El grupo de ultraderecha Patriots en el Parlamento Europeo, al que pertenece la formación política Vox, ha vuelto a ser derrotado este jueves en el Parlamento Europeo. La formación ultra presentó una moción de censura contra la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, por la aprobación del acuerdo comercial con Mercosur.
Un día antes, la Eurocámara había remitido el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que la corte comunitaria revise si es compatible con los tratados de la UE, lo cual de manera efectiva paraliza su tramitación hasta que los jueces dicten su opinión. Sin embargo, el Ministerio de Economía de España señaló en un comunicado que podría ponerse en marcha el tratado comercial si los países le daban el visto bueno.
La moción presentada por los ultraderechistas fue rechazada con 390 en contra, 165 votos a favor y con 10 abstenciones. Ya es la tercera moción de censura presentada por los grupos políticos ultras en la Cámara europea que la presidenta de la Comisión supera con el apoyo de su grupo, el Partido Popular Europeo, además del respaldo de socialdemócratas y liberales.
Como en mociones anteriores, el respaldo en votos de socialistas y liberales no se tradujo de igual manera en los discursos en el pleno, que se sucedieron con críticas a Von der Leyen por su gestión al frente de la Comisión
La ultraderecha ya había lanzado dos mociones de censura contra Von der Leyen durante esta legislatura. La primera fue en julio de 2025 por la sentencia que rechazó los argumentos de Bruselas para ocultar los SMS de Von der Leyen con el CEO de Pfizer durante la pandemia, cuando se rubricaron los contratos multimillonarios de las vacunas contra la COVID-19 así como por la decisión de la Comisión Europea de dejar al Parlamento Europeo fuera de las decisiones del plan de rearme.
La segunda moción de censura de los ultras, que coincidió con otra de La Izquierda por el genocidio de Gaza, se basó en que la UE “es más débil que nunca debido al persistente fracaso de la presidenta de la Comisión a la hora de hacer frente a los retos”, entre los que destacan la “alarmante situación de la seguridad ciudadana” o “el declive económico y social de Europa. La Comisión ha fracasado en todos los frentes: comercio, inmigración, competitividad y transparencia”.