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Opinión - 'Los miserables', por Rosa María Artal

Entrevista exclusiva (y falsa) al fantasma de Maradona

10 de julio de 2026 22:06 h

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Diego Armando Maradona (Buenos Aires, 1960-Buenos Aires, 2020) cita a nuestro colaborador en la Bombonera, vacía en ese momento. El futbolista lo espera sentado en el centro del campo con seis latas de cerveza. Cuatro ya están vacías. Maradona viste la equipación de la selección argentina del 86, con el 10 en la espalda, y emite un resplandor azulado.

Señor Maradona, entiendo, por su aura, que acabó usted en el cielo.

¡Obvio, hermano! ¿Querés una birrita?

No, gracias. ¿Y qué tal por ahí arriba?

Bueno. Es como un resort con muchas ínfulas, viste. El otro día me jugué una pachanga con Dios. Tremenda paliza le di. Me venía corriendo desde que llegué, ponele, cinco años. Hasta que el martes ya me rompió las pelotas y le dije: «Dale, jugamos». Treinta y cuatro le clavé. Él, ni uno. Malísimo Dios, un muerto. Se terminó quedando en offside él solo.

¿Offside?

¿Cómo le dicen los gallegos…? ¡Fuera de juego!

Pero eso es imposible.

Para Dios no. Es todopoderoso, pero muy boludo. No atina una. El otro día me confesó que los ingleses fueron un accidente. Quería hacer unas morsas rubias y le salió esa gente.

Hablemos del Mundial en curso. ¿Qué le parece la actual selección de Argentina?

¡¡Messi!! ¡Messi, papá! Verlo jugar es a veces como hacer el amor con una diosa, y a veces como tocarte la pija por encima del jean, que lo único que lográs es que todo el mundo te mire mal y al final caigan los canas para llevarte al calabozo.

Eh… Me parece que no he entendido la metáfora.

Porque sos periodista, ¿qué carajo sabés vos de poesía? ¡Ni una mierda! A ver, ¿vos qué sentís cuando ves jugar a Messi?

Es que yo no soy muy de fútbol.

¿Qué? Pará, ¿qué dijiste?

Que… no me gusta el fútbol.

A mí tampoco.

¿Cómo?

¡Esto de ahora no es fútbol! Un delantero anunciando jamón de pavo, ¡¿qué carajo es eso?! ¡O sos charcutero o sos futbolista, boludo, pero las dos cosas no me seas! ¿Y las computadoras? Te meten ahí las estadísticas y te dicen: «Tenés que correr más por la izquierda». ¡Cogéme la pija, informático! ¿Te digo yo a vos cómo darle al enter, gordo de mierda?

Señor Maradona, por favor, no se altere.

¿Sabés vos lo que necesita el fútbol de ahora?

¿A usted?

¡A mí! Me morí a destiempo y la jodieron los que se quedaron. Yo se lo decía a todo el mundo: «Lo peor que puede pasar es que se muera Maradona». Porque yo siempre hablaba de Maradona en tercera persona, ¿sabés? El «yo» como que se me quedaba flojo.

Ya. Y dígame, ¿qué cambiaría usted del futbol moderno?

Para empezar, si estás depilado, no jugás. ¿Qué querés, aerodinámica para correr más rápido? ¡Que no sos una foca,

boludo! ¡Que no te van a tirar una sardina si metés un gol!

Entiendo. Prohibido depilarse. ¿Cambiaría algo más?

La FIFA.

¿Qué pasa con la FIFA?

Hay que matarlos. A todos.

Señor Maradona, por favor, no diga esas cosas.

Mirá esta camiseta, ¿la ves? ¿Ves los colores?

Los veo.

Ahora mirá al cielo. ¿Qué ves, qué colores?

Azul y blanco.

¡Los mismos! ¡Porque mi patria es el cielo! ¡Y para ganarse el cielo, uno mata si hace falta!

Pero, si matase a la gente de la FIFA, lo echarían del cielo.

¡Ni en pedo! ¡Dios odia la FIFA!

¿Sí?

Escuchá, la FIFA fue un invento de Satanás. Ya no cabían más nazis en el mundo, así que creó la FIFA para repartir a la mala gente. Luego los nazis perdieron la guerra y, desde entonces, todos los forros acaban en la FIFA.

Bueno, vuelve a haber bastantes nazis por ahí.

¡Nos jodió! ¡Eso es porque la historia es circular y lo que está ahora a rebosar es la FIFA, que no cabe un hijo de puta más!

Ay, Dios… Señor Maradona, si le soy sincero, no estoy seguro de que esta entrevista pueda publicarse. Está usted haciendo llamamientos al odio.

¡¿Qué odio! ¡¿Pero qué odio, boludo?! ¡Matar a un facho es un acto de amor hacia los pobres del mundo! Porque, si no los matás, los pobres, que siempre hay alguno medio tonto, terminan votándolos, y entonces los fachos te intentan matar a vos.

Veo que, incluso muerto, es usted un rebelde.

No, lo que pasa es que vos sos un esclavo. Hablando de esclavos, el otro día tuve una pelotera terrible con Pelé.

¿Está en el cielo también?

¿A que es increíble? Debería estar pudriéndose en el infierno por mentiroso. El pelotudo sigue diciendo que fue el mejor del mundo. Yo creo que se le fue la cabeza, aunque nunca tuvo mucho seso. ¿Cómo se puede ser negro y medio facho?

Señor Maradona…

¿Qué? ¿Mentí acaso? Ahora se hizo del partido de Bolsonaro, y anda todo el santo día jodiéndonos con eso por el cielo. Ayer casi llega a las manos con el Che.

¿El Che está en el cielo?

Lo tomó por asalto.

Ah, claro. Para acabar, señor Maradona, ¿qué consejo le daría a un niño o a una niña que sueña con ser futbolista?

Obvio. Le aconsejaría que evite el alcohol y las drogas, que no se entregue al sexo desenfrenado con desconocidos y, sobre todo, que no siga ningún consejo.