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Primera conferencia internacional antifascista en Porto Alegre

Rosa Cañadell

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El pasado 25, 26, 27 y 28 de marzo tuvo lugar en Porto Alegre, Brasil, la Primera Conferencia Internacional Antifascista, a la que tuve la suerte de poder participar. Miles de activistas de más de 40 Países, de los cinco continentes, se reunieron en esta ciudad histórica con el objetivo de analizar, debatir y compartir estrategias ante el aumento del neo-fascismo y del imperialismo de EE. UU. y de Israel y sus cómplices. Tuvieron lugar 11 mesas temáticas, un foro de autoridades y parlamentarios y 150 actividades autogestionadas, así como una gran manifestación el día de la inauguración.

Hubo una importante presencia de diferentes corrientes revolucionarias y socialistas internacionales, parlamentarios de la izquierda europea, con especial peso de Francia Insumisa y otros grupos antifascistas de Francia, dirigentes y parlamentarios del Partido de los Trabajadores de Turquía; una delegación argentina con 200 personas; la delegación uruguaya con un autobús de la PIT/CNT; Una delegación de América del Norte con dirigentes del Movimiento Victoria Ciudadana, entre otros y la presencia de México y Australia. El CADTM estuvo presente con delegaciones de Sudáfrica, Malí, Congo, Kenia, Costa de Marfil, Marruecos, India, Pakistán y Filipinas. Finalmente, también estuvieron presente los rusos y los ucranianos, vinculados a la Red de Solidaridad Europea con Ucrania y a la oposición marxista en Rusia.

El objetivo principal fue avanzar en la organización de la resistencia y la lucha contra las diversas formas de fascismo, contra la extrema derecha creciente y el imperialismo en su fase más agresiva: la guerra. Hubo un consenso global en situar el auge del fascismo en todas partes y las agresiones militares a países soberanos (Palestina, Líbano, Venezuela, Cuba, Irán) como una respuesta de las potencias imperialistas en su declive, sobre todo ante la pérdida de hegemonía de EE. UU. respecto China.

Este neo-fascismo, que tiene formas diferentes en cada país, nos lleva a un grave retroceso en todos los derechos sociales, laborales y democráticos, ganados a lo largo de los años por las luchas populares y las políticas de izquierdas, y nos deja un mundo en el que, cada vez más, la barbarie gana, y aumentan los ataques a las poblaciones más vulnerables, a las clases trabajadoras, a las mujeres, al colectivo LGTB, a los migrantes y a los pueblos originarios de América Latina. Con una pérdida importante de la soberanía de los pueblos y de los estados.

El genocidio de Israel contra el pueblo palestino, y el reciente ataque de Trump y Netanyahu en Irán, ante los ojos de todo el mundo y la pasividad internacional, abre la puerta a la cancelación de todos los tratados internacionales y de defensa de los Derechos Humanos, normalizando la guerra y la violencia como forma de complacer la codicia del Imperio y de los grandes capitales internacionales, extendiendo las políticas de la extrema derecha a todos los países, y también en el nuestro.

Contra este ataque a la humanidad, a la soberanía de los pueblos y a los derechos sociales de la población, es urgente articular la lucha unitaria desde las instituciones, partidos políticos, sindicados de izquierdas y movimientos sociales. Es imprescindible la organización y las movilizaciones unitarias y radicales que obliguen a nuestros gobiernos a situarse en contra de la extrema derecha, del imperialismo, de la guerra y de la OTAN.

En la declaración final de la Conferencia se hace un llamamiento a continuar trabajando por la unidad y la movilización, así como, por la celebración de Conferencias de carácter regional, estatal y continental, para avanzar en una Internacional antifascista que enderece la situación actual.

Esta primera Conferencia es una brizna de esperanza y abre la puerta a continuar en esta articulación que, desde la base, tiene que llevar a la unidad en la lucha por la democracia y contra la barbarie. Habría que plantearse la organización de Conferencias similares en nuestros países y reunir en una Cumbre a toda la izquierda europea.