Decenas de colectivos llaman a una manifestación masiva en Madrid el 24 de mayo contra el negocio de la vivienda

El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha anunciado este miércoles en rueda de prensa una llamada a la “desobediencia inquilina” que comenzará con la movilización del domingo 24 de mayo bajo el lema La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios.

Una rueda de prensa en la que Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, ha estado acompañada de Damian Rodríguez (COESPE) y Elisa Montero (Confederación de Sindicatos de Inquilinas). Esta manifestación tiene un carácter de urgencia, exponen, dada la “actual crisis de la vivienda en el Estado” y tendrá un recorrido desde las 12.00 en Atocha y hasta el Metro Sevilla, donde finalizará.

Se trata de una protesta apoyada masivamente por otros colectivos de vivienda de la Comunidad de Madrid, así como otras entidades como Sindicatos como CGT, colectivos como Bomberxs contra los Desahucios, colectivos antirracistas, ecologistas y feministas.

El alquiler ha subido en Madrid “más de un 50% en los últimos cinco años, con un coste medio en toda la Comunidad de más de 1.500 euros al mes”, lamentan los convocantes. “Se dedica más del 70% de los salarios al pago del alquiler, es decir, que 3 de cada 4 días trabajados son para los caseros. Mientras tanto, los gobiernos siguen sin responder con firmeza a esta situación, permitiendo que la especulación campe a sus anchas. Se necesita bajar los precios de los alquileres, contratos indefinidos que den estabilidad a quien habita las viviendas, acabar con el fraude de alquileres de habitaciones y temporada, recuperar las viviendas de los fondos buitre y crear un parque de vivienda público que no acabe en manos privadas”.

“La derecha y la ultraderecha intentan desestabilizar a la población que sufre por los precios de la vivienda, señalando a la población migrante, a la ocupación o a las pensionistas como culpables para provocar enfrentamientos entre las últimas y las penúltimas. También se busca confrontar a inquilinos y propietarios, cuando la gran mayoría de los propietarios de vivienda también están cansados de las consecuencias del rentismo, al ver como sus barrios son transformados en parques turísticos y a sus familiares, vecinos y amigos les cuesta la vida alquilar una vivienda”, añaden desde el Sindicato de Inquilinas.

“Utilizar el racismo y los discursos de odio no tapa su negocio. Esta crisis ha sido provocada y sigue siendo sostenida por rentistas, inmobiliarias, fondos, bancos, empresas de alarmas y grandes conglomerados inmobiliarios, así como por los gobiernos y las instituciones públicas que han posibilitado este modelo con sus políticas, interviniendo el mercado a favor de la especulación”, precisan. Por ello, desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid señalan que “la solución pasa por la organización sindical y vecinal, y pasar a una fase de desobediencia hasta acabar con el negocio de la vivienda”.

Movilizaciones por todo el país

La ofensiva inquilina se articula a través de un cronograma extenso para asegurar una presencia sostenida en las calles. Las protestas se iniciarán en Guadalajara el 23 de mayo. El día siguiente, 24 de mayo, será una fecha clave con convocatorias simultáneas en Madrid, Teruel, Zaragoza y Badajoz. El mes cerrará con protestas en Burgos, Logroño y Murcia el día 30 y en Valladolid el día 31.

Al inicio de junio, el día 5, la cita será en Vigo. El 6 de junio se convertirá en la jornada de mayor intensidad, con convocatorias en Catalunya, València, Alicante, Xixón, A Coruña, Ourense, Segovia, Cantabria, Ávila y Santiago de Compostela. La campaña de movilizaciones concluirá en Salamanca (21 de junio), en Málaga y Cádiz (27 de junio) y Gran Canaria (28 de junio).