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Quién era 'El Mencho', el capo mexicano de perfil bajo y violencia extrema

Composición fotográfica con imágenes en redes de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho'.

elDiario.es / EFE

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Nacido en 1966 en una comunidad rural en Aguililla, en el estado de Michoacán, Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, se adentró en el negocio del narcotráfico desde su juventud, desde el menudeo —por el que fue encarcelado en EEUU— hasta liderar una de las organizaciones criminales más violentas de México, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Tras varias deportaciones de EEUU y un período en prisión, regresó a México en los años 90. Allí se integró en estructuras del narcotráfico vinculadas al Cártel del Milenio, y tras la fragmentación de ese grupo criminal, encabezó la consolidación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a inicios de la década de 2010.

La trayectoria de Oseguera incluye una serie de calculadas alianzas y traiciones que le permitieron ir ascendiendo en el escalafón del hampa, haciendo uso de una violencia cada vez más descarnada. Por ejemplo, el asesinato, con la aquiescencia del Cártel de Sinaloa, de miembros del cártel de Los Zetas, una organización rival.

Bajo su liderazgo, el CJNG se expandió rápidamente hasta tener presencia en buena parte del territorio mexicano y consolidar rutas internacionales para el tráfico de metanfetaminas y fentanilo hacia EEUU.

Con él al frente, la organización fue acusada de cometer masacres, emboscadas a autoridades y bloqueos coordinados en distintas entidades del país, y se caracterizó por su rápida expansión territorial, su capacidad financiera y el uso de la violencia extrema contra grupos rivales y fuerzas de seguridad.

El especialista en seguridad Eduardo Guerrero afirmó en 2021, según recoge The Guardian, que las autoridades al norte y al sur de la frontera estadounidense consideraban al grupo una amenaza para la seguridad nacional. “Disponen de enormes cantidades de dinero, armas de última generación, grupos paramilitares de estilo militar y vehículos... Y representan un reto muy grave para el Gobierno [mexicano], sobre todo en ciudades pequeñas y medianas, donde un destacamento de 50 operativos del cártel puede derrotar fácilmente a cualquier fuerza policial local”, analizaba.

Entre los episodios de mayor impacto atribuidos a El Mencho destaca el atentado, en junio de 2020, contra el entonces secretario de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México (hoy Secretario de Seguridad de México), Omar García Harfuch, cuando un comando armado emboscó su vehículo en una de las principales avenidas de la Ciudad de México, dejando varios muertos y heridos.

También se le atribuyen diversos ataques contra fuerzas federales y estatales en Jalisco y Michoacán, incluido el derribo de un helicóptero militar en 2015, así como bloqueos masivos en distintos estados como respuesta a operativos de seguridad.

El grupo criminal además ha sido vinculado con múltiples masacres y con centros de operación clandestinos, incluido el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, hallado en marzo de 2025, así como propiedades aseguradas en el occidente del país señaladas como presuntos centros de adiestramiento.

Para el gobierno de Estados Unidos, Oseguera Cervantes era uno de los narcotraficantes más buscados del mundo. El Departamento de Estado de EEUU ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, mientras que el Departamento del Tesoro lo incluyó en su lista de capos sancionados por tráfico internacional de drogas.

El cerco de las fuerzas de seguridad venía estrechándose ya sobre la familia de Oseguera Cervantes. Su hijo Rubén, conocido como El Menchito y considerado el número dos de la organización, fue condenado en EEUU en 2024 por conspiración para el tráfico de metanfetaminas y el uso de un arma de fuego.

La caída de El Mencho representa uno de los golpes más relevantes contra el narcotráfico en los últimos años en México, comparable en dimensión a la captura de Joaquín El Chapo Guzmán en 2016.

Con su muerte, el CJNG pierde a su máxima cabeza y comienza una nueva etapa, en medio de dudas sobre cómo se reorganizará y qué efectos tendrá en el crimen organizado en México.

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