Una fiesta para protestar: movilización vecinal y lúdica en Arganzuela contra la privatización del Tierno Galván
Arganzuela se mueve para reivindicar, desde lo festivo, el fin de los “macroeventos” privados que provocan clausuras temporales en uno de sus grandes pulmones verdes: el parque Enrique Tierno Galvan. Una decena de entidades se han unido a la asamblea de Más Madrid en el distrito para impulsar una jornada vecinal que clama por el disfrute público del espacio.
Después de varias protestas, esta vez expondrán su reclamación haciendo precisamente aquello que no quieren ver afectado por iniciativas empresariales. Así, desde la organización de la cita Somos el parque invitan a disfrutar del entorno el próximo sábado 11 de abril, desde las 11.00 y hasta pasadas las 14.00.
Lo harán con diversas actividades “a una escala sostenible y huyendo de los macroeventos”. Acciones más modestas que ya se celebran en el parque por iniciativas individuales o vecinales y que podrían generalizarse “si el Ayuntamiento llevara a cabo una gestión diferente, apoyando el uso por las vecinas en vez de contribuir a la eventización y gentrificación de nuestros parques y barrios”, explican en una nota de prensa remitida a Somos Arganzuela.
La oferta lúdica es de lo más variada: salsódromo, entrenamientos deportivos, plantación de semillas, un taller de sellos, una estación de pluriactividades teatralizadas para familias y hasta un espacio de reparación de electrodomésticos. Todo ello seguido un pícnic en el que intercambiar experiencias e ideas sobre el Tierno Galván, característico entorno sede del Planetario de Madrid o de un imponente anfiteatro.
Además de Más Madrid, el proyecto Somos el parque ha sido respaldado por agrupaciones como La Parcería, Huerto Vergel Esperanza, Running Park Madrid, la librería La Mandolina, Teatro Residui o Repair Café. “En Arganzuela vemos cada vez más el Tierno Galván, y en especial la zona del anfiteatro, cerrado al vecindario por uno u otro evento privado que nos impide disfrutar de un bien público que nos es tan querido: pasear al perro, hacer ejercicio, disfrutar de la naturaleza, caminar o hacer una actividad colectiva como celebrar un pícnic, entregar nuestros cuerpos al baile o hacer zumba”, lamentan todas ellas.
Proponen como alternativa “una jornada para reivindicar el uso y disfrute del espacio público, para que el Parque sea de acceso abierto y gratuito”. Un día “para decir NO a los grandes eventos privados que Almeida permite en este parque, y que provocan el deterioro de este entorno natural”. Por ello, llaman a “descubrir el parque que queremos los vecinos y vecinas de Arganzuela”.
Una de estas actividades, la zumba, protagonizó una sonora polémica en el verano de 2023. Cuando los conciertos y otros macroeventos privados ya habían llegado al anfiteatro, la Policía Municipal impidió a un grupo de personas completar una clase alegando que los altavoces molestaban a los vecinos. “En esta misma localización se han organizado conciertos de rock por los que seguramente han pagado una millonada”, recordó uno de los afectados en conversación con este medio.
El inminente regreso de los festivales privados
Los vecinos pudieron celebrar hace meses una victoria, gracias a que Naturaleza Encendida anunció su intención de abandonar Madrid y dejar de ocupar con ello el anfiteatro con un espectáculo lumínico. Pero es solo un triunfo parcial, ya que en junio regresa la temporada de festivales de música con la primera edición del certamen La Carbonería de Galván. Del 24 de junio al 8 de julio, el recinto contará además con una propuesta gastronómica pensada para acompañar la experiencia musical, permitiendo que el público pueda “recorrer el espacio, disfrutar del entorno y vivir la noche a su ritmo”, con el objetivo de consolidarse como una de las citas culturales del verano madrileño. Las entradas, que ya se encuentran a la venta, tienen un precio que ronda los 45 euros de media.
Todo ello en un contexto de hostilidad entre los vecinos del barrio de Delicias y el Ayuntamiento que lidera José Luis Martínez-Almeida. “Es la primera noticia que tenemos de festivales previstos para este verano”, aseguraba Manuel Díaz, presidente de la Asociación Delicias para Tod@s, en conversación con este diario. Hasta ese momento solo sospechaban que los habría, pero todavía guardaban la esperanza de que este 2026 no volvieran.
El aterrizaje de un nuevo festival no gustó entre los vecinos, que actualmente tienen un procedimiento judicial abierto con el Consistorio. “Todavía no tenemos sentencia, pero es cierto que, aunque no hay una resolución definitiva, el caso del Espacio Delicias y el escrito del Defensor del Pueblo nos son en parte favorables en relación con el recurso sobre el uso del Tierno Galván”, señalaba el presidente de la asociación vecinal a preguntas de este medio. Batallas en la calle y los tribunales que ahora conjugan con la vindicación festiva de un lugar que reclaman como abierto y comunitario.