Navarra distingue a la asociación argentina ‘Abuelas de la Plaza de Mayo’ por su trabajo por la memoria
El Gobierno de Navarra distinguirá a la asociación 'Abuelas de la Plaza de Mayo' por su trabajo por la memoria, la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de personas desaparecidas en Argentina. El Departamento de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Ejecutivo foral ha organizado un programa especial de actividades con motivo del doble aniversario de los golpes de Estado militares que sufrieron Navarra (1936) y Argentina (1976).
La vicepresidenta segunda del Ejecutivo Foral, Ana Ollo, ha anunciado en este contexto que el reconocimiento institucional anual que el Gobierno de Navarra realiza con motivo del Día Internacional de la Paz, el 21 de septiembre, estará dedicado en esta ocasión a la asociación 'Abuelas de la Plaza de Mayo' por su trabajo para identificar y recuperar a los recién nacidos desaparecidos por la represión militar argentina.
Además, aprovechando la presencia de las representantes de la asociación 'Abuelas de la Plaza de Mayo', está prevista, durante el mes de septiembre, la celebración de conferencias y encuentros de las reconocidas con jóvenes, dentro del programa Escuelas con Memoria por la Paz y la Convivencia, así como una exposición sobre las 'Abuelas de la Plaza de Mayo' con fotografías de los nietos restituidos. La muestra se completará con una recopilación de relaciones directas e indirectas de la represión de la dictadura argentina en personas navarras o de ascendencia navarra.
La búsqueda de los restos de las personas asesinadas en Navarra tras el golpe militar de julio de 1936 y después por el régimen franquista será el argumento de una exposición monográfica sobre fosas de represión que el Departamento de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera organizará, en colaboración con la Sociedad de Ciencias Aranzadi, en la apertura del Centro de Memoria y Convivencia del rehabilitado edificio de Rozalejo, prevista para finales de este verano. La muestra sobre las 'Abuelas de la Plaza de Mayo' también será en este lugar.
Éstas exposiciones son dos de las actividades principales que se incluyen en el programa denominado 'Memorias compartidas. Navarra-Argentina en dictadura, 1936-1976-2026', presentado este viernes por la vicepresidenta Ollo. Se trata de un programa que pretende profundizar en los contactos encaminados a generar una red de trabajo internacional en el ámbito de la memoria y de los derechos humanos, en su gran parte con entidades y asociaciones de América Latina.
Desde hace una década, el 21 de septiembre el Gobierno de Navarra conmemora el Día Internacional de la Paz, fecha en la que se realiza un reconocimiento institucional a personas o entidades que han trabajado por los valores de una paz y una convivencia basada en el respeto a los derechos humanos y una memoria colectiva. Habitualmente se realiza en Tudela con la participación de la presidenta del Ejecutivo foral, María Chivite. El año pasado, a propuesta del Departamento de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, se reconoció el compromiso de las mujeres afganas en favor de la educación por la paz y la igualdad de género en la figura de Nadia Ghulam, fundadora de la ONGD 'Ponts de Pau' (Puentes de Paz).
Para este año 2026, se ha decidido conceder este reconocimiento institucional a la asociación argentina 'Abuelas de la Plaza de Mayo', siendo de nuevo la lucha de las mujeres por la defensa de los derechos humanos desde la memoria colectiva su seña de identidad.
En 1977 surgió en Argentina un movimiento de madres que desafiaron a la Junta Militar presidida por el general Jorge Rafael Videla. Se concentraban en la plaza de Mayo, situada frente a la Casa Rosada, sede de la Presidencia argentina, para exigir información sobre sus hijos e hijas desaparecidos. Eran las 'Madres de la Plaza de Mayo'. Poco después, una parte de ellas empezó también a buscar a sus nietos y nietas, ya que muchas detenidas por el régimen militar estaban embarazadas, la mayoría, o acababan embarazas -al ser utilizada la violación como una forma de violencia y tortura contra las mujeres-, cuando los militares les arrebataban a sus hijos e hijas nada más nacer.
“La dictadura estructuró un plan sistemático de apropiación de bebés, niñas y niños, con centros de detención ilegal donde funcionaron maternidades clandestinas. Alrededor de 500 recién nacidos de personas desaparecidas o en cautiverio fueron secuestrados junto a sus madres y/o padres y separados de ellos entre los años 1975 y 1980. Algunos fueron entregados a familias cercanas a las Fuerzas Armadas o cuerpos de seguridad; otras, abandonadas en diferentes instituciones. En todos los casos les robaron su identidad y les privaron de vivir con sus familias, en conocimiento de la verdad, de sus derechos y de su libertad”, explican desde la asociación reconocida.
Este grupo de madres, que pasó a llamarse 'Abuelas de la Plaza de Mayo', es un colectivo con el que parte del equipo del Departamento de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera mantuvo un encuentro en el marco de una visita institucional, en noviembre de 2025, a Chile y Argentina. En este viaje tuvieron lugar varias reuniones en las que se profundizaron las alianzas internacionales en materia de memoria y convivencia.
En los últimos 49 años, esta asociación argentina ha impulsado un gran trabajo de movilización social, además de diversos contactos con el mundo científico e intelectual. De hecho, los avances en la técnica genética -algo que también está dando buenos resultados en Navarra con el Banco público de ADN- han logrado restituir la identidad a 140 personas, aún que faltan encontrar casi 300. Además, continúan con las tareas de transmisión de la memoria colectiva para “construir el legado de la lucha y garantizar que esta terrible violación de los derechos humanos no se repita nunca más”, indican desde la asociación Abuelas de la Plaza de Mayo.
Según ha explicado la vicepresidenta Ollo, “el reconocimiento lo hacemos extensible a todo el movimiento de mujeres, madres y abuelas, que han mantenido viva esta lucha y siguen reivindicando la importancia de consolidar una memoria colectiva para que estos hechos no puedan repetirse, además de seguir con su trabajo de búsqueda e identificación”. Ollo también ha contextualizado la distinción en un marco más amplio y en unas líneas de trabajo estratégicas que considera fundamentales en la actual coyuntura mundial, en la que “ante un movimiento reaccionario global, hay que tejer puentes y alianzas entre diferentes países, instituciones y colectivos como los de Argentina”.
Antes, coincidiendo también con otra efeméride, el Instituto Navarro de la Memoria lanzará dos exposiciones virtuales (en línea) destacadas en el portal Oroibidea, sobre dos mujeres clave en ese periodo, como son la cineasta María Luisa Elío (nacida el 17 de agosto de hace cien años) y Carmen Huder (nacida el 12 de septiembre de 1891), pedagoga y activista del gobierno de la II República exiliada, como parte de una programación más amplia.
La declaración del Fuerte de San Cristóbal como Lugar de Memoria o una nueva edición de Las Botellas de la Libertad y del proyecto Ruta del Exilio (en Navarra del 21 al 28 de julio) son algunos otros hitos de este programa que tiene en el final del verano y el otoño su parte más destacada de eventos y actividades con el 'III Congreso Internacional de Historia con Memoria en la Educación', del 12 al 14 de noviembre.
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