El cirujano que denunció el cambio de prioridad de pacientes en Madrid se querella contra la consejera de Ayuso
El cirujano Luis Martos, que denunció que el Hospital Ramón y Cajal había rebajado la prioridad a 57 pacientes que esperaban para una operación, se querella contra la consejera de Sanidad del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, según ha adelantado El País. Tras la polémica, Fátima Matute aseguró que el doctor fue quien “manipuló” los expedientes para “trabajar menos y operar casos menos complejos”. Ahora, el doctor Martos anuncia acciones legales contra el “hostigamiento” que ha vivido.
Este mismo jueves se concentran en las puertas del hospital público decenas de personas para apoyar al médico, ha sido ahí donde el cirujano ha anunciado la querella contra la consejera Matute después del señalamiento de los últimos días. “He sido víctima de una serie de acusaciones que espero que la Justicia la resuelva de la misma manera que ha resuelto todo hasta ahora, dándome la razón a mí”, ha asegurado el doctor a las puertas del Hospital.
Sobre las declaraciones de Matute y la presidenta autonómica, que aseguraron que había sido él mismo quien había cambiado la prioridad, el doctor Martos ha dicho que es algo “intolerable”. Sobre las palabras de Ayuso en la Asamblea, el doctor ha admitido que no tomará acciones legales porque le protege la inmunidad parlamentaria, pero que en su cuenta de redes sociales ha difundido bulos: “Vamos a empezar con la que claramente se expuso de una manera un poco inconsciente”. “Este no es un problema político, es un problema de responsabilidad ciudadana”, ha añadido el doctor, que va a llevar a cabo esta denuncia a través del sindicato Amyts.
El cambio de la gravedad
La semana pasada, el cirujano denunció a través de una investigación publicada en El País, que el hospital público había modificado la gravedad de 57 pacientes que estaban en espera para una cirugía. Según indicó, el objetivo era mejorar los datos de la lista de espera.
Dos responsables del centro habían dado la orden de rebajar la prioridad de los pacientes a espaldas de los doctores que los habían valorado. Los pacientes pasaron de una cateogría de prioridad “preferente” en la lista a otra considerada como “normal”, con plazos de espera mucho mayores. La modificación fue descubierta por una doctora en marzo del año pasado tras comprobar que la prioridad de una niña había pasado de urgente a normal sin su consentimiento y sin avisar a la familia. Luis Martos denunció de forma interna las alteraciones, pero no consiguió una respuesta.
Durante la rueda de prensa que la consejera de Sanidad dio después del escándalo, Matute deslizó que “a lo mejor” la otra doctora tenía “cierta relación con ese profesional”, al que llegó a acusar de pinchar y rajar las ruedas del jefe de servicio.