Aldama admite los delitos del caso mascarillas y pide una rebaja de condena por su “colaboración proactiva”
El empresario y corruptor confeso Víctor de Aldama ha presentado su escrito de defensa ante el juicio que celebrará el Tribunal Supremo por el soborno al que fuera ministro de Transportes José Luis Ábalos y al asesor de este Koldo García. En el escrito, Aldama se alinea con las conclusiones provisionales de la Fiscalía Anticorrupción y la acusación popular, que lidera el Partido Popular, y reitera su confesión de que pagó mordidas a cambio de contratos públicos y decisiones favorables de la Administración a sus intereses.
El juicio por el caso mascarillas se celebrará en los próximos meses. Anticorrupción pide para Aldama siete años de cárcel, una pena sensiblemente inferior a la que solicita para Ábalos (24 años) y Koldo García (19) por la colaboración que ha prestado el empresario corruptor. En la línea de sus declaraciones ante el juez Leopoldo Puente, la representación legal de Aldama pone por escrito ahora que los contratos por material sanitario en plena pandemia con empresas públicas vinculadas a Transportes le reportaron 6,6 millones de euros en beneficios y que de estos destinó 2 millones al ministro Ábalos y 500.000 a su asesor.
Aldama también admite que entregó 10.000 euros mensuales entre octubre de 2029 y julio de 2022 en efectivo a García para que los repartira con Ábalos, con el objetivo de seguir beneficiándose de las adjuciaciones del Ministerio. En dos ocasiones, dice, los pagos de 10.000 euros se realizaron en la República Dominicana.
Víctor de Aldama se reconoce culpable de un delito de organización criminal, cohecho pasivo y aprovechamiento de información privilegiada. También expone la circunstancia atenuante de confesión muy cualificada. El abogado del corruptor expresa que su cliente “inició un comportamiento de colaboración proactiva con la justicia, en fecha temprana, lo que ha permitido impulsar y ampliar la investigación”. Por este motivo pide que se rebaje la pena que pide Anticorrupción “en un grado adicional”.
El escrito del abogado de Aldama reproduce en gran parte el de la Fiscalía Anticorrupción. Esta conjunción con la acusación motivó que la defensa de Koldo García le calificase de “acusador acusado” en su escrito de defensa.
Asimismo, Aldama asume pagos en especie al ex ministro Ábalos, tales como el alquiler de una vivienda en Plaza de España para la pareja de Ábalos, acumulando pagos por 82.298,40 euros. También facilitó un contrato de opción de compra en Paseo de la Castellana 164 que realmente encubría una garantía de cobro de comisiones. Del mismo modo confirma que el alquiler del chalet “Villa Parra” (8.000 euros) fue pagado con fondos que él proporcionaba a la trama.
Sobre el chalet en La Alcaidesa dice que fue adquirido por una sociedad vinculada al empresario Claudio Rivas como pago por las gestiones de la trama para obtener una licencia de hidrocarburos para Villafuel. Respecto al rescate de Air Europa, Aldama afirma que la intervención de Ábalos fue relevante para la aprobación de la ayuda de 475 millones de euros, utilizando notas de prensa ministeriales para “tranquilizar a los acreedores” de la aerolínea.
Asimismo, Koldo García habría mediado con el jefe de gabinete de la ministra de Hacienda para intentar aplazar una deuda de la empresa Pilot Real Estate, llegando Aldama a entregar 25.000 euros en un sobre para dicho cargo, circunstancia esta negada por el jefe de gabinete de Montero.
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