La vivienda, el cuello de botella de la integración social: 10.000 personas en vivienda insegura y 26.000 en vivienda inadecuada en La Rioja
La Universidad de La Rioja y Cáritas La Rioja han celebrado esta mañana, en el Aula Magna del Edificio Quintiliano, la Jornada de desarrollo y exclusión social en La Rioja a la luz del IX Informe FOESSA, un espacio de reflexión y divulgación dirigido a profesionales del Trabajo Social y los Servicios Sociales, doctorandos, alumnado, entidades del Tercer Sector y voluntariado. La actividad ha incluido una conferencia de Pedro Fuentes, miembro del Equipo de Estudios de FOESSA, en la que ha presentado los principales resultados del informe para La Rioja, así como una mesa de debate centrada en tres enfoques para estudiar y medir la pobreza y la exclusión social en España.
En el acto de apertura, Sergio Pérez, director del Departamento de Derecho de la Universidad de La Rioja, ha señalado que “el diagnóstico del IX Informe FOESSA es muy alarmante” por el crecimiento de la desigualdad y por la dificultad para recuperar niveles de igualdad tras cada crisis, y ha añadido que esa situación conduce a “la conclusión de un cierto fracaso de nuestras políticas sociales”. En ese contexto, ha considerado que el informe interpela también al ámbito académico: “Necesitamos repensar lo que estamos haciendo, las políticas sociales que estamos aplicando; precisamos trascender el modelo de gestión pública, de intervención pública sobre lo social que tenemos”.
Por su parte, David García, director de Cáritas La Rioja, ha subrayado en la inauguración: “Me gustaría que este informe sirviese para indignarnos, retemblarnos, avergonzarnos, irritarnos. Es decir, que nos saque de la indiferencia”. Además, ha apelado a situar en primer plano valores que sostienen el trabajo de la acción social: “Represento a Cáritas, una entidad que, como otras que están aquí hoy, intentamos priorizar el respeto, la dignidad y la solidaridad. Y hay otra palabra que nos interpela: amor. Pongamos el amor en primer plano en nuestras vidas, el amor como factor de cambio”.
IX Informe FOESSA en La Rioja
El IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en La Rioja, elaborado por la Fundación FOESSA a partir de 556 encuestas a hogares, estima que en la comunidad unas 50.000 personas viven en exclusión social, de las que alrededor de 27.000 lo hacen en exclusión severa, el tramo de mayor vulnerabilidad. Entre 2018 y 2024, la exclusión social en La Rioja aumenta y el deterioro se concentra especialmente en las situaciones más graves: la exclusión severa pasa de afectar al 4,5 % de la población riojana en 2018 al 8,7 % en 2024.
El informe identifica dos grandes motores que se retroalimentan: la vivienda y el empleo. En vivienda, el estudio sitúa el “cuello de botella” de la integración social: en 2024, el 14,3 % de la población y el 11,6 % de los hogares en La Rioja presentaba algún problema de exclusión en esta dimensión. Un 8 % de los hogares sufría gastos excesivos de vivienda, lo que implica que, una vez descontados esos gastos, el hogar queda por debajo del umbral de pobreza severa. Además, en torno a 10.000 personas estarían en situación de vivienda insegura y unas 26.000 en vivienda inadecuada por problemas de habitabilidad, insalubridad o hacinamiento.
En empleo, el informe advierte de una paradoja: la creación de empleo y cierta estabilización del mercado laboral no se traslada con la misma intensidad a los hogares más vulnerables. Aunque el salario medio crece, el avance real queda muy reducido al descontar la inflación, y persisten indicadores de precariedad, como la parcialidad involuntaria o la inestabilidad, que limitan la capacidad de sostener una vida digna.
Asimismo, el informe subraya también que la exclusión social tiene rostros especialmente reconocibles: personas migrantes, infancia y juventud.
Inquietud por la brecha generacional
La jornada ha sido organizada por el Área de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de La Rioja y coordinada por Domingo Carbonero, profesor de Trabajo Social y Servicios Sociales de la UR, y Carmelo Juárez, responsable de Comunicación Cristiana de Bienes de Cáritas La Rioja. En declaraciones a los medios, ambos han valorado muy positivamente el desarrollo del encuentro y la participación del público.
Carmelo Juárez ha enmarcado la jornada como un nuevo paso en la difusión del informe FOESSA en La Rioja, con un doble propósito: acercar los principales resultados del diagnóstico y, al mismo tiempo, profundizar en la dimensión metodológica, es decir, en las formas desde las que se estudia y se mide la pobreza y la exclusión social.
En ese sentido, Juárez ha subrayado la importancia de llevar este conocimiento al entorno universitario: “Aunque ya saben que existe y lo conocen, queremos dar a conocer más a fondo qué es el informe FOESSA y la importancia que tiene. Al final, la mayoría de quienes han estado hoy aquí son los trabajadores sociales del futuro”. Además, ha defendido la utilidad del informe para contextualizar la intervención social cotidiana: “Van a trabajar en el día a día con la persona, pero a eso hay que ponerle marco y referencias de entorno. Eso es lo que nos da FOESSA y eso es lo que les hemos presentado”.
El responsable de Cáritas La Rioja ha valorado especialmente la respuesta del alumnado, “muy participativo” y ha destacado sus inquietudes: “En el diálogo ha emergido con fuerza una preocupación transversal: la brecha entre generaciones y una dicotomía social que dificulta que muchas personas jóvenes consoliden proyectos de vida en un contexto de incertidumbre y dificultades crecientes”.
Por su parte, Domingo Carbonero ha destacado el valor de celebrar este tipo de encuentros en el ámbito universitario, “como un espacio neutral” y de generación de conocimiento, que permite investigar, comprender y trabajar “con rigor” sobre la pobreza y la exclusión social. En su opinión, además, este formato facilita acercar la investigación a quienes se están formando y poner en relación informes de referencia con trabajos académicos y herramientas de medición aplicadas al estudio de la exclusión, favoreciendo un diálogo directo que no siempre es posible.
En cuanto al papel del Trabajo Social, el profesor ha señalado que, en una sociedad “cada vez más diversa”, la profesión adquiere una relevancia creciente para acompañar necesidades complejas y para mejorar la relación de las personas con un sistema de protección social pensado a veces “para masas”. En ese contexto, ha puesto el ejemplo del acceso a derechos y prestaciones: “En el debate ha salido el problema de la información en el acceso al Ingreso Mínimo Vital. Esa aproximación la hacen los trabajadores sociales, y tenemos que entrenar para que la información sea más eficiente y llegue bien”.
Juventud, vivienda y empleo: preocupaciones cercanas
Tras la conferencia de Pedro Fuentes y el descanso, ha tenido lugar la mesa “Formas de medición y de estudio de la pobreza y la exclusión social en España”, centrada en cómo se construyen los diagnósticos que orientan la acción social y las políticas públicas. En ella, Marina Sánchez-Sierra, técnica y miembro del Comité Técnico de la Fundación FOESSA, ha explicado cómo se analiza la pobreza y la exclusión social a través de la Encuesta FOESSA; Alejandro Sanz, investigador de EAPN, ha presentado las principales aportaciones del informe anual “El Estado de la Pobreza”; y Esther Raya, profesora de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de La Rioja, ha abordado el estudio de la exclusión social mediante la Escala SISO de Situación Social.
En declaraciones a los medios de comunicación, Marina Sánchez-Sierra ha valorado especialmente la interacción con el alumnado: “Hablar de estos temas con la juventud es muy interesante, porque ya no hablamos de cosas que les suceden a ‘otros’. Cuando hablamos de vivienda o de precariedad en el empleo, hablamos de realidades que todos conocemos y que nos tocan más o menos de cerca”.
La profesional ha recordado que el IX Informe FOESSA es el resultado de un trabajo “intenso y colaborativo” en el que participan más de un centenar de investigadores de distintos centros, universidades y entidades, y que se apoya en una metodología rigurosa. Los resultados de esta investigación apuntan, ha señalado, a una desigualdad persistente y a una integración cada vez más frágil: “Vemos una integración social cada vez más precaria: más hogares en esa cuerda floja que se mantienen en integración, pero no saben si podrán seguir o cómo afrontar otro vaivén”.
En ese marco, Sánchez-Sierra ha planteado una reflexión de fondo: “Estamos ante un modelo social agotado; no son cuestiones coyunturales, sino estructurales. Es necesario pasar a un nuevo modelo donde se pongan en el centro los cuidados, desde la interdependencia que tenemos unas personas de otras y también desde la ecodependencia que todos tenemos con el planeta”. También ha señalado la acumulación de crisis en los últimos años como un factor que dificulta la recuperación: “Cada vez es más difícil recuperar la ‘posición inicial’ porque no hay tregua”.
0