El tramo de Bravo Murillo con 100 accidentes y tres muertos: Más Madrid denuncia la inacción municipal

Recientemente, el grupo municipal Más Madrid en Tetuán publicaba en redes sociales un vídeo que ponía de manifiesto el elevado número de atropellos que tienen lugar en la calle Bravo Murillo al paso por dicho distrito. Las imágenes, que denuncian especialmente la alta concentración de accidentes de tráfico en el tramo de Estrecho, muestran de forma muy clara una señal de tráfico de girar a la izquierda con poca visibilidad, colocada a gran altura y tapada por el follaje desde la perspectiva de los conductores.

Más Madrid señala el punto y lo pone en contexto con datos. Entre el número 192 de Bravo Murillo y el cruce de la vía con las calles Fulgencio de Miguel y Manuel Luna se han producido los últimos nueve años 58 accidentes, que han afectado a 159 peatones. Los datos relativos al tramo, de solo 35 metros de longitud, hablan por sí mismos, pero si alejamos ligeramente el zoom y lo llevamos hasta la cercana calle de La Coruña (de 35 a 100 metros) hablamos ya de 98 accidentes, 266 personas afectadas y tres muertes.

 Según explican, el punto aparece marcado en las memorias de siniestralidad de la Policía Municipal de los años 2021, 2022 y 2023. Increíblemente, resaltan, desaparece de la publicada en 2024 pese a que no se han tomado medidas para pacificar el tráfico en este punto.

Los datos que se desgranan en la publicación provienen del propio Ayuntamiento de Madrid y son elocuentes también para el resto del tramo tetuanero de Bravo Murillo. En los últimos 9 años y 9 meses se han producido 1.323 accidentes, con un total de 3.446 personas afectadas, de las cuales 1.373 resultaron heridas (58 de ellas graves). Más de 110 accidentes al año según los atestados municipales.

Como fruto de estos accidentes, son ya cuatro las personas que han perdido la vida en estos años, tres de ellas en el tramo de Estrecho. El pasado 25 de noviembre fue el último accidente mortal: una mujer mayor moría atropellada mientras cruzaba la calle de Bravo Murillo en esta zona.

Como en otras ocasiones, la publicación en redes sociales es el eco de una de las intervenciones llevadas al último pleno de distrito, que se celebró el pasado 5 de diciembre. En este caso, el grupo cerraba el curso político con una pregunta a la concejal-presidente sobre la pacificación del tráfico y la creación de carril bici en el eje.

Además, el Consejo de Proximidad del Distrito de Tetuán llevó a la misma sesión una proposición relativa a la instalación de dispositivos de control de la velocidad de los vehículos en Bravo Murillo, desde la glorieta de Cuatro Caminos a la plaza de Castilla, dejando patente que el tráfico de Bravo Murillo es una de las mayores preocupaciones de los vecinos de Tetuán.

Esther Gómez Morante, concejal de Más Madrid asignada al distrito de Tetuán (y miembro de la Comisión Permanente Ordinaria de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad) explica de esta manera el problema que supone la actual configuración de la calle Bravo Murillo para los vecinos:

“Bravo Murillo contiene una autopista que atraviesa Tetuán cuyas nefastas consecuencias pagan sus vecinos: contaminación medioambiental y acústica, altísima siniestralidad vial y una calle hostil para los peatones y desaprovechada para los comercios locales. Pero el Ayuntamiento de Madrid no presenta ninguna solución, al contrario, su única inversión este año ha sido para asfaltar la calzada”.

Gómez Morante recuerda que la peatonalización parcial de la calle de Bravo Murillo, eliminando dos carriles en dirección sur, fue una de las apuestas de su grupo en la pasada legislatura, con un proyecto que se conoció como Bravo Murillo Amable.

“Fue rechazado con excusas vacías por el equipo de Almeida, que hoy desoye hasta los informes encargados por el propio Ayuntamiento, donde se exige ese mismo objetivo como prioritario y urgente. Tetuán no puede pagar la sordera de Almeida en un asunto tan crítico y vital para sus vecinos. Se acabó el tiempo de las excusas”.

En realidad, el tráfico –rodado y peatonal– del gran eje del distrito ha sido durante las últimas legislaturas el gran tema de los plenos de distrito. En noviembre de 2024, el propio Ayuntamiento del PP presentó a los agentes sociales, muy activos en la lucha por la pacificación de la calle, un estudio propio. Haciendo caso a sus conclusiones, la Junta de Tetuán pediría a Urbanismo y Movilidad eliminar un carril para el tráfico rodado en sentido norte (de Cuatro Caminos a Plaza de Castilla), así como ampliar las aceras. Una reforma que muchos acogieron con tibieza por la falta de ambición de la que, en todo caso, aún no se sabe nada.

Queda también pendiente la ejecución de una propuesta aprobada en la junta hace más de un año. Entonces, el Consejo de proximidad del distrito de Tetuán–su órgano de participación ciudadana– llevó con aparente éxito la idea de peatonalizar la calle los domingos de 9 a 20 h. La acción no e ha llevado a cabo de momento, al contrario que la peatonalización temporal, similar a la propuesta, de Bravo Murillo en un tramo del vecino distrito de Chamberí

El tráfico en Bravo Murillo es el gran asunto de la política municipal en Tetuán. La calle, que parte en dos el distrito, lo hace con una barrera acústica y de chapa a la que muchos vecinos reclaman desde hace años perder de vista para mejorar su calidad de vida.