por Irán, con alas en delta y un coste de 50.000 dólares, llevan mucho tiempo siendo una presencia indeseada en los cielos de Ucrania.

Ahora, en las últimas horas, centenares de estas armas tan características han golpeado y siguen atacando Baréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y toda la zona del Golfo en un intento de Teherán por intimidar y castigar a los aliados regionales de Estados Unidos.

Un vídeo de Baréin muestra un dron con alas en forma de delta volando hacia un bloque de pisos por la noche, con el ruido de su motor claramente identificable, justo antes de estrellarse de forma aterradora contra un edificio. En la imagen, tomada desde un balcón, se pueden ver cayendo los restos en llamas.

Más de 1000 drones, muchos de los cuales son Shahed 136, se han lanzado contra los vecinos de Irán en el Golfo desde que Estados Unidos e Israel atacaron por primera vez Teherán el sábado por la mañana.

El lunes por la tarde, Emiratos Árabes Unidos dijo que habían sido atacados son 689 drones y que habían derribado 645, lo que significa que 44, poco más del 6% del total, lograron superar las defensas.

Los Shahed 136 miden 3,5 metros de largo y tienen una envergadura de 2,5 metros. Su coste relativamente bajo y su facilidad de fabricación —especialmente en comparación con los misiles balísticos, de los que Irán solo podía fabricar unas pocas docenas al año— hacen que sea probable que los drones sigan siendo protagonistas del conflicto durante un tiempo.

La mayoría de los Shahed 136 son relativamente lentos, aunque en Ucrania se han visto variantes con motores a reacción más rápidos, y solo pueden transportar una carga explosiva de unos 50 kilos, suficiente para dañar un rascacielos, pero no para derribarlo. Sin embargo, su ruido, su gran tamaño y su picado terminal provocan terror.

Un segundo vídeo, también de Baréin, muestra claramente un dron de ala delta volando sobre el corazón de la base naval en la que se encuentra la Quinta Flota de Estados Unidos justo antes de descender en picado con éxito para estrellarse contra una cúpula de radar y destruirla.

También se han registrado ataques con Shahed en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y probablemente en una base de la RAF en Akrotiri, Chipre.

Su alcance es de hasta 2000 kilómetros y suelen estar programados con rutas complejas y vuelos a baja altura para intentar evadir la detección del radar.

Sin embargo, cada vez hay más pruebas en Ucrania de que pueden ser pilotados a distancia por operadores, lo que les permite cambiar de rumbo en el último momento.

Los orígenes

Los Shahed 136 se diseñaron a finales de la última década en Irán y se avistaron por primera vez en julio de 2021 en un ataque contra un petrolero de propiedad israelí, el Mercer Street, en el que murieron un británico y un rumano. Es posible que también se utilizaran antes, en septiembre de 2019, contra instalaciones petroleras saudíes en Abqaiq y Khurais.

Pero los drones, diseñados originalmente por el Centro de Investigación de Shahed Aviation Industries, una empresa iraní que, según Estados Unidos, depende del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, se generalizaron como resultado de su uso por parte de Rusia en la guerra de Ucrania a partir del otoño de 2022.

Inicialmente exportados, Irán compartió posteriormente el diseño para permitir a Rusia producir grandes cantidades en una fábrica en Yelabuga, a orillas del río Volga.

Rusia suele atacar Ucrania utilizando enjambres coordinados de hasta 800 Shahed 136, señuelos Gebera de aspecto similar y un pequeño número de misiles de crucero y balísticos en un intento de abrumar las defensas aéreas de Kiev para que los misiles más letales puedan atravesarlas.

Sin embargo, la mayoría de los vídeos de Shaheds en el Golfo este fin de semana muestran drones aislados que han atravesado las defensas aéreas, en lugar de un enjambre de ataque.

En Ucrania, los Shaheds han sido más eficaces a la hora de alcanzar objetivos estáticos, sobre todo infraestructuras de servicios públicos, lo que ha provocado una crisis nacional de electricidad y calefacción este invierno, que ha afectado a cientos de miles de hogares o más.

Irán podría tener éxito si copia esa táctica: el lunes por la mañana, la refinería de Ras Tanura, la más grande de Arabia Saudí, sufrió daños tras un ataque con drones que provocó un incendio y la obligó a cerrar. Aunque no se ha confirmado que el arma utilizada fuera un Shahed, tuvo el mismo efecto explosivo.