La Guardia Civil ha abierto oficinas en las comandancias de Córdoba, Huelva, Málaga, Madrid y Sevilla para que los familiares directos del accidente ferroviario en Adamuz acudan a denunciar y aportar muestras de ADN que sirvan para cotejar con las personas fallecidas y proceder a su identificación.
En la capital de España, el instituto armado llama a los familiares a que acudan al acuartelamiento situado en la calle Batalla del Salado, 31, en el distrito de Arganzuela. Allí pueden tramitar la denuncia y facilitar material genético para el de ADN, que pueda ayudar a la identificación de las víctimas mortales del siniestro.
En esta oficina se informa a los afectados de los avances en la localización y estado de sus familiares. La Guardia Civil recuerda que cualquier dato puede ser importante para la identificación, por lo que recomienda que aporten documentación como DNI, pasaporte o NIE, así como fotografías recientes o sobre rasgos físicos característicos como tatuajes o cicatrices.
Entre las personas residentes en Madrid a las que se busca localizar se encuentra una vecina de Alpedrete, Eugenia, muy conocida en la localidad por regentar allí un supermercado. Viajaba en el vagón número 8 del Iryo que volvía a Madrid procedente de Málaga, informa la publicación Aquí en la Sierra.
La Guardia Civil ha movilizado a más de 220 efectivos para atender a los afectados por el accidente de los dos trenes de alta velocidad siniestrados en Adamuz, entre ellos el Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística con expertos en huellas y ADN, que se han desplazado a la zona cero. Este Equipo Central de Inspecciones Oculares de la Guardia Civil es el encargado de tomar muestras y evidencias, además de inspeccionar la zona para investigar el accidente ferroviario, según han precisado fuentes de la Guardia Civil.