El empresario mexicano procesado por el fraude de la pareja de Ayuso: “No soy un cooperador necesario”
El empresario mexciano Maximiliano Niederer, quien se sentará en el banquillo junto a Alberto González Amador, acusado de colaborar con él en el fraude fiscal, niega los hechos y solicita su libre absolución. En el escrito de defensa presentado por su abogado, al que ha tenido acceso elDiario.es, se afirma: “No existe prueba ojbetiva, directa y matrial que demuestre que mi mandante es responsable como cooperador necesario de los hechos que se le imputan”.
Niederer habría participado en la elaboración de las dos facturas de importe más elevado por trabajos presuntamente no realizados y con las que González Amador pretendía no pagar a Hacienda lo que realmente le correspondía. Una de esas facturas ascendía a 922.000 euros, por un negocio en Costa de Marfil, y otra de 670.000, por un acuerdo comercial en México. La Agencia Tributaria considera que esos trabajos nunca llegaron a realizarse.
“En el acto de juicio oral demostraremos que [Niederer] no es penalmente responsable directo o indirecto en la comisión de ningún ilícito penal”, añade el abogado. La Fiscalía y la Abogacía del Estado piden un año de cárcel para Niederer.
González Amador presentó, en total, 15 facturas por un valor cercano a los 1,7 millones de euros por unos servicios inexistentes. Muchas de ellas fueron presentadas con la ayuda de tres vecinos de Arahal (Sevilla) que también se sentarán en el banquillo. Las empresas de González Amador pasaron de tener una cifra de negocio de 357.000 euros en 2019 a uno de 2,3 millones en 2020. El dinero que pagó por el Impuesto de Sociedades a través de su empresa Maxwell Cremona, sin embargo, no solo no subió sino que disminuyó: de una cuota tributaria de 6.800 euros en 2019 a una de 2.800 euros en 2020, a pesar de que su cifra de negocio se había multiplicado por seis.
La fórmula que usó fue presentar facturas falsas y hacer creer a Hacienda que sus empresas habían tenido muchos más gastos que permitían rebajar el Impuesto de Sociedades. La factura más voluminosa, de 922.000 euros, fue emitida por una sociedad de Costa de Marfil llamada Gayani en junio de 2021. País en el que la pareja de Isabel Díaz Ayuso había intentado vender vacunas contra el coronavirus sin que el acuerdo con el Ministerio de ese país fructificase. La segunda factura, de 630.000 euros, fue emitida por MKE Manufacturing. En estas dos facturas participó presuntamente Niederer.
1