La marca francesa Citroën dio en el blanco en 2017 al lanzar el C3 Aircross, del que ha vendido en Europa más de 340.000 unidades desde entonces. Aunque cuatro años más tarde la lista de competidores asciende a 28 integrantes, las mejoras en diseño, confort y posibilidades de personalización permiten augurar al nuevo modelo un futuro igual de favorable en este segmento tan disputado.
Después de conducirlo por carreteras aragonesas, y de comprobar que mantiene intactas las condiciones que ya distinguían a su antecesor, nos queda aún más claro que el pequeño SUV francés brilla también por otra característica fundamental: que puede cumplir como coche grande -y único- para un buen número de familias a pesar de medir solo 4,16 metros de largo.
¿Cómo es esto posible? Evidentemente, gracias en primer lugar a que el coche compensa longitud con altura (casi 1,64 metros), pero además por una lograda distribución del espacio interior y por soluciones como el asiento trasero con desplazamiento longitudinal de 15 centímetros, de serie en los dos acabados más completos.
El maletero es grande de por sí para un vehículo de estas dimensiones, con 410 litros de volumen, y alcanza los 520 litros con la banqueta posterior adelantada al máximo (y los 1.289 si decidimos abatir directamente el asiento). Éste puede reclinarse, en cinco posiciones, y dividirse en dos partes independientes, y el delantero derecho, abatirse para habilitar una longitud libre de 2,40 metros donde transportar objetos muy largos.
Estudios internos de Citroën aseguran que el 68% de los propietarios del C3 Aircross lo utilizan a diario para acudir al trabajo y el 81%, solo una vez al año para ir de vacaciones, pero a la vista de su capacidad de carga y de la relativa amplitud en las plazas traseras, el coche es igualmente capaz para uno y otro uso.
El restyling que acaba de recibir refuerza el atractivo del frontal y añade luces de led de serie a las ópticas delanteras. Los colores exteriores entre los que elegir son siete, de ellos tres nuevos, a los que se añaden dos de techo (blanco o negro) y cuatro packs color (blanco polar, negro, naranja y azul) en combinación con tres decoraciones para las ventanillas traseras de custodia, todo lo cual da como resultado 70 combinaciones posibles para el cliente. También se puede escoger entre tres nuevos diseños de llanta, de 16 o 17 pulgadas, dos de ellas negras.
Después de debutar en el C5 Aircross y de incorporarse en el madrileño C4, recalan en el benjamín de la familia SUV los Asientos Advanded Comfort, dotados de napa de alta densidad y espuma de 15 mm de espesor y que se conjugan a su vez con tres ambientes interiores: Urban Blue, Metropolitan Graphite y Hype Grey.
Más argumentos del C3 Aircross para seguir en la brecha son la nueva pantalla central de 9 pulgadas, que remplaza a la de 7 pulgadas del modelo anterior, la carga inalámbrica para smartphone, el head-up display en color y el Grip Control, un dispositivo electrónico de control de tracción que garantiza la adherencia del vehículo sobre distintos tipos de firme y que se combina en este caso con un sistema de control de descenso.
El equipamiento de seguridad comprende ayudas a la conducción como la alerta de cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales de velocidad, cámara de visión trasera, frenada de emergencia, asistente de atención del conductor y monitor de vehículos en el ángulo muerto, entre otros sistemas.
Gama de motores y acabados
Bajo el capó encontramos cuatro motores de combustión que ofrecen un correcto equilibrio entre prestaciones y bajo rango de consumo y emisiones. En gasolina, las opciones son un propulsor PureTech de 110 caballos asociado a una transmisión manual de seis velocidades y otro PureTech de 130 caballos con cambio automático de seis marchas EAT6. En diésel, un BlueHDi de 110 CV con cambio manual de seis velocidades y un BlueHDi de 120 CV con caja EAT6.
Hemos conducido varias de estas versiones por carreteras de las provincias de Zaragoza y Huesca, donde el C3 Aircross se ha mostrado como un modelo ágil y eminentemente cómodo, como todos los de Citroën. En vías muy bacheadas puede resultar demasiado blando de suspensiones, lo que transmite cierta sensación de descontrol de la carrocería, pero sobre firme en buen estado se viaja con confort y seguridad.
La gama del nuevo modelo consta de cuatro niveles de acabado: Live Pack, Feel, Feel Pack y Shine, a lo que se añaden las denominadas C-Series. Los precios parten de los 16.290 euros de un Live Pack con motor de gasolina de 110 CV y cambio manual y llegan a los 24.770 euros para un Shine equipado con motor diésel de 120 CV y transmisión EAT6. El primero sale por 125 euros mensuales si se recurre a la financiera de la marca.