Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Los docentes catalanes salen a la calle y convocan una nueva huelga durante la visita del Papa y la Selectividad

La manifestación docente en Arc de Triomf, por la huelga convocada este viernes 5 de junio

Pau Rodríguez

Barcelona —
5 de junio de 2026 12:27 h

7

Los docentes se han movilizado este viernes en Catalunya para pedir mayor ambición al acuerdo firmado por el Govern de Salvador Illa y los sindicatos mayoritarios. El contundente rechazo que expresaron este jueves a las mejoras laborales pactadas durante las últimas negociaciones se ha trasladado a las calles de Barcelona en la enésima huelga del sector este curso.

Los sindicatos han confirmado además que convocan una nueva huelga el 9 de junio, coincidiendo con la llegada del Papa León XIV a Barcelona pero también con el arranque de la Selectividad. Esto ha provocado que el algunas universidades hayan empezado a moverse para garantizar todos los docentes supervisores de los exámenes (muchos de ellos son profesores de Secundaria que estarán llamados al paro). 

En la manifestación en la capital catalana, un detalle evidenciaba el revés que se han llevado los sindicatos tras la consulta a la plantilla. Por primera vez, no eran ellos los que encabezaban la marcha, convocada en Arc de Triomf. La pancarta que se leía al frente de la multitud era Ha ganado la dignidad educativa.

A escasas dos semanas de que finalice el curso escolar más conflictivo en décadas, el profesorado calibraba este viernes si su capacidad de movilización es tan grande como el rechazo al preacuerdo del Departamento de Educación con USTEC, Professors de Secundària, CCOO y UGT. El seguimiento del paro, teniendo en cuenta que casi un tercio son servicios mínimos, ha sido del 27,93% (algo por debajo de las últimas huelgas). 

La manifestación también ha perdido fuelle este viernes respecto a la anterior que llegó con más docentes la zona de Arc de Triomf y el Parc de la Ciutadella. La Guardia Urbana de Barcelona ha cifrado los asistentes en 12.000 y los organizadores, en 90.000. 

La huelga de este viernes estaba convocada por el sindicato mayoritario de la pública USTEC, que defendió el preacuerdo y respalda el resultado de la consulta al profesorado, y CGT e Intersindical, que ya se desmarcaron en su día del pacto. Los tres sindicatos son los que han convocado la huelga del próximo día 9. 

“El colectivo ha dicho que el acuerdo no era suficiente y lo aceptamos”, ha declarado Iolanda Segura, del sindicato USTEC, el mayoritario en la pública. La dirigente sindical ha reconocido que ahora les toca “recoser confianzas” con la plantilla e ir “cento a centro” para conocer mejor las prioridades del profesorado. “La plantilla no puede sostener la situación en las aulas y el constante menosprecio”, ha resumido. 

El no de los docentes al preacuerdo ha escalado una vez más un conflicto que se remonta a inicios de 2026, y que ha contado ya con tres oleadas de huelgas y dos pactos sindicales tumbados en votaciones abiertas. El último, que pese a todo el Govern asegura que mantendrá y que no renegociará, garantiza un incremento salarial progresivo de hasta 600 euros al mes en 2029 y 6.400 nuevas dotaciones para la escuela inclusiva en ese período, además de otras medidas.

Cómo se canaliza ahora una hipotética negociación, y si se hace ahora o durante el mes de julio o en septiembre, son las grandes incóngnitas. USTEC ha advertido que ya no se sentará a la mesa sectorial, donde se trabajaron los últimos pactos, y que las conversaciones deberán ser en un comité de huelga (donde participa con los convocantes CGT e Intersindical). 

“No era por el salario”

La manifestación de este viernes evocó nuevamente la frustración acumulada del cuerpo docente. “Lo que se ha demostrado es que no nos importa tanto el sueldo como que necesitamos recursos humanos”, advertían Leo y Alba, maestras en la escuela L’Oreneta de Badia del Vallès (Barcelona). “Nos pasamos el día resolviendo conflictos y no tenemos tiempo de dar clase”, se lamentaban. 

Ambas señalaban, como tantos otros compañeros suyos, al modelo de inclusión escolar que ha sumado a las aulas ordinarias alumnos con discapacidades que requieren de un apoyo que no está garantizado. “He llegado a entrar en clases donde las tutoras estaban llorando porque no tienen la capacidad de atenderlos a todos”, lamentaba Leo, que ejerce como psicopedagoga en este centro público. 

“Independientemente de lo que saliera en la votación, había que seguir adelante porque faltan muchas cosas”, expresaba Oriol, profesor del instituto Rocagrossa de Lloret de Mar. Junto a sus compañeras Olga, Mariona y Rebeca, lamentaban que el acuerdo no incluya una rebaja destacable de las ratios (queda en 20 en Primaria, 25 en Secundaria y 30 en Bachillerato). Con 6.400 docentes para la escuela inclusiva en cuatro años, apuntaban, corresponde a 1,8 por centro, algo que ven “insuficiente”.

Etiquetas
stats