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El mecanismo de la corrupción contado por Aldama: “Dar 10.000 euros al mes por conseguir contratos públicos es irrisorio”

elDiario.es

5 de abril de 2026 21:32 h

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Los tres protagonistas del caso mascarillas, el exministro socialista José Luis Ábalos, su entonces asesor Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama, tendrán que declarar el 28 de abril ante el Supremo como acusados por el cobro de comisiones de contratos millonarios de material sanitario durante lo peor de la pandemia. Anticorrupción pide para Aldama siete años de cárcel, una pena sensiblemente inferior a la que solicita para Ábalos —24 años— y Koldo García —19— por la colaboración que ha prestado el empresario corruptor. Durante la fase de instrucción, Aldama relató ante el juez cómo funcionaba presuntamente el mecanismo de la corrupción: 10.000 euros al mes en efectivo para Koldo García con la promesa de un “beneficio futuro” en forma de adjudicaciones.

“Lo voy a explicar muy fácil, para que lo entienda. Yo soy empresario (...) Al final, dar 10.000 euros mensuales a una persona que te está diciendo que te va a conseguir contratos públicos es irrisorio cuando hablamos de millones de euros en contratos públicos. Quiero decir, era como una especie de buena fe por mi parte entregar eso para un beneficio futuro”, declaró. Luego ahondó en la explicación: “Como cualquier empresario de este país, cuando tú inicias una empresa o inicias una sociedad, puede ir bien o mal. Era mi riesgo. Yo me estaba arriesgando a un negocio empresarial”.

Aldama aseguró entonces que ese pago no desembocaba de forma directa en ninguna contraprestación instantánea, pero el riesgo merecía la pena teniendo en cuenta a quién entregaba esas cantidades. “No me lo estaba pidiendo cualquiera, me lo estaba pidiendo el asesor del ministro de Transportes”, recordó. Aunque al principio fuese Koldo García el que recibía esos 10.000 euros mensuales, “hubo momentos en los que al señor Ábalos, tanto en su domicilio de El Viso, que es la casa que le pone el Ministerio de Transportes, y en el despacho del Ministerio, se le entregó dinero”, según el relato del empresario. La expareja de Koldo García lo negó ante el juez y argumentó que el dinero en efectivo que manejaban procedía del PSOE, que le reintegraba en metálico gastos previamente realizados contra facturas.

Posteriormente, la defensa de Aldama reconoció por escrito —y pidió una rebaja de su condena por colaborar— estos pagos mensuales, que habría hecho entre octubre de 2019 y julio de 2022. También asumió retribuciones en especie al exministro como el alquiler de una vivienda en Plaza de España para la pareja de Ábalos.

Anticorrupción admitió en la querella que dio origen al caso que no hubo amaño en los contratos de mascarillas que adjudicaron entes dependientes del Ministerio de Transportes. Durante la pandemia se autorizó de forma extraordinaria la contratación de productos sanitarios mediante un procedimiento de emergencia sin que hiciera falta acreditar experiencia en el sector y sin límite de precios. Sin embargo, el de Ábalos, García y Aldama es el primer gran caso conocido donde hay indicios de que una parte del pelotazo acabó en manos de responsables de la Administración que licitó el contrato.

Aquí puedes ver completo el documental especial de elDiario.es sobre el caso mascarillas:

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