Lexus explora los confines del confort en el nuevo TZ

Lexus ha sorprendido, no a propios pero sí a extraños, anunciando el lanzamiento un modelo completamente inédito que supondrá el cénit de su gama SUV. El nuevo vehículo, denominado TZ, será un enorme crossover 100% eléctrico de 5,1 metros y seis plazas, distribuidas en tres filas, que en España será una realidad en noviembre o diciembre de este año.

Aunque un modelo de semejantes proporciones tiene en el punto de mira sobre todo el mercado estadounidense, la marca premium japonesa estima que en nuestro país hay cabida para modelos como este que cubren la parte alta del segmento E. Sus previsiones apuntan a unas entregas de 300 unidades anuales, ya en 2027, con lo cual podría alcanzar -sumando las ventas del TZ y del RX, más corto y de cinco plazas- el 6% de cuota en dicho segmento.

El porte del modelo recién desvelado casi habla por sí solo tanto de su vocación como del público al que se dirige. Pretende ofrecer el habitáculo más amplio, refinado y confortable posible a una tipología de familia -obviamente de recursos más que holgados- que necesita habitualmente un par de asientos suplementarios bien para alojar tanto a niños como a adultos con total comodidad, bien para transportar bicis, esquíes u otros objetos de volumen.

Según la información hoy disponible, el maletero dispone de 290 litros de capacidad aun con las seis plazas en posición normal, y más de 2.000 si se abaten la segunda y tercera fila. La distancia entre ejes, de nada menos que 3,05 m, permite que los pasajeros de cualquiera de los asientos cuenten con la máxima comodidad posible en el interior de un coche.

El techo de 1,5 m de longitud, un habitáculo para el que se ha buscado el silencio más absoluto y la posibilidad de incorporar asientos de tipo otomano -con reposapiés- tanto para el acompañante como para las plazas de la segunda hilera son otros atributos que subrayan la sofisticación del nuevo Lexus TZ.

Por fuera, este imponente SUV sabe conjugar una presencia sin duda poderosa con unas líneas innegablemente elegantes que, suponemos, van a ser del agrado especialmente de los usuarios de EEUU. Su coeficiente aerodinámico de 0,27 es un valor apreciable en un vehículo de estas dimensiones, particularmente si hablamos de un eléctrico.

La vista lateral revela la presencia de tiradores de puerta integrados en la carrocería, junto con una silueta singularmente alargada y con una batalla amplísima y unas llantas que fluctuarán entre las 20 y las 22 pulgadas en función de los acabados.

En el interior nos encontramos con un panel de instrumentos digital de 12,3 pulgadas y una pantalla central de 14“ que alberga el sistema multimedia Lexus Connect, equipado aquí con la nueva plataforma de software Arene. Al diseño limpio y minimalista que se persigue contribuye una fina línea de interruptores con tecnología Lexus Invisible Tech, gracias a la cual los mandos solo se iluminan cuando el conductor o el acompañante acercan la mano a ellos.

Súmense a todo esto los paneles de puertas que disponen de inserciones en bambú que a la luz del día tienen el aspecto natural de esta planta pero, en la oscuridad, muestran patrones de color sincronizados con el sistema de iluminación ambiental del vehículo.

El TZ puede ofrecer además un equipo de sonido Mark Levinson de 21 altavoces, llave digital para seis usuarios distintos, Spotify integrado, inmovilizador remoto, asistente antirrobo y cámara para grabar el tráfico, además de navegador y asistente inteligentes.

Arquitectura de 400 V

De mover las casi 2,7 toneladas del SUV de Lexus se encargan motores eléctricos que suman 313 o 408 caballos, según se escoja la versión TZ 450e o TZ 550e, ambas de tracción total. La batería, de 95,8 kWh de capacidad en las dos, concederá alrededor de 540 kilómetros de autonomía, si bien las cifras finales están todavía por homologar.

Contra lo que cabía esperar en un coche de este tamaño y pretensiones, el fabricante ha optado por una arquitectura de 400 V que desluce no poco en comparación con la de 800 V de modelos de la competencia, tanto premium como generalista. Así, el TZ solo puede cargar en corriente continua a un máximo de 150 kW con el que el paso del 10 al 80% lleva 35 minutos. En corriente alterna, el tope se halla en 22 kW, que es la potencia de su cargador embarcado.

Lexus ha introducido una serie de soluciones orientadas a extender todo lo posible la autonomía de su flamante modelo eléctrico. Entre ellas hay que mencionar la bomba de calor, la calefacción radiante, el parabrisas calefactado y la poco habitual calefacción en la tercera fila de asientos. El coche cuenta también con planificador de ruta para localizar cargadores durante el viaje y acondicionamiento de la batería previo a enchufarlo a la red eléctrica.

En el apartado dinámico, incorpora una dirección trasera de tipo dinámico, tecnología inteligente de tracción Direct4 y un sistema avanzado de frenado destinado básicamente a impedir el zarandeo de los ocupantes cuando el vehículo decelera bruscamente.

El TZ presenta la novedad añadida de combinar los dispositivos recién enumerados en un Modo Confort que se ocupa de neutralizar el cabeceo y el balanceo de la carrocería y de frenar el vehículo de la forma más suave y confortable. Como siempre, el propósito es mimar a conductor y pasajeros de manera que se sientan, idealmente, tan relajados y tranquilos como estarían en el salón de su casa. No en vano, el claim del nuevo modelo de Lexus apela a verlo como un Driving Lounge, algo parecido a un salón sobre ruedas.

A falta de conocer su precio, sí se ha anunciado una paleta de colores compuesta por siete tonos: Azul Egeo, Cooper Petra, Gris Berlín, Negro Graphite, Blanco Nova y Verde Gaia, este último el de las imágenes que acompañan a nuestro texto. Lexus ofrecerá también, como es habitual, configuraciones con el techo negro en contraste con el de la carrocería.