Maricarmen, desde el hospital: “Lo que quiero es que este problema con los fondos buitre se elimine de una vez”
Dos días después de ser desahuciada de su piso de toda la vida, Maricarmen ha aparecido por primera en un vídeo desde el hospital. El Sindicato de Inquilinas de Madrid, que ha apoyado a la vecina de 87 años durante cuatro intentos de desahucio en el último año, ha difundido en sus redes sociales un alegato de la mujer que ya se ha convertido en símbolo de la crisis por la vivienda en España.
“No he logrado defender mi casa. Pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya”, comienza así la anciana, que aún desconoce cuál será su futuro una vez abandone el clínico madrileño: “Mi casa ha sido mi vida y ahora tengo que dejarla atrás. Pero eso no significa que no vaya a seguir peleando”.
En el domicilio de la calle Alcalde Sainz de Baranda, que fue adquirido por el fondo Urbagestión y del que salió después de ocho años negociando subidas del alquiler, alegaciones en los tribunales y un intento imposible de compra, Maricarmen vivió 70 años de su vida. Allí vio vivir y morir a sus padres, aunque a ella finalmente la sacaron en ambulancia y rebosante de estrés. Sin embargo, y después de un leve reposo, ha querido compartir unas primeras reflexiones.
“Quiero dar las gracias a todas las personas, a todos los niños que han venido a mí desahucio; también a los amigos que he tenido y no me han dejado ni un solo momento sola”, arrancaba con una voz aún temblorosa, pero más entera. En las horas previas al desalojo (y también durante), dentro y fuera de su casa hubo una amplia resistencia que hizo frente al despliegue de agentes pese a no lograr su cometido.
Os quiero a todos mucho. Yo soy su familia, y ellos son la mía
Ahora, la vecina agradece este apoyo a las personas anónimas que la apoyaron pero también a algunas con nombre y apellido: entre ellas, el Sindicato de Inquilinas de Madrid o su abogada durante el pleito, Beatriz Duro. “Os quiero a todos mucho. Yo soy su familia y ellos son la mía”, confiesa mientras aún digiere los últimos días y el papel simbólico que ha adoptado su caso, derivando en un estallido de indignación social e incluso propuestas entre los aliados del Gobierno para “expropiar” la casa y ofrecerla, de nuevo, a través de la empresa pública Casa 47.
De momento, todo está por ver y los próximos días serán clave hasta el siguiente Consejo de Ministros, que tendrá lugar el martes y en el que previsiblemente se abordará entre los puntos centrales. Especialmente, dada la expectación o el debate generados. “Lo que quiero es que este problema con los fondos buitre se elimine de una vez”, ha deseado, visiblemente emocionada y vestida en camisón desde la camilla del Gregorio Marañón, donde llegó en ambulancia minutos después de ser expulsada en un amplio despliegue policial.
Esa misma tarde, con Maricarmen ya ingresada (recientemente ha pasado a planta y allí sigue pendiente de unas últimas pruebas médicas), otra manifestación multitudinaria recibió a unas 10.000 personas frente al ático comprado por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, y que tanta polémica ha desatado en torno a la presidenta madrileña.